Producción de trigo exige siembras más precisas y manejo de fertilización responsable ante retos

Fertilización del trigo en una campaña de costos altos: cómo planificar para no perder rendimiento

La actual campaña de trigo en la región pampeana y el Valle de Río Negro enfrenta un escenario complejo: el aumento sostenido de los gastos en fertilizantes, combustibles, fletes y demás insumos, junto a un valor del grano que se mantiene bajo, obliga a los productores a replantear la estrategia de nutrición. Según Enrique Cirolini, ingeniero agrónomo y técnico comercial de Compo Expert para el sudeste y sudoeste de Buenos Aires y el Valle de Río Negro, el rendimiento necesario para cubrir costos se ubica hoy en niveles muy exigentes, lo que cambia las decisiones de siembra y manejo.

En este contexto, la fertilización deja de ser solo un gasto y pasa a ser una inversión que debe maximizarse con precisión. Un planteo nutritivo mal pensado puede traducirse en pérdida de potencial productivo y, en última instancia, en mayores costos por kilo de grano producido. Este artículo reúne recomendaciones prácticas, tecnologías disponibles y criterios técnicos para que el productor optimice cada kilo de nutriente aplicado y mejore la relación costo‐beneficio del cultivo.

Por qué la fertilización es decisiva esta campaña

Con la relación insumo‐producto presionando la rentabilidad, la eficiencia en la nutrición del trigo se vuelve una variable estratégica. No se trata únicamente de aportar más nutrientes, sino de hacerlo en la forma, el lugar y el momento correctos. Una planta con suministro equilibrado desde el inicio tiene mayor capacidad para soportar estrés climático, enfermedades y fluctuaciones de precio, y por ende, para alcanzar su potencial de rendimiento.

Análisis de suelo: la primera inversión que reduce incertidumbre

Antes de definir dosis y productos, el análisis de suelo debe ser la base del plan. Con datos de fósforo, potasio, pH, materia orgánica y micronutrientes, es posible ajustar aplicaciones y evitar sobredosificación o faltantes. Además, los mapas de variabilidad y los promedios históricos de rendimiento ayudan a priorizar zonas de mayor retorno económico para la inversión en fertilizantes.

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Productos y soluciones recomendadas

Compo Expert propone una combinación de tecnologías para optimizar el arranque y la siembra. Entre ellas figura Easy Start TE Max, un fertilizante microgranulado con alta concentración de fósforo (formulación 11-48-0) pensado para colocarse en la línea de siembra en dosis que suelen oscilar entre 20 y 40 kg por hectárea, con el objetivo de potenciar el desarrollo inicial de la planta.

Para complementar el inicio del cultivo, el tratamiento de semilla Nutriseed aporta zinc en las etapas tempranas, elemento clave para el establecimiento vigoroso. La compañía también ofrece bioestimulantes y soluciones foliares para aliviar estrés y mejorar la eficiencia del uso de nutrientes, entre ellos Vitanica RZ (bioestimulante para tratamiento y aplicación foliar), BasfoliarSpyra (formulado con aminoácidos vegetales) y BasfoliarAlgae (rica en carbohidratos, vitaminas y nutrientes esenciales).

Estrategias de fertilización de precisión y manejo integrado

La fertilización de precisión permite ajustar las aplicaciones según la variabilidad del lote y las metas de rendimiento. Herramientas como dosis variable, bandas localizadas de fósforo en siembra, y sincronización del nitrógeno con las necesidades fenológicas reducen pérdidas y mejoran la respuesta del cultivo.

Otras prácticas recomendadas:

  • Priorizar el análisis de suelos por lotes y períodos para tomar decisiones basadas en datos.
  • Aplicar fósforo en la línea de siembra en suelos con respuesta esperada, sobre todo cuando la intención es alcanzar altos rendimientos.
  • Incluir micronutrientes críticos (zinc, boro según análisis) mediante tratamientos de semilla o aplicaciones localizadas.
  • Usar bioestimulantes y corretivos para mitigar estrés hídrico y térmico y mejorar la asimilación de nutrientes.
  • Calcular el umbral de rentabilidad por hectárea: cuánto rinde el cultivo para cubrir los costos de insumos y si compensa la inversión adicional.

Costos, planificación y toma de decisiones

Con costos de insumos en alza, la planificación y la priorización son fundamentales. No siempre la respuesta es recortar fertilización: reducir aportes en forma indiscriminada suele debilitar la planta y traducirse en mermas de rendimiento que superan el ahorro inicial. Por eso es clave definir objetivos de rendimiento realistas por lote y ajustar el paquete tecnológico a la expectativa económica.

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Si el productor duda entre recortar insumos o mantener el manejo, Cirolini aconseja basarse en análisis técnicos y en el potencial productivo del lote: una inversión bien dirigida ofrece mayor probabilidad de recuperar el costo por medio de mejor rendimiento y calidad.

Conclusión y recomendaciones prácticas

En una campaña con presión sobre los costos, la nutrición del trigo debe enfocarse en eficiencia: partir de un diagnóstico de suelo, priorizar aportes determinantes en el arranque (fósforo y zinc), aplicar técnicas de precisión y complementar con bioestimulantes cuando corresponda. Consultar con un técnico, evaluar la rentabilidad por hectárea y diseñar un plan por zonas dentro del lote es la mejor defensa frente a la incertidumbre del mercado.

Enrique Cirolini, ingeniero agrónomo y técnico comercial de Compo Expert

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