La última edición del “semáforo” de economías regionales de Coninagro presenta una imagen más crítica que en meses previos, con 9 actividades en rojo sobre un total de 19 sectores medidos.
El aumento de sectores en situación adversa, de 7 a 9, implica señales claras sobre la rentabilidad y la sostenibilidad de cadenas que abastecen el mercado interno y las exportaciones.
Cómo mide Coninagro y por qué importa
El semáforo evalúa tres componentes: negocio, productivo y mercado, combinando precios, costos, producción y comercio exterior.
Ese enfoque permite identificar si el problema proviene de precios que no cubren costos, de faltantes o excedentes de oferta, o de caídas en la demanda y las exportaciones.
En la última medición se mantienen en rojo productos tradicionales como yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca, y se suman este mes las actividades forestales y los cítricos dulces.
La predominancia del componente de negocio como factor de deterioro refleja que los precios evolucionaron por debajo de la inflación en muchos casos, mientras que los costos operativos siguieron subiendo.
Industria forestal y cítricos: causas del pasaje a rojo
Coninagro apunta que la industria forestal pasó a rojo por un fuerte deterioro del componente de negocio, con precios que aumentaron apenas 4 % interanual.
Esa suba nominal no compensa el incremento de costos y erosiona márgenes, lo que puede traducirse en menor inversión y en pérdidas de competitividad en exportaciones.
En el caso de los cítricos dulces, la caída se explica por una contracción de la demanda interna y por competencia de importaciones que crecieron 13 % interanual.
La menor actividad en construcción y obra pública reduce la demanda de insumos y de consumo asociado, mientras la presión de costos internos mantiene la ecuación de rentabilidad en terreno negativo.
Sectores en amarillo y en verde: señales mixtas
En amarillo quedaron tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos, papa y maní, actividades que muestran heterogeneidad entre regiones y cadenas.
El informe destaca que el consumo interno cayó 10 % interanual y las exportaciones bajaron 34 % en algunos casos, mientras que los precios subieron 17 %, todavía por debajo de la inflación.
Las únicas producciones en verde son bovinos, ovinos, granos y miel, que exhiben precios relativos favorables y márgenes mejorados.
Estos sectores se beneficiaron de una dinámica de mercados más positiva y de una producción que acompañó la demanda tanto interna como externa.
La combinación de precios que no recuperan poder de compra y costos elevados genera decisiones productivas que pueden traducirse en reducción de área sembrada, menor mantenimiento de planteos permanentes y menos inversión en tecnología.
Eso afecta no solo el ingreso de los productores sino la cadena de valor completa, desde insumos hasta logística y empleo rural.
Frente a este cuadro, Coninagro subraya la necesidad de políticas que mejoren acceso a financiamiento, incentiven la demanda y reduzcan distorsiones comerciales que perjudican la competitividad.
Acciones focalizadas en valor agregado, promoción de exportaciones y control de costos podrían ser claves para revertir la tendencia en sectores vulnerables.
El informe completo está disponible en la web de Coninagro para quienes quieran consultar la metodología y los datos por actividad: coninagro.org.ar/semaforo-de-economias-regionales.
Seguir la evolución mensual de este semáforo es esencial para productores, empresas y formuladores de política que buscan señales tempranas sobre la salud de las economías regionales.



