Cuánto invirtieron los productores para sembrar la campaña 2025/26

Sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de US$ 14.747 millones, un 6,2% más que el ciclo previo. Con un área récord de 39,9 millones de hectáreas, el avance del maíz fue el principal driver del incremento de costos.

spot_img

Sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de US$ 14.747 millones, un 6,2% más que el ciclo previo. Con un área récord de 39,9 millones de hectáreas, el avance del maíz fue el principal driver del incremento de costos.

En el presente informe se cuantifica la inversión que los productores granarios de Argentina realizaron para llevar a cabo las siembras de la campaña 2025/26. Este análisis se centra en los costos asociados a la siembra, insumos y pulverización de los principales granos: soja (de primera y segunda), maíz (temprano y tardío), trigo, girasol, sorgo, cebada cervecera y cebada forrajera.

La campaña agrícola 2025/26 estuvo caracterizada por un nivel de siembra históricamente alto: se estiman 39,9 millones de hectáreas entre trigo, cebada, girasol, maíz, soja y sorgo, lo que representa mayor registro de la historia considerando este conjunto de cultivos.

Dentro de la gruesa, fue muy destacada la siembra de maíz en el ciclo 2025/26, que marcó un máximo histórico con 11,0 millones de hectáreas, lo que habría permitido alcanzar una producción estimada en 70,5 millones de toneladas. Este crecimiento se dio en paralelo a una reducción interanual del 8% en el área de soja, que se ubicó en 16,4 millones de hectáreas. Por su parte, el área sembrada con girasol fue la más elevada en 26 años, estimándose en 3,2 millones de hectáreas en la 2025/26.

Por el lado de la fina, el trigo, con 7,1 millones de hectáreas, presentó en la campaña considerada su máxima superficie en 29 años, mientras que el hectareaje sembrado con cebada se estima en 1,3 M Ha.

En suma, el área sembrada con los granos mencionados en la campaña 2025/26 habría ascendido a 39,9 millones de hectáreas, aumentando un 4,8% interanual y consolidándose como un nuevo récord de superficie.

A partir del cálculo de los costos promedio por hectárea de los principales cultivos, utilizando información de BCR-GEA y de la revista Márgenes Agropecuarios, se estima que la inversión total en siembra, pulverización e insumos para la campaña 2025/26 habría ascendido a US$ 14.746 millones. Este nivel se ubica como el tercero más elevado de, al menos, la última década. En comparación, representa un incremento del 6,2% respecto de 2024/25 y se mantiene 6,8% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas.

Sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de US$ 14.747 millones, un 6,2% más que el ciclo previo. Con un área récord de 39,9 millones de hectáreas, el avance del maíz fue el principal driver del incremento de costos.

El análisis puede desagregarse en el costo promedio de producción por hectárea de cada cultivo durante la campaña 2025/26. De acuerdo con datos de costos de GEA-BCR y de la revista Márgenes Agropecuarios, ponderados para cada grano según la participación de cada delegación en el área sembrada nacional, los valores promedio nacional habrían sido: US$ 444 / ha para la cebada cervecera y US$ 362 / ha para la forrajera, US$ 309 / ha para el girasol, US$ 546 / ha para el maíz temprano y US$ 497 / ha para el tardío, US$ 308 / ha para la soja de primera y US$ 252 / ha para la de segunda, US$ 281 / ha para el sorgo y US$ 355 / ha para el trigo.

Sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de US$ 14.747 millones, un 6,2% más que el ciclo previo. Con un área récord de 39,9 millones de hectáreas, el avance del maíz fue el principal driver del incremento de costos.

Al multiplicar los costos promedio por hectárea por la superficie sembrada estimada para cada grano, con base en datos de GEA, SAGyP y estimaciones propias, se prevé que los productores argentinos afrontarán un costo total de US$ 14.747 millones durante la campaña 2025/26.

El aumento en la proporción de área destinada al maíz, cultivo que, en términos generales, requiere una inversión por hectárea mayor a la del resto, tal como puede verse en el gráfico precedente, fue el principal driver detrás del incremento global de costos de la recientemente finalizada campaña. Sin embargo, este incremento se vio parcialmente compensado por una reducción interanual en el costo nacional de las siembras de soja.

La inversión total se distribuyó de la siguiente manera: US$ 3.561 M en maíz tardío, US$ 3.378 M en soja de primera, US$ 2.547 M en trigo, US$ 993 M en girasol, US$ 561 M en cebada cervecera, US$ 211 M en sorgo y US$ 24 M en cebada forrajera.

Respecto de la campaña 2024/25, el principal cambio fue que el maíz (US$ 5.670 M) desplazó a la soja (US$ 4.742 M) como el cultivo que más inversión concentró: el gasto en maíz subió 30,9% —traccionado sobre todo por el maíz temprano, que aumentó un 65,3%—mientras la soja cayó 16,6%, lo que explica la mayor parte del alza neta del 6,2% en la inversión total. El girasol también presentó un aumento relevante entre campañas, del 47,7%.

Sembrar la campaña 2025/26 demandó una inversión de US$ 14.747 millones, un 6,2% más que el ciclo previo. Con un área récord de 39,9 millones de hectáreas, el avance del maíz fue el principal driver del incremento de costos.

El financiamiento constituye un componente esencial de la actividad agrícola: a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, el productor afronta la totalidad de los costos al momento de la siembra, mientras que los ingresos recién se materializan varios meses más tarde, una vez concretadas la cosecha y la comercialización. Esa brecha temporal entre el desembolso y el recupero de la inversión vuelve indispensable el acceso al crédito. Precisamente sobre esa cuestión se avanzará en una próxima edición del Informativo Semanal, en la que se analizará cómo se financió el agro en la campaña 2025/26: a partir de qué canales y de qué instrumentos los productores lograron cubrir los US$ 14.747 millones invertidos en las siembras.

MAS NOTICIAS

Most Popular