
Con un foco en dar herramientas prácticas frente a la creciente complejidad del control de malezas, ADAMA convocó a asesores, distribuidores y productores en Junín para una jornada técnica organizada para la región Núcleo y el norte bonaerense. El encuentro buscó ofrecer soluciones concretas para reducir la presión de especies problemáticas en barbechos y cultivos de invierno, y analizar tácticas que preserven el potencial de rendimiento del trigo.
Asistieron 57 profesionales y productores, que participaron de presentaciones sobre dinámicas de malezas locales —con especial atención a Lolium spp. y Conyza spp.—, demostraciones de productos y recomendaciones de manejo integradas. La actividad combinó exposición de alternativas químicas con pautas de manejo agronómico orientadas a disminuir el banco de semillas y retrasar la aparición de resistencias.
Además de mostrar su portafolio técnico, la compañía explicó escenarios de aplicación y combinaciones recomendadas para distintos perfiles de lote, enfatizando el uso responsable de herbicidas y la necesidad de ajustar estrategias según historia de cultivos, cobertura y condiciones climáticas.

Estrategias recomendadas para reducir la presión de malezas
En barbechos prolongados destinados a soja, la jornada destacó una alternativa con efecto residual orientada a disminuir la emergencia de malezas antes de la siembra. Para trigo, se presentó un programa compuesto por Paramer y Oxalis, complementado con Veltroma, que apunta a ofrecer control temprano y sostenido en etapas críticas del cultivo.
Los especialistas insistieron en que el éxito no depende solo del producto elegido, sino también del momento de aplicación, la calidad de la cobertura foliar, la humedad del suelo y la correcta selección de adyuvantes. Asimismo, subrayaron la importancia de rotar modos de acción para retardar la aparición de biotipos resistentes.
Buenas prácticas sugeridas
- Inspeccionar lotes antes del tratamiento para identificar especies dominantes y densidades.
- Programar aplicaciones en ventanas meteorológicas favorables para maximizar eficacia.
- Combinar medidas químicas con acciones culturales: rotaciones, cultivo mínimo de semilla y limpieza de maquinaria.
- Alternar modos de acción y respetar dosis y recomendaciones técnicas del fabricante.
- Registrar tratamientos y monitorear la evolución del banco de semillas.
El ingeniero agrónomo Martín Principiano aportó un análisis técnico sobre la situación actual: explicó cómo la variabilidad climática y los históricos de manejo influyen en la selección de especies, y enfatizó la necesidad de planes integrados que incluyan prevención, monitoreo y ajustes en tiempo real.

Desde la compañía reiteraron su compromiso por trabajar junto a técnicos y productores en el diseño de paquetes de manejo que equilibren eficacia, costo y sustentabilidad. Entre las líneas de trabajo anunciadas están capacitaciones locales, seguimiento de lotes pilotos y asistencia técnica para la adaptación de recomendaciones a cada sistema productivo.
Para productores y asesores interesados en más información sobre las soluciones presentadas o en agendar asesoría, la empresa ofrece canales de contacto y materiales técnicos que detallan dosis, ventanas de aplicación y consideraciones para la gestión de resistencias.





