Las medidas de gasto preelectorales del antiguo líder derechista Viktor Orbán elevaron el déficit presupuestario muy por encima de lo previsto y llevaron la calificación crediticia de Hungría al borde de una rebaja por debajo del nivel de grado de inversión.
BUDAPEST, 26 de junio (Reuters) – Hungría, que actualmente no cumple ninguno de los criterios para adoptar el euro, podría cumplir estas condiciones hacia el año 2030, según declaró el viernes el primer ministro Peter Magyar, quien añadió que reducir el nivel de deuda pública del país será la tarea más difícil.
Magyar puso fin en abril al mandato de 16 años de Orbán con una victoria electoral aplastante.
No obstante, las agencias de calificación señalaron que sus esfuerzos por incorporarse al euro tendrán un impacto positivo en su calificación crediticia.
• Pierrakakis se negó a comentar el calendario de adhesión de Hungría al euro, pero afirmó que el Eurogrupo apoyará sus esfuerzos.
• Magyar recibió el viernes en Budapest al presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, para mantener conversaciones.
• El ministro de Hacienda húngaro, Andras Karman, declaró a los periodistas que informaría al Gobierno sobre una revisión de las finanzas públicas en una reunión del Consejo de Ministros que se celebrará este fin de semana.
• Magyar criticó con dureza al Gobierno de Orbán por engañar a la opinión pública sobre las finanzas públicas durante la rueda de prensa del viernes.
• Magyar había dicho antes que el déficit de este año podría situarse en el 6,8% del Producto Interno Bruto, muy por encima de los planes iniciales, que preveían un déficit del 5% y más del doble del nivel del 3% necesario para adoptar la moneda única.
• Afirmó que este análisis servirá de base para un presupuesto de 2026 revisado que se presentará al Parlamento a fines de agosto.
(Reporte de Gergely Szakacs; editado en español por Carlos Serrano)
• El giro proeuropeo de Magyar y las amplias reformas contra la corrupción, destinadas a garantizar la liberación de los fondos de la UE congelados, han desencadenado un repunte en los mercados financieros húngaros.


