
El gobierno de la provincia de Corrientes confirmó una inversión privada de U$S 2.000 millones para instalar en Ituzaingó una planta de celulosa de fibra larga derivada del pino, orientada al mercado internacional. El proyecto, liderado por la firma argentina ARPULP S.A., promete generar alrededor de 13.000 empleos directos e indirectos y una facturación anual estimada cercana a los 900 millones de dólares.
Inversión, cronograma y actores
La iniciativa se emplazará en el Parque Industrial de Ituzaingó y se plantea como una de las mayores plantas de pasta fluff (celulosa de fibra larga) del mundo, con una capacidad prevista de 800.000 toneladas al año. ARPULP, con capitales de la provincia, encabeza el proyecto; el fondo Pegasus buscará financiamiento estratégico de gran escala para completar la financiación.
Las autoridades detallaron una hoja de ruta: durante 2026 se desarrollarán estudios ambientales exhaustivos; en 2027 se avanzará con la ingeniería básica y de detalle; y, sujeto al cumplimiento de los requisitos financieros y regulatorios, la construcción podría extenderse entre 2028 y 2030, con inicio de operaciones a plena capacidad hacia finales de 2030.
En la presentación participaron el gobernador Juan Pablo Valdés y representantes de la empresa. El equipo técnico del proyecto fue reforzado con la incorporación de profesionales con experiencia internacional en la industria forestal. Los primeros trabajos ya comenzaron en materia de evaluación ambiental a cargo de la consultora ECONSUL Ingeniería Ambiental, en coordinación con el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA).
Relevancia para la foresto-industria y la exportación
El Consejo Forestal Industrial Argentino (Confiar) calificó el anuncio como un hito para el sector. La planta permitirá incorporar a la cadena local productos de mayor valor agregado, reducir importaciones de insumos estratégicos y ampliar la oferta exportable argentina en el segmento de higiene y sanitaria.
La pasta fluff es un insumo clave para la fabricación de pañales, toallas femeninas, productos para la incontinencia y aplicaciones médicas y no tejidas, por su alta capacidad de absorción y suavidad. El aumento de la producción local puede potenciar las ventas externas y aportar divisas en un momento en que el fortalecimiento de las exportaciones es prioritario para la economía nacional.
Confiar recordó que la foresto-industria en Argentina moviliza una extensa superficie —más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y alrededor de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones, con gran concentración en la región mesopotámica— y reúne a miles de productores y empresas que generan empleo formal en el país.
Medio ambiente, controles y expectativas sociales
Los impulsores del proyecto destacan que las evaluaciones ambientales se harán bajo normas internacionales y que los equipos técnicos trabajarán en sistemas de tratamiento de efluentes, gestión eficiente del uso del agua y certificación de la materia prima forestal. Las autoridades provinciales señalaron que se exigirá cumplimiento de estándares de calidad y seguridad durante todas las etapas.
Además de los estudios ambientales, el calendario prevé instancias de diálogo con comunidades locales y la articulación con proveedores regionales para maximizar el impacto productivo en Corrientes. Desde la empresa se anunció que habrá etapas críticas que demandarán coordinación financiera y técnica antes de la puesta en marcha definitiva.
El proyecto de ARPULP en Ituzaingó concentra expectativas económicas y sociales: plantea una ampliación significativa de la capacidad industrial argentina en un sector con demanda global en crecimiento y, al mismo tiempo, exige garantías ambientales y financieras para cumplir con los plazos previstos.





