La cadena ovina bonaerense acelera: más frigoríficos, financiamiento y búsqueda de nuevos usos para la lana
La Mesa Ovina Provincial se reunió con representantes del sector y autoridades para trazar acciones que impulsen la producción, el agregado de valor y el consumo de carne ovina.
El encuentro fue encabezado por el ministro Javier Rodríguez, que destacó la importancia territorial de una actividad dominada por pequeños y medianos productores.
La faena ovina, con más frigoríficos
Uno de los avances centrales informados en la reunión fue el crecimiento de la infraestructura de faena, que permite acercar el servicio a los productores bonaerenses.
Según los datos oficiales, la cantidad de frigoríficos ovinos pasó de 15 en 2019 a 29 en 2025, entre aperturas y ampliaciones.
La estrategia provincial combina la promoción del consumo con políticas de agregado de valor en carne y lana para sostener precios y volumen productivo.
El ministro advirtió que el enfoque debe ser integral para evitar que las políticas se concentren en un único eslabón de la cadena, lo que reduce el impacto local.
Rodríguez recordó el primer diagnóstico de la gestión: los productores tenían que recorrer hasta 200 kilómetros para acceder a un frigorífico, un agujero logístico que la expansión busca subsanar.
La Provincia atribuye la mejora a medidas públicas combinadas con inversiones privadas y apoyo técnico orientado a facilitar la comercialización.
En paralelo, el ministerio reforzó líneas de crédito para la compra de animales, genética y productos zoofitosanitarios, enfocadas en elevar la productividad por lote.
También se financian obras intraprediales como corrales, comederos, aguadas, galpones y alambrados para reducir costos operativos y pérdidas.
Financiamiento para la cadena ovina
En la mesa se repasaron las herramientas financieras disponibles, con líneas destinadas tanto al capital de trabajo como a inversiones en infraestructura intrapredial.
Las modalidades incluyen préstamos a tasa fija, a valor producto y una alternativa a tasa cero cuyo capital se actualiza mediante índices de referencia vinculados a la producción de carne ovina y fibra textil.
Un tema central fue la necesidad de encontrar nuevos destinos para la lana para mejorar la renta del productor y estabilizar precios.
En esa línea, se evaluaron proyectos para usar lana en aislantes térmicos y biofertilizantes, además de ensayos que empleen las capacidades científicas y experimentales de la Provincia.
La búsqueda de mercados alternativos gana urgencia ante la reciente evolución del mercado de lanas: el valor de referencia de la lana Corriedale producida en la provincia registró en agosto de 2026 una baja interanual del 6,1 %.
El ministro subrayó la necesidad de “buscar otras alternativas a la lana” para diversificar ingresos, tanto en la cadena industrial como en los circuitos de agregado de valor.
Ciencia, tecnología y articulación
La Mesa Ovina contó con la participación del INTA, facultades y universidades bonaerenses, cooperativas, centros de acopio y referentes de mesas regionales.
La presencia de estos actores apunta a consolidar un esquema de articulación público-privada que acelere innovaciones productivas y transferencia tecnológica.
Rodríguez destacó que las chacras experimentales y los ensayos universitarios son herramientas clave para validar usos industriales de la lana y mejoras en genética y manejo.
El ministro sostuvo que el acompañamiento técnico es imprescindible para que las pruebas se transformen en soluciones escalables y en beneficios concretos para los productores.
El objetivo planteado en la Mesa Ovina es sostener políticas que conviertan el potencial productivo en desarrollo territorial y fuentes de empleo local.
Según el gobierno provincial, con la combinación de recursos financieros, infraestructura y ciencia se puede acompañar a un sector que muestra muchísimo potencial en la provincia más ganadera del país.
En ese marco, durante 2025 y 2026 la Provincia impulsó la apertura y ampliación de espacios de faena, la promoción del consumo de carne ovina, el agregado de valor de la lana y supervisiones a empresas de esquila en el marco del programa PROLANA.
La continuidad de estas políticas será clave para mantener la tendencia de crecimiento y traducirla en mayor ingreso y arraigo en las zonas rurales.



