El Gobierno exime aranceles para importaciones destinadas a modernizar el sistema ferroviario
El Poder Ejecutivo nacional oficializó una exención de tributos aduaneros para bienes importados que se destinen a la renovación y fortalecimiento del sistema ferroviario argentino. La medida, impulsada por la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía y publicada en el Boletín Oficial como Decreto 312/2026, aplica a las empresas públicas responsables del transporte y la infraestructura ferroviaria en todo el país: Belgrano Cargas y Logística SA, Operadora Ferroviaria SA y la Administración de Infraestructuras Ferroviarias SA.
La iniciativa busca garantizar la continuidad de obras y contratos en el marco de la Emergencia Ferroviaria y evitar que el fin de beneficios fiscales interrumpa proyectos clave. Según el Ejecutivo, la eliminación de aranceles persigue minimizar sobrecostos que, de no mediar la norma, podrían encarecer de forma significativa las inversiones previstas.
Qué abarca la exención
El decreto exime del pago de derechos de importación y de tasas aduaneras —como las gravámenes estadísticos y de verificación— a los bienes adquiridos hasta el 31 de diciembre de 2025 que estén destinados a proyectos de modernización del transporte de cargas y pasajeros. La dispensa aplica siempre que esos insumos no puedan ser fabricados por la industria nacional.
En términos prácticos, la medida contempla:
- Material rodante, incluidos vagones y piezas de reposición.
- Repuestos críticos y componentes técnicos de alta especificidad.
- Maquinaria y vehículos para tareas de mantenimiento, control y rehabilitación de vías.
- Sistemas de señalamiento y frenado, con sus respectivos elementos.
- Equipamiento de cómputo y comunicación ferroviaria.
- Sistemas y dispositivos vinculados a la seguridad operativa, además de contenedores y otros insumos logísticos.
Por qué se consideró necesaria la medida
Fuentes oficiales señalaron que la exención es una herramienta para evitar la paralización de obras y asegurar la ejecución de contratos ya firmados. Muchas de las compras se realizaron mientras regían ventajas fiscales, pero por demoras en embarques y logística no llegaron al país antes de la fecha límite del beneficio.
El Gobierno advirtió que la eliminación súbita de las exenciones podría traducirse en un aumento notable de costos de inversión —estimado en torno al 40% en algunos proyectos— lo que pondría en riesgo su finalización y afectaría la recuperación del sistema ferroviario.
Impacto y contexto
La norma llega en un momento de atención sobre la infraestructura ferroviaria: observadores externos y actores del sector han señalado la escasa circulación de trenes de carga como un síntoma de insuficiencias en la red y en su capacidad operativa. Para el Estado, la medida apunta a mejorar la seguridad operativa, optimizar la logística y potenciar el desarrollo de economías regionales mediante un transporte más eficiente y competitivo.
El decreto incluye una condición diseñada para proteger la industria local: la exención solo rige cuando los bienes no puedan ser provistos por fabricantes situados en el país, lo que busca equilibrar la necesidad de modernizar el sistema con la preservación de capacidades productivas nacionales.
Obras en los trenes de cargas
Las empresas ferroviarias adquirieron los insumos en el marco del período de vigencia de las exenciones, pero no todos los envíos se materializaron antes del 31 de diciembre de 2025 por causas vinculadas a transporte y comercio exterior. La medida busca evitar que esos incumplimientos temporales perjudiquen la ejecución de proyectos ya comprometidos.
En paralelo, se avanzan acuerdos público-privados para incorporar más vagones cerealeros destinados a la línea Belgrano, una iniciativa que complementa las inversiones en infraestructura y material rodante para mejorar la capacidad de transporte de granos hacia los puertos.
Qué sigue
La implementación de la exención requerirá seguimiento administrativo para certificar que los bienes importados cumplen las condiciones establecidas y no se duplican con producción local disponible. En los próximos meses se espera que continúen las obras y la llegada de equipos, lo que permitirá medir el efecto real sobre los tiempos de transporte, costos logísticos y la actividad de las economías regionales.





