Así, mientras que el precio del dólar al público concluyó a $1.475 en Banco Nación, en la plaza mayorista se ubicó en $1.467, apenas a 4 centavos del máximo establecido por el Banco Central, por lo que, de superarlo, empezará a vender divisas para bajar la cotización.
El precio del dólar sigue al alza: el lunes subió casi 1% más y en todo septiembre escala 9%, por lo que el billete mayorista ya se ubica a pocos centavos de tocar el techo de la banda de flotación, de $1.471, donde el Gobierno deberá empezar a intervenir. El dilema que se plantea es, en ese contexto, cuál es el poder de fuego que tiene el Banco Central para poder hacerle frente a la demanda y a la presión alcista al valor del billete estadounidense, y cómo puede reaccionar el mercado ante en esa situación.
“¿Por qué deberíamos anunciar que hay u$s6.000 millones si ya anunciamos que en el techo de la banda hay u$s22.000 millones? Que algunos no lo crean no es algo que dependa de nosotros. Solo lo comprobarán si lo testean”, dijo el funcionario en redes sociales.
En este sentido, ante la tendencia al alza del billete de los últimos días, el Gobierno afirmó la semana pasada, a través de Federico Furiase, economista y director del Banco Central, que tiene el “poder de fuego” de unos u$s22.000 millones para frenar al valor en el techo de la banda.
Por lo pronto, en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex, la cotización negociada para fin de septiembre del tipo de cambio mayorista fue de $1.479, una cifra que ya supera la banda máxima de flotación.
El aspecto que no se debe descuidar es que hasta fines de octubre seguirá la tensión política por las elecciones nacionales legislativas, y a ello se le suman diferentes variables económicas que generan ruidos, como el nivel del riesgo país por encima de los 1.100 puntos básicos, las complicaciones del Tesoro para financiarse y el escaso ingreso genuino que tiene el Gobierno de las exportaciones ante el mayor peso de importaciones y turismo al exterior en aumento. Más una actividad económica que muestra signos de interrogación, entre otros temas.
En resumidas cuentas, en el mercado se está considerando que el precio del dólar mayorista superará el techo de la banda en los próximos días.
En tanto, para fin se octubre se ubicó en $1.544, unos 22 pesos más alto frente a lo operado el viernes pasado.
“Todavía no llega al límite superior de la banda, cuando llegue allí, teóricamente, el Banco Central pondrá posturas de venta en ese nivel y abastecerá todos los pedidos de compra que estén dispuestos a pagar ahí. No debería subir más en septiembre, dado que el límite de intervención se modifica en octubre”, detalla Gustavo Quintana, analista de PR Cambios, a iProfesional.
¿Cómo reaccionará el mercado si el dólar supera la banda?
Por lo pronto, si el precio del billete estadounidense tiende a superar la banda de flotación, desde el mercado consideran que puede haber un freno a la demanda, considerando que si se paga más que la referencia actual para la misma de $1.471, ya se estaría convalidando un valor actual “caro”, debido a que el Gobierno intervendrá para dejarlo en ese nivel, o a menos, durante septiembre.
Respecto a cómo puede ser la reacción del mercado ante esta intervención oficial, existe cierto consenso entre los operadores
Esta aclaración se debe a que la banda de flotación comenzó a mediados de abril, con un rango entre $1.000 a $1.400, y se va actualizando 1% de manera mensual.
Por su parte, Fernando Baer, economista de Quantum, acota: “En esta instancia, creo que va a seguir presionando al precio, porque es un equilibrio difícil, pero se deberá ver cómo se acomoda el mercado y cuánto poder de fuego va a destinar el Gobierno a defender la banda”
“El mercado va a seguir demandando divisas pero los oferentes deberían también aparecer en esos valores, para también hacerse de pesos, porque no hay tantos en plaza, y los exportadores aparecen porque saben que de ese precio no se va a mover para arriba”, resume Francisco Díaz Mayer, analista de ABC Mercado de Cambios.
Aunque aclara que la demanda de dólares, en Argentina, tiene una dinámica “bastante particular”, debido a que aquellos individuos que ahorran en dólares, “seguirán comprando sin importar el precio”.
Al respecto, Nahuel Bernues, CFA, asesor financiero y fundador de la consultora Quaestus, sostiene: “Creo que en el escenario que el mercado lleve al dólar al techo de la banda, lo que se testeará es si esa banda es creíble. Si esa intervención es consistente, creo que, eventualmente, los que necesitan pesos aparecerán porque necesitan vender los dólares”.
En síntesis, aquellos que necesiten pesos para pagar sus compromisos, también deberán salir a liquidar divisas antes que se alcance el máximo de la banda.
Distinto es el caso de los importadores, “donde pueden llegar a frenar algunas importaciones si ven que el dólar puede llegar a bajar en un futuro cercano”, completa Bernues.
El problema es que si las autoridades no persuaden a los especuladores de que tiene capacidad de defender el techo, “los especuladores atacarán hasta romperlo”, advierte.
Respecto al escenario de superar el límite a de las bandas, Jorge Colina, economista de Idesa, indica: “En la teoría de las bandas, cuando el tipo de cambio se coloca en el techo, el Estado solo debe intervenir si tiene capacidad de persuasión de que puede defender el techo. Si defiende el techo exitosamente, el tipo de cambio luego se iría por debajo de ese nivel, lo que causaría perdidas a los especuladores financieros que apostar a la rotura del techo”.
Finalmente, Andrés Salinas, economista e investigador de la Universidad La Matanza (Buenos Aires), considera que el “lado bueno” de que el Gobierno intervenga, en caso de superar la banda, es que “envía una señal de que efectivamente está y quiere cumplir el esquema de bandas. El tema ahí es cuántas reservas va a sacrificar y cuánto lo puede correr el mercado”.
Para agregar Colina: “Cuando las autoridades insinúan que después de las elecciones flexibilizarán el techo, están tratando de persuadir a los inversores que no ataquen el techo ahora. Que tengan paciencia hasta luego de ese período. El tema delicado aquí es que, si van a flexibilizar el techo, las reservas que gasten en proteger hoy ese nivel máximo son reservas mal gastadas”.
Por lo tanto, Salinas concluye: “Como se está dando todo hoy, aparentemente, puede aparecer oferta de privados llegando al techo de la banda, lo que hace que el Gobierno puede que no tenga que entrar a intervenir. Sí hay mucho movimiento en el mercado de futuros, y eso impacta en las expectativas de tipo de cambio presente, haciendo que sea más atractivo comprar contrato de septiembre y vender al spot de hoy”.-





