De acuerdo a los datos de junio al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el trabajo registrado alcanzó un universo de 12,757 millones de personas, lo que implicó una caída interanual del 0,9%, y de 0,01% (15 mil personas menos) desde mayo.
Pese a que lleva meses en vigencia, la reforma laboral sigue sin mostrar señales de resultar un marco legal e impositivo útil para que crezca el empleo privado registrado, el cual era su principal objetivo. Por el contrario, el último informe de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de “Situación y evolución del trabajo registrado”, encontró que los puestos de trabajo en este segmento tocaron un mínimo de 50 meses y se perdieron 246.312 posiciones formales desde 2023.
Fue un saldo muy negativo para el primer semestre del año, consecuente con una caída de la actividad económica en retracción en sectores que tienen alta demanda de mano de obra. Así lo ejemplificó Invecq Consulting, que calcula que en el primer semestre de 2026 se vio una contracción de -1,1% sin estacionalidad de la actividad:”En 2025, los sectores que denominamos “perdedores” —industria, construcción y comercio— concentraron cerca del 50% del empleo asalariado privado registrado, mientras que los sectores “ganadores” —agro, minería y petróleo, intermediación financiera y actividades inmobiliarias— explicaron alrededor del 23%. Esta diferencia en la estructura del empleo ayuda a entender por qué el dinamismo de algunos sectores todavía no alcanza para compensar la debilidad del mercado laboral: desde junio de 2025, los sectores ganadores perdieron aproximadamente 18.100 puestos, frente a una caída cercana a 93.000 empleos en los sectores perdedores.”
A raíz de estos datos oficiales, Labor, Capital, Growth (LCG), calculó que en un año se perdieron -112.000 empleos registrados, y unos 82.000 puestos desde principio de año.
Empleo en el primer semestre: datos oficiales
Empleo registrado SIPA junio 2026
Aunque esta consultora mencionó una luz al final del camino: “Una señal algo más favorable aparece entre los sectores ‘ganadores’, donde el empleo dejó de mostrar una tendencia sostenida a la baja desde comienzos de este año y pasó a alternar meses de subas y bajas. De hecho, en junio se ubicó 0,2% por encima del nivel de diciembre de 2025, y dentro agro creciendo +1,2%, y minería y petróleo +0,9%. Aun así, permanece por debajo de noviembre de 2023, lo que sugiere que incluso los sectores más dinámicos están creciendo con una menor intensidad en empleo.” La baja demanda de mano de obra en estos sectores se complementa con el impacto de la inteligencia artificial en sectores como intermediación financiera, y de búsqueda de mayor eficiencia y productividad.
- asalariado privado -0,1%
- sector público -0,2%
- trabajo en casas particulares -0,2%
También el trabajo independiente mostró una caída intermensual del 0,1%, que en este caso el informe oficial reconoce que se debe a una disminución del trabajo autónomo y del monotributo social, de -0,7% y -2,1%,respectivamente, mientras que el régimen de monotributo mostró un incremento de +0,2%.
El empleo asalariado registrado mostró una variación negativa del 0,1% en comparación con el mes anterior, con caídas en todas las categorías
- empleo asalariado -1,5% (147,9 mil trabajadores menos). El asalariado privado cayo -1,9% (121 mil personas menos), el sector público -0,9% (30,5 mil trabajadores menos) mientras que el trabajo en casas particulares creció 0,8% (3,5 mil trabajadores).
- trabajo independiente +1,3% (35,3 mil personas más) Los aportantes al monotributo aumentaron 1,9% (40,5 mil personas más) y los monotributistas sociales 0,3% (0,8 mil personas más), pero los trabajadores autónomos cayeron -1,5% (6,0 mil personas menos).
A raíz de estos datos oficiales, la consultora Labor, Capital, Growth calculó en su informe de empleo que en un año se perdieron -112.000 empleos registrados, 30.000 empleos públicos (-0,9%) y 6.000 autónomos (-1,5%). Esta caída fue parcialmente compensada por el aumento de los monotributistas (+40.000 empleos; +1,9% a/a), reflejando la combinación de menor empleo formal y un deterioro en la calidad del empleo remanente, reemplazando asalariados por monotributistas, evaluaron en la consultora.
Al comparar con el mismo mes en 2025, los resultados fueron los siguientes:
Proyecciones de consultoras sobre la reactivacion laboral
Con los números oficiales sobre la mesa, LCG remarcó que la reforma laboral y, en particular, el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), que busca reducir los costos de contratación mediante una baja transitoria de las contribuciones patronales, “no cambió la tendencia que venía observándose en el mercado de trabajo.” El empleo registrado sigue cayendo y estas medidas no parecen estar siendo suficientes para compensar el impacto de la menor actividad en sectores mano de obra intensivos como industria, comercio y construcción.
Más allá de la dinámica de aumento de los trabajadores que aportan al régimen simplificado que registró el SIPA, la informalidad también aporta a que la desocupación en la Argentina no sea mayor; precisamente el fenómeno que venía a resolver la reforma laboral ejecutada por el gobierno de Javier Milei: “Cabe destacar, sin embargo, que la caída del empleo privado formal no refleja todo el mercado laboral, ya que por un lado el empleo público se redujo -2,6% frente a fin de 2023, pero estas caídas fueron parcialmente compensadas por un aumento del 4,8% del empleo informal. Es por esto, que el empleo total cae versus fin de 2023 pero sólo 0,7%”, indicó el informe de Invecq Consulting.
“Hacia adelante, luce difícil que el empleo privado se recupere dada la dinámica de la actividad económica, especialmente de los sectores denominados ‘perdedores'”, coincidió Invecq, y mencionó que los datos de la economía en los últimos meses tampoco señalan que haya habido una recuperación después de junio. “Este enfriamiento observado en los últimos meses se reflejó en las expectativas de crecimiento: a comienzos del año, el REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central) contemplaba un crecimiento de 3,5% para 2026, pero en el relevamiento de agosto esa previsión cayó hasta 2,1%, luego de una corrección de 0,6 p.p. solo en el último mes”, añadieron.
“Consideramos que, en ausencia de un driver claro que reactive la demanda y la actividad de estos sectores —ya sea por el frente interno o externo—, difícilmente se observe un cambio significativo en la dinámica del mercado laboral”, anticiparon.
Datos oficiales del SIPA sobre empleo en el primer semestre
Otro dato clave del informe oficial fue que la remuneración nominal bruta promedio de junio de 2026 fue de $3.162.523 por mes. La misma vio un incremento del 30,5% en relación con el mismo mes del año anterior.
La mencionada consultora indicó que en este contexto “alcanzar el crecimiento proyectado para 2026 exigirá una mejora clara de la actividad en la segunda mitad del año. Por ahora, los datos de julio no muestran ese repunte: los sectores más ligados al mercado interno siguen rezagados y hasta algunos de los motores del crecimiento comenzaron a perder dinamismo. Sin una recuperación más generalizada, difícilmente se vean mejoras sustantivas del empleo privado formal.”
Por su parte, la mediana de la remuneración bruta fue de $2.416.818, y registró un aumento del 29,2% en la comparación interanual.
En este punto vale la pena recordar que la inflación oficial registrada para junio por el Instituto Nacional de Estadística y Censos había sido de 33,5% en 12 meses, y de 16,8% en el primer semestre.



