El puerto de Ibicuy, ubicado en el sur de Entre Ríos, se convierte en el centro de una estrategia que promete transformar la ganadería argentina. La exportación de ganado en pie vuelve a escena después de 50 años de prohibiciones, con Israel como destino inicial y el potencial de abrir nuevas oportunidades hacia Turquía y Vietnam.
La exportación de ganado en pie genera expectativa en productores que buscan alternativas comerciales ante un escenario de márgenes ajustados y mercados internacionales cada vez más competitivos. A fines de 2025, el Gobierno Nacional derogó el decreto de 1973 que bloqueaba la salida de hacienda viva con fines comerciales. Esa medida histórica reavivó proyectos que estaban en carpeta desde hacía más de una década.
En diálogo con medios entrerrianos, representantes de la Asociación Argentina de Exportadores de Ganado en Pie confirmaron que ya se encuentran en proceso de selección y registro de los primeros lotes destinados a Israel, país que importa animales vivos para abastecer su industria cárnica kosher.
La reapertura de este comercio se inspira en el modelo uruguayo, que durante los últimos años logró posicionar la exportación de ganado en pie como un segmento con alto valor agregado. Productores uruguayos mejoraron la rentabilidad de su negocio ganadero al vender animales de razas seleccionadas bajo protocolos de bienestar animal. Ahora, Entre Ríos quiere seguir ese mismo camino.
Infraestructura sanitaria y desafíos logísticos
El puerto de Ibicuy asume un rol central en este proceso. Ubicado sobre el río Paraná, dispone de un muelle multipropósito, accesos viales mejorados y una terminal de cargas que facilitará los embarques. Para cumplir con los requisitos de Israel y otros mercados, se habilitará un predio destinado a la cuarentena sanitaria obligatoria. Allí se controlará la alimentación, el descanso y la vacunación de la hacienda durante un período de 20 días antes de embarcar.
El Senasa supervisará cada etapa del proceso, desde el registro de los animales hasta la emisión de certificados sanitarios internacionales. Según el protocolo aprobado, el ganado deberá contar con identificación individual, trazabilidad documental y controles exhaustivos de enfermedades como fiebre aftosa, brucelosis y tuberculosis.
La infraestructura portuaria de Ibicuy incluye corrales de espera, sistemas de carga de animales y redes de abastecimiento de agua y forraje. Operadores privados invertirán en equipamiento específico y tecnología para cumplir con estándares de bienestar animal y bioseguridad.
“Israel exige requisitos muy precisos en términos sanitarios y de transporte. Ibicuy posee ventajas naturales y logísticas que ningún otro puerto argentino puede ofrecer hoy con tanta rapidez”, aseguraron desde la Asociación de Exportadores.
En paralelo, empresas de transporte marítimo ya manifestaron interés en operar rutas directas hacia puertos israelíes. Para Entre Ríos, esa logística representa un salto cualitativo que podría reducir los costos de exportación respecto a terminales más alejadas.
Un mercado estratégico para la carne argentina
Israel importa anualmente unas 50.000 toneladas de carne vacuna y ovina, pero también sostiene un flujo estable de animales vivos. Las compras se orientan a categorías jóvenes, con bajo nivel de engrasamiento y excelente conformación muscular, características que los criadores argentinos pueden ofrecer con facilidad.

La exportación de ganado en pie hacia Israel tiene varias ventajas: los animales llegan vivos y son faenados bajo ritual kosher, cumpliendo con la normativa religiosa y las exigencias de calidad. Este segmento de mercado paga precios diferenciales que resultan atractivos frente al comercio tradicional de cortes enfriados o congelados.
En la última década, Uruguay y Brasil lideraron este nicho, con miles de cabezas embarcadas cada año. Argentina permanecía fuera de la competencia debido a su propia restricción normativa. Con la derogación del decreto histórico, el país busca recuperar terreno y aprovechar la reputación sanitaria que su carne supo construir en destinos de alta exigencia.
Los primeros embarques desde Ibicuy apuntan a concretarse en el último trimestre del año, si se cumplen los plazos de certificación y los ajustes operativos. En la etapa inicial, se priorizarán lotes provenientes de establecimientos registrados en Entre Ríos y Santa Fe, aunque el modelo podría escalar con la participación de criadores de otras provincias.
Proyecciones de rentabilidad y empleo
La Asociación Argentina de Exportadores de Ganado en Pie proyecta que este relanzamiento permitirá incrementar en un 25% la rentabilidad de los productores involucrados. La razón principal radica en el valor adicional que Israel reconoce por la compra de animales vivos destinados a faena kosher, sumado al ahorro en transporte intermedio y procesos industriales locales.
Además, el movimiento portuario activará nuevas fuentes de empleo en Ibicuy y sus alrededores. Desde operarios de carga hasta veterinarios, transportistas y personal administrativo, cada etapa del embarque requiere mano de obra calificada.
“Este proyecto no reemplaza la industria frigorífica nacional, sino que suma un canal complementario que puede dinamizar la economía regional”, explicaron referentes del sector.
Para Entre Ríos, la exportación de ganado en pie también representa una herramienta de diferenciación comercial. La provincia cuenta con más de 5 millones de cabezas bovinas y una tradición ganadera que se combina con acceso fluvial privilegiado. Esta sinergia facilita la consolidación de lotes y reduce los tiempos logísticos.
Una ventana hacia otros mercados
Si bien Israel lidera el interés inicial, Turquía y Vietnam aparecen como destinos complementarios. Estos países demandan hacienda en pie para abastecer plantas de faena locales, con preferencia por animales jóvenes y de peso medio.
Argentina mantiene acuerdos sanitarios vigentes con ambas naciones, lo que facilitaría la habilitación de embarques una vez se cumplan los procedimientos previstos para Israel. Los exportadores confían en que, si la primera experiencia resulta exitosa, el volumen comercial crecerá sostenidamente durante los próximos años.
El puerto de Ibicuy, mientras tanto, continúa adecuando su infraestructura y gestionando permisos ambientales y operativos. Las autoridades provinciales destacan que este avance se enmarca en una estrategia de diversificación productiva que trasciende la coyuntura.
“La exportación de ganado en pie es una oportunidad para poner en valor nuestro potencial ganadero, atraer inversiones y fortalecer el perfil exportador de Entre Ríos”, sostuvo un funcionario del Ministerio de Producción entrerriano.





