El deterioro del empleo registrado continúa siendo uno de los principales problemas que enfrenta el mercado laboral. Un relevamiento de Invecq calculó que las empresas privadas redujeron en unos 46.000 la cantidad de puestos asalariados durante los primeros seis meses de 2026.
El empleo que desapareció y hacia dónde se desplazaron los trabajadores
El balance resulta todavía más amplio cuando se incorporan todos los asalariados registrados. Según las estadísticas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) difundidas por la Secretaría de Trabajo, la economía perdió más de 354.000 empleos asalariados registrados desde noviembre de 2023.
La evolución mensual tuvo una sola interrupción: en febrero el nivel de ocupación permaneció estable. El resto de los meses comprendidos desde junio de 2025 mostró retrocesos.
Ese cambio forma parte de una transformación más amplia del mercado laboral. Frente a la caída del empleo formal, también aumentó la cantidad de personas que trabajan fuera de los registros. Desde el cierre de 2023, el empleo informal avanzó 4,8%, mientras que el empleo público se contrajo 2,6%.
Al mismo tiempo, hubo un movimiento en otra dirección: la cantidad de monotributistas creció 8% durante ese período.
Qué actividades explican la mayor parte de la caída
La contracción tampoco afectó de la misma manera a todos los sectores. El peso de cada actividad dentro del empleo privado explica parte de la magnitud del retroceso observado.
El resultado conjunto de esas variaciones fue una reducción de 0,7% del empleo total respecto de noviembre de 2023.
Un segundo grupo tuvo una caída menor en términos absolutos. Agro, minería y petróleo, intermediación financiera y actividades inmobiliarias concentran alrededor del 23% del empleo registrado y redujeron su cantidad de trabajadores en unos 18.100 puestos desde junio de 2025.
Industria, construcción y comercio son el principal foco de la pérdida. Esos tres sectores representaban cerca del 50% del empleo asalariado privado en 2025 y, desde junio de ese año, acumularon una disminución de aproximadamente 93.000 puestos.
En junio, esos sectores se ubicaron 0,2% por encima de diciembre de 2025. Sin embargo, todavía no habían alcanzado el nivel que tenían en noviembre de 2023.
Mientras tanto, las actividades que habían mostrado un mejor desempeño dejaron de crecer de manera sostenida durante los primeros meses de 2026. El comportamiento pasó a ser más irregular, con meses de subas y otros de retrocesos.
La incorporación de inteligencia artificial y la búsqueda de mejoras de productividad aparecen entre los factores que pueden limitar la creación de nuevos puestos. En un escenario de inflación más baja, las compañías tienden a priorizar la eficiencia y el rendimiento de sus estructuras antes que una expansión masiva de las plantillas.
La productividad también cambia la demanda de trabajadores
Para Invecq, la explicación no pasa únicamente por el nivel de actividad. El mercado laboral está atravesado por cambios en la forma en que las empresas organizan su producción.
Invecq ve pocas posibilidades de una fuerte recuperación este año
La combinación entre la evolución reciente de la actividad y el comportamiento del empleo lleva a la consultora a plantear un escenario poco favorable para los próximos meses.
Esta transformación se produce mientras la economía muestra señales contradictorias. En términos interanuales, la actividad acumuló un crecimiento de 1,9% durante el primer semestre de 2026. Pero la comparación contra el cierre del año pasado ofrece otro resultado: el indicador desestacionalizado de junio quedó 1,1% por debajo de diciembre de 2025.
El problema es que, aun cuando la economía consiga mejorar su desempeño, la generación de puestos formales podría demorarse. La consultora advierte que, con los indicadores observados durante los últimos meses, “difícilmente se vean mejoras sustantivas del empleo privado formal” durante el resto de 2026.
Para alcanzar la expansión prevista para 2026, Invecq consideró que “alcanzar el crecimiento proyectado para 2026 exigirá una mejora clara de la actividad en la segunda mitad del año”.



