El informe mensual sobre liquidación de divisas difundido por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) muestra que en abril ingresaron al país U$S 2.495 millones procedentes del sector agroexportador. Tras un comienzo demorado por las intensas lluvias en las primeras semanas del mes, la zafra gruesa recuperó ritmo: se observó un notable aumento del tránsito de camiones hacia los puertos, lo que se traduce en una mayor llegada de dólares y en un alivio para las finanzas públicas.
LIQUIDACIÓN DE DIVISAS EN EL AÑO
Con ese comportamiento, el primer cuatrimestre cerró con liquidaciones acumuladas por aproximadamente U$S 7.667 millones. Ese total representa una caída de alrededor del 11% —casi U$S 1.000 millones— frente al mismo periodo del año anterior. Abril fue el mes de mayor ingreso del año hasta ahora, una dinámica habitual dado que la etapa fuerte de cosecha se concentra entre abril y junio.
En términos comparativos, el monto de este mes se ubica en un nivel similar al registrado en abril de 2025, cuando las liquidaciones alcanzaron U$S 2.524 millones. No obstante, la brecha interanual podría reducirse en los meses próximos si se confirman las estimaciones de producción para maíz y girasol, que serían las más elevadas de la historia según proyecciones del sector.
Qué implica para la economía
Los ingresos en dólares por exportaciones agrícolas son un factor clave para la formación de reservas internacionales, la disponibilidad de divisas para financiar importaciones y la estabilidad del tipo de cambio. Un flujo sostenido durante la temporada de cosecha suele ofrecer un margen de maniobra adicional al Gobierno y al mercado cambiario.
Sin embargo, la capacidad del sector exportador para convertir producción en divisas depende también de los precios internacionales. En un contexto de cotizaciones globales deprimidas, el volumen no siempre compensa la caída en valores, y eso contribuye a la menor liquidación observada frente al año pasado. Además, las estimaciones actuales indican que la cosecha de soja está por debajo de la registrada en el ciclo anterior, lo que limita los ingresos desde ese cultivo.
Perspectivas para los próximos meses
El sector espera que la llegada masiva de camiones de maíz y girasol continúe durante las próximas semanas, además de un incremento gradual de camiones de soja destinados al procesamiento industrial y a la exportación. Si se confirman los rindes proyectados para maíz y girasol, la diferencia interanual en las liquidaciones podría acortarse.
Al mismo tiempo, factores externos —como los precios internacionales— y logísticos internos —clima, disponibilidad de transporte y capacidad portuaria— seguirán condicionando el ritmo de entrada de divisas. Para productores y exportadores, la temporada será clave para consolidar ingresos; para la economía nacional, su evolución marcará el aporte del complejo agroindustrial al saldo de pagos en los meses venideros.
En resumen, abril dejó un fuerte ingreso de dólares desde el agro pese a un primer tramo afectado por lluvias. El desafío en lo inmediato será transformar el volumen de la cosecha en divisas efectivas, en un escenario de precios internacionales moderados y con expectativas de récords productivos en maíz y girasol.





