El pasado 5 de agosto en Rosario se formalizó un acuerdo entre dos actores clave del campo argentino durante el Congreso de Aapresid.
La firma marca el inicio de una alianza que busca articular prácticas laborales y criterios productivos en el agro nacional.
El Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) suscribieron un convenio marco de colaboración y cooperación por 24 meses.
El objetivo central es desarrollar acciones conjuntas sobre trabajo decente, producción agropecuaria sostenible y regenerativa y la capacitación del sector rural.
Uno de los ejes del acuerdo es avanzar en la difusión conjunta de certificaciones que integren lo social y lo productivo.
Se buscará articular la Certificación Empresarial de Prácticas Laborales Sostenibles (PLS) del Renatre con los sellos de Aapresid, Agricultura Sustentable Certificada (ASC) y Ambiente Regenerativo Certificado (ARC).
La firma estuvo a cargo del presidente del Renatre, Abel Guerrieri, y del titular de Aapresid, Marcelo Torres, con la participación de delegados y directores técnicos de ambas entidades.
Entre los asistentes figuraron Andrés Alasia, Rodrigo Esponda, Oscar Martini y Gabriel Marzialetti, responsables de la implementación técnica y de certificaciones.
Qué implica la articulación de certificaciones
Según Oscar Martini, el acuerdo permite complementar estándares para ofrecer una lectura más integral de la sostenibilidad en los establecimientos.
Martini destacó que el sello ASC aporta criterios productivos y ambientales, mientras que la certificación del Renatre suma garantías sobre seguridad y vínculo responsable con los trabajadores.
Abel Guerrieri sostuvo que la alianza facilita reconocer buenas prácticas y acompañar procesos de mejora continua en el territorio.
El dirigente subrayó que la articulación busca dar herramientas concretas a productores y empresas para visibilizar avances y gestionar riesgos laborales y ambientales.
Las instituciones anunciaron que durante septiembre firmarán un acta acuerdo específica para detallar las acciones conjuntas, cronogramas y responsabilidades.
El plan incluirá capacitaciones, instrumentos de diagnóstico y mecanismos de reconocimiento público para establecimientos que adopten las prácticas certificadas.
El convenio se firmó en el marco de un Congreso que reunió a más de 12.500 personas, en su mayoría profesionales y productores interesados en tecnología, regeneración de suelos y siembra directa.
El contexto del encuentro facilita la difusión técnica y la adhesión de productores a procesos de certificación que integren lo social y lo ambiental.
Para los productores, la articulación entre certificaciones puede significar acceso a mercados que exigen estándares y reducción de riesgos legales y reputacionales.
Al mismo tiempo, enfrentarán desafíos prácticos como costos, capacidad de implementación y procesos de verificación interoperables entre organismos.
Lo relevante a corto plazo será observar la implementación del acta acuerdo, las primeras capacitaciones y los pilotos que permitan medir impacto en campo.
Palabra de Campo seguirá de cerca los avances para evaluar cómo esta alianza modifica incentivos, costos y oportunidades para la producción agropecuaria sostenible en Argentina.




