La novela de Granja Tres Arroyos escribe un capítulo día a día. Después de una movilización a la secretaría de Trabajo, las conducciones de la Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne y sus Derivados, la Federación Trabajadores de la Industria de la Alimentación, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores y la Unión Obrera Molinera Argentina participaron de una reunión con legisladores del bloque Unión por la Patria para exponer y analizar la crítica situación que atraviesan los trabajadores de la empresa.
Los gremios rechazan naturalizar las cesantías
Frente a este escenario, las cuatro organizaciones que lideran Héctor Morcillo (Alimentación), José Voytenco (Rurales), José Fantini (Carne) y Rubén Lafuente (Molineros), coincidieron en que la prioridad es “preservar los cerca de 7.000 puestos de trabajo vinculados a la actividad, sostener la producción y evitar que sean las y los trabajadores quienes paguen las consecuencias de una crisis que no generaron”.
Asimismo, plantearon su preocupación por los cesanteados que “alcanzan a integrantes de comisiones directivas sindicales, afectando garantías fundamentales” para el ejercicio de la representación gremial.
Manifestaron que “valoramos y agradecemos la atención de los diputados nacionales que recibieron a las organizaciones, escucharon la gravedad del conflicto y manifestaron su disposición a impulsar mecanismos desde las comisiones de la Cámara para convocar a la empresa, a funcionarios provinciales y a los distintos actores involucrados” y remarcaron: “Necesitamos respuestas urgentes“.
En un comunicado apuntaron que “desde el inicio del conflicto venimos realizando gestiones permanentes ante todos los niveles del Estado, organismos, autoridades y espacios políticos”, dejando en claro que “la representación sindical es hoy la herramienta concreta que tienen las y los trabajadores para hacer escuchar su voz, defender sus derechos y exigir respuestas frente a una situación que no admite más demoras”.
Gestiones del gobierno provincial para buscar una solución
Por otra parte, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, se refirió a la situación de Granja Tres Arroyos, que desembocó en el despido de más de 1.200 trabajadores en las plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar.
Los sindicatos declararon que “no se puede naturalizar la falta de pago de salarios, los despidos ni el riesgo de perder fuentes laborales que sostienen a miles de familias y tienen un impacto directo sobre toda la región”. Ratificaron que “seguiremos actuando de manera conjunta, gestionando, reclamando y articulando en todos los ámbitos necesarios. Defender cada puesto de trabajo, cada salario y cada familia es una responsabilidad que asumimos en unidad”.
Sostuvo que “nosotros pertenecemos a un gobierno nacional que sostiene que la mejor política industrial es no tener política industrial”, al tiempo que calificó la situación como “un industricidio profundo“, señalando que “entre los despidos de Granja Tres Arroyos, una metalúrgica y una empresa de papel, hubo más de 1.500 trabajadores cesanteados en el ámbito bonaerense”.
El funcionario definió el conflicto como “un combo de varias situaciones adversas a la industria nacional” y criticó la falta de respuesta del gobierno nacional ante el pedido de la empresa para reabrir el mercado chino, cerrado por un brote de gripe aviar.
En el marco de la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral provincial, que incluye la reincorporación de los trabajadores y una donación de 1.000 cajones de pollo, Correa detalló que desde su ministerio se está articulando con la cartera de Producción bonaerense para reconfigurar la producción de la empresa.
Aparece la figura del cooperativismo
Estimó que, para evitar la pérdida definitiva de empleos, se podría recurrir a la figura del cooperativismo. Indicó que “hay un área de producción más primaria, respecto a los huevos y los pollitos, hay compañeros que tienen alguna propuesta. Yo los he escuchado”. Añadió que “pero para eso hace falta un desenlace, hay una situación interna y una situación judicial que hay que ver cómo la vamos llevando. Pero no lo descarto”.
Indicó que “hay una cuestión de la producción avícola para el consumo local donde hay un montón de sectores de la línea de producción de GTA donde se podría insertar algún sector, a ver si podemos salvar fuentes de trabajo”, aunque avisó que es “muy difícil porque el gobierno nacional no hace las gestiones para recuperar las exportaciones”.



