El “Acuerdo marco de cooperación para el desarrollo agrícola entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la República de Cuba” fue firmado el 6 de enero, entró en vigor el 23 de junio y tendrá una duración de cinco años.
Ambos países acordaron la cooperación a través del intercambio de “información técnica, documentación, resultados de investigaciones y expertos con el objeto de capacitar recíprocamente a sus técnicos” en materia de agricultura y productos de origen vegetal, ganadería y productos de origen animal, alimentos, transferencia de tecnología e inversiones en el sector agroalimentario.
El convenio se suscribió “teniendo en consideración los estrechos vínculos” entre la Argentina y Cuba, con el antecedente del 15 de julio de 2020, cuando los cubanos presentaron su Plan Nacional de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional (SAN) ante la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).
En el texto del acuerdo se destaca que “la República Argentina ha logrado duplicar su producción agroalimentaria a lo largo de los últimos 20 años, mediante la expansión de su frontera agrícola e incrementos de productividad logrados debido a las permanentes innovaciones tecnológicas desarrolladas e incorporadas a lo largo de todas las fases de producción”.
Asimismo, encaró “un sistema de innovación y desarrollo en materia agroalimentaria sustentado en un esquema de colaboración entre el sistema científico tecnológico y el entramado productivo”, y “ha podido transferir esa experiencia a distintos países del mundo”.
En ese contexto, los dos países “tienen una aspiración compartida de desarrollar una amplia y efectiva cooperación en materia agrícola, ganadera y de alimentos en forma mutuamente beneficiosa”.


