Buenos Aires, 5 mayo (NA) – Irán volvió a escalar el conflicto con Estados Unidos al acusarlo de poner en riesgo la navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Las autoridades iraníes denunciaron que Washington violó el alto el fuego vigente y advirtieron que la situación actual es “insoportable” para la potencia norteamericana.
El cruce se da en un contexto de máxima tensión en Medio Oriente, con operaciones militares en curso, amenazas directas entre ambos países y versiones contrapuestas sobre ataques y bloqueos en la zona. El estrecho, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, se convirtió otra vez en el epicentro de la disputa geopolítica.
Desde fines de febrero, cuando comenzó la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, el tránsito marítimo en la región quedó severamente afectado. A pesar de un alto el fuego vigente desde abril, los incidentes no cesaron y el conflicto parece lejos de una resolución diplomática.
ACUSACIONES CRUZADAS Y ADVERTENCIAS DESDE TEHERÁN
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, fue uno de los voceros más duros contra Washington. A través de su cuenta en X, aseguró que Estados Unidos y sus aliados pusieron en peligro la seguridad del tránsito energético al violar el alto el fuego e imponer un bloqueo en la zona.
Según planteó, en el estrecho de Ormuz “se está consolidando una nueva ecuación” que complica a Estados Unidos, y remarcó que Irán todavía no desplegó todo su potencial de respuesta. En la misma línea, el canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo que las acciones militares estadounidenses demuestran que “no hay soluciones militares para una crisis política”.
Además, Araghchi cuestionó la postura de Estados Unidos y de Emiratos Árabes Unidos, al considerar que desconfían de quienes buscan evitar una nueva escalada. Desde Teherán, el mensaje apunta a reforzar la idea de que la presión militar solo agrava el conflicto.
LA OPERACIÓN MILITAR DE EE.UU. Y EL PASO DE BUQUES
Del lado estadounidense, el gobierno de Donald Trump impulsó una operación para garantizar la circulación marítima en la zona, con el despliegue de destructores, drones y aeronaves. La iniciativa, denominada “Proyecto Libertad”, busca escoltar embarcaciones comerciales afectadas por el bloqueo iraní.
En ese marco, dos destructores de la Armada estadounidense -el USS Truxtun y el USS Mason- lograron atravesar el estrecho de Ormuz y entrar en el Golfo, según reportes del Pentágono. Durante el trayecto, enfrentaron amenazas con misiles, drones y lanchas rápidas, aunque ninguna impactó en los buques.
Las fuerzas estadounidenses aseguran haber interceptado todos los ataques y hundido varias embarcaciones iraníes que intentaban acercarse a barcos civiles. Sin embargo, Irán desmintió estas versiones y sostuvo que ningún buque comercial logró cruzar el estrecho en ese período.
AMENAZAS, ALTO EL FUEGO FRÁGIL Y ESCENARIO ABIERTO
A pesar de que el 8 de abril se anunció un alto el fuego, los incidentes recientes ponen en duda su vigencia real. Las negociaciones entre delegaciones de ambos países, que se llevaron a cabo en Pakistán, no lograron avances concretos.
Desde la Guardia Revolucionaria iraní advirtieron que cualquier intento de intervención estadounidense tendrá una “respuesta decisiva y aplastante”, mientras que Trump llegó a amenazar con “borrar de la faz de la Tierra” a Irán en caso de un ataque directo a buques norteamericanos.
Sin embargo, el propio mandatario estadounidense relativizó algunos enfrentamientos recientes, al señalar que “no fue fuego intenso”, lo que deja entrever cierta ambigüedad en la evaluación del conflicto.
Con posiciones endurecidas, versiones contradictorias y un punto estratégico en disputa, la crisis en el estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los focos más delicados del escenario internacional actual. #AgenciaNA





