Abril impulsó las exportaciones agroindustriales: maíz lideró un ritmo de embarques sin precedentes
El sector agroexportador argentino registró en abril ingresos por US$2.495 millones, un salto del 23% respecto de marzo de 2026, según el informe conjunto de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC). El acumulado del año llegó a US$7.667 millones, 11% por debajo del mismo período de 2025, mientras que la comparación mensual con abril de 2025 muestra apenas una caída del 1%.
Cifras clave y comportamiento por cultivos
Las entidades, que agrupan cerca del 48% de las exportaciones argentinas, destacaron que el maíz fue el principal combustible del crecimiento en volumen. Datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señalan que en el inicio de la campaña los despachos del cereal alcanzaron niveles inéditos: en abril se superaron las 5 millones de toneladas en un solo mes, algo que no se había registrado antes.
Además del maíz, el trigo, el girasol y la cebada aportaron al dinamismo de los envíos. En cambio, la soja aún tiene una participación limitada en los despachos, aunque ya comenzaron a registrarse las primeras partidas destinadas a la industrialización y posterior exportación.
Por qué el ritmo se aceleró
Desde Ciara-CEC señalaron que la merma interanual es mínima y evidencian que los efectos derivados de la suspensión de los derechos de exportación del año pasado ya no condicionan el flujo de granos hacia los puertos. La BCR añadió que, sumando marzo y abril, los embarques superaron los 10 millones de toneladas, muy por encima de los registros históricos para ese bimestre.
Proyección y impacto
Con el maíz como motor, la agroindustria argentina está en condiciones de cerrar el primer cuatrimestre de 2026 con exportaciones que podrían alcanzar cerca de 40 millones de toneladas, un 11% por encima del máximo previo de 36 millones registrado en 2022. Este volumen récord implica un fortalecimiento de la actividad portuaria y de la cadena logística, aunque también plantea desafíos operativos para sostener el ritmo de embarques.
Perspectivas
El panorama para los próximos meses dependerá de la continuidad de los ritmos de carga, la evolución climática sobre las franjas productivas y la estabilidad de los precios internacionales, que hasta ahora no han mostrado aumentos significativos. Si se mantienen las condiciones actuales, la mayor participación del maíz y la contribución de otros cereales y oleaginosas podrían consolidar el repunte exportador durante 2026.
Fuentes: Ciara-CEC y Bolsa de Comercio de Rosario.





