Hugo Aguilar Ortiz, un abogado mixteco nacido en Oaxaca que se convirtió silenciosamente en el operador político del plan indígena durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, presidirá la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) con un bastón de mando impregnado del ideario del expresidente.Aguilar Ortiz fue el candidato a ministro de la Suprema Corte que recibió más votos de las 63 personas que participaron para ese cargo en la inédita elección judicial del 1 de junio, por lo que de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Constitución, se convertirá en el nuevo presidente del máximo tribunal.“El presidente de la Corte es Hugo”, declaró Claudia Sheinbaum, la primera mujer presidenta de México en su conferencia matutina del miércoles 4 de junio.El próximo 1 de septiembre el abogado mixteco tomará protesta para comandar la Corte durante dos primeros años. Norma Piña, la primera presidenta mujer de la Suprema Corte en su historia, pasará la batuta al primer hombre indígena presidente del máximo tribunal en más de 100 años.Ver más: “La justicia no se debe basar en la simple aplicación de la ley”, es la visión de impartición de justicia que desplegó en su campaña y que está alineada al dogma de AMLO quien creía que por encima de la Ley debe estar la justicia.“El abogado que se forma de manera ortodoxa se ajusta a la Ley; es muy común que digan los abogados: ‘la ley es la ley’, y yo tengo una visión distinta. Yo sostengo que por encima de la ley debe estar la justicia”, expresó el exmandatario.Aguilar Ortiz, quien estudió Derecho en la Universidad Autónoma Benito Juárez, llevará al Pleno de la Corte varias propuestas con el espíritu del obradorismo y juarismo: justicia transformadora, atender la vida pública del país, actuar con enfoque republicano y para el pueblo, y vivir en la justa medianía, con austeridad.Incluso, ha declarado que no usará la toga negra que visten actualmente los ministros y anticipó que, si la norma actual no lo permite, impulsará las reformas necesarias para que pueda vestir los trajes de gala de los pueblos y comunidades indígenas.Ver más: Aguilar Ortiz operó estas acciones apoyado del abogado Mixe Adelfo Regino Montes, director general del INPI desde el inicio del sexenio de AMLO a la fecha, con quien mantiene una amistad desde la universidad, cuando coincidieron en hacer crítica al Derecho que dejaba fuera, en su visión, la materia indígena.Como operador del Plan de Justicia del Pueblo Yaqui se enfrentó al sistema judicial mexicano. El Gobierno publicó un decreto que crea el Distrito de Riego 018 del Pueblo Yaqui para dotar de agua a la comunidad, sin embargo, el proyecto fue impugnado con demandas de amparo que Aguilar Ortiz buscó desactivar.Los yaquis que se ampararon argumentaron que no hubo consulta pública del Gobierno. El abogado mixteco calificó los amparos como “obstáculos”, lo que es reflejo de que a lo largo de la historia el sistema de justicia mexicano se ha centrado en un “excesivo formalismo legal”.Aguilar Ortiz también fue el encargado de encabezar las consultas indígenas sobre algunas obras emblemáticas de AMLO, como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.Ver más: Elección Poder Judicial 2025: La justicia en México pende de unos cuantos votantes confundidosLa Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos llamó la atención en diciembre de 2019 de que el proceso de consulta indígena sobre el “Proyecto de desarrollo Tren Maya” no había cumplido con todos los estándares internacionales de derechos humanos.Mientras resolvía estos asuntos, Aguilar Ortiz elaboraba la reforma constitucional indigenista de AMLO. Esta reforma que se cocinó prácticamente durante todo el sexenio pasado y fue promulgada en el último día del sexenio obradorista, el 30 de septiembre de 2024.El abogado mixteco -que cuenta hizo amigos en la escuela por la inteligencia que tenía y porque sus compañeros le pedían sus notas- señala que la reforma constitucional incorpora los Acuerdos de San Andrés Larraínzar, Chiapas, que firmaron el Gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en febrero de 1996, sobre derechos indígenas en México.Aguilar Ortiz asegura que la Suprema Corte ha resuelto casos sin consultar a los pueblos indígenas, pero sostiene que con la reforma constitucional indigenista se reconoce como sujetos de derecho público a los pueblos indígenas y se les dota de presupuesto con un fondo.Durante su campaña proselitista, el ministro electo predicó a donde fuere dicha reforma. Aunque AMLO se retiró de la vida pública, Aguilar Ortiz se ha encargado de pregonarla y de difundirla durante este 2025 porque afirma que ahora se reconoce al pueblo, ese que ahora Sheinbaum también busca proteger.El Consejo Nacional de Pueblos Indígenas publicó un comunicado oficial en la página del INPI, en la última semana de campañas, para llamar a participar masivamente en la elección del Poder Judicial.





