En diciembre, el precio promedio que recibieron los tambos argentinos fue de $478,90 por litro entregado en tranquera. Ese valor queda $12,76 por debajo del costo minimo estimado de $491,66 por litro necesario para cubrir los costos de produccion, y $79,24 por debajo del “precio de equilibrio” calculado en $558,14. El precio de equilibrio incorpora una rentabilidad exigible del 5% sobre el Capital Promedio Operado, margen que OCLA considera necesario para que la actividad sea sustentable y permita inversiones futuras.
Los datos surgen del Observatorio de la Cadena Lactea Argentina (OCLA). Se trata de estimaciones teoricas que pueden variar segun las caracteristicas de cada establecimiento, pero sirven como parametro para evaluar la situacion del sector: niveles de produccion cercanos a record convivieron con resultados economicos que, en conjunto, no cierran las cuentas dentro de los tambos. En promedio, la actividad registro una rentabilidad negativa del 1% en diciembre, confirmando el retorno al “rojo” que habia comenzado en noviembre, luego de un periodo de alrededor de ano y medio con resultados positivos.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se emitio un comunicado critico con el resto de la cadena lactea, y en particular con la industria, senalando que sin un reparto equitativo del valor generado no es posible una lecheria sustentable. Esa critica apunta a una transferencia de recursos desde los productores hacia otros eslabones de la cadena, segun la vision de la entidad.
Para analizar la evolucion de la rentabilidad, OCLA utiliza el promedio movil de 12 meses, que suaviza las fluctuaciones estacionales y pequenas variaciones mensuales. El informe senala que la rentabilidad fue positiva en los ultimos cinco anos con un pico de 4,2% en marzo de 2025, pero a partir de alli inicio un descenso constante. Este deterioro responde, en buena medida, a que los precios de la leche ajustaron por debajo de la inflacion mayorista y minorista, mientras que los costos del tambo, aunque tampoco superan con claridad los indices inflacionarios, crecieron por encima del ajuste del precio de la leche.
La magnitud de la perdida por litro puede parecer pequena en terminos unitarios, pero se vuelve significativa cuando se escala a la produccion diaria de un establecimiento. Por ejemplo, una perdida de $12,76 por litro para un tambo que produce 2.000 litros por dia representa una perdida diaria de aproximadamente $25.520 y una perdida mensual cercana a $765.600 (30 dias). A nivel sectorial, la suma de estas diferencias entre precio y costo puede traducirse en montos relevantes para la economia de la produccion lechera en conjunto.
En terminos relativos, durante 2025 el precio pagado al productor aumento apenas un 8% en promedio, mientras que los costos del tambo se incrementaron 19,5%. Al mismo tiempo, la inflacion fue del orden del 26,2% en terminos mayoristas y del 31,5% en terminos minoristas. Esa combinacion hizo que el margen real del productor se estrechara y, en muchos casos, se volviera negativo.
El informe de OCLA tambien muestra que el impacto es heterogeneo entre distintos tamanos de tambos. Los tambos pequenos, que en los modelos del INTA tienen una produccion promedio diaria de 1.761 litros, presentaron una rentabilidad negativa del 2,1% en diciembre, lo que indica que el costo de produccion se ubico por encima del precio percibido. Los tambos de tamano medio perforaron el nivel cero de rentabilidad en octubre, noviembre y diciembre, con -1,5% en diciembre. Por su parte, los tambos mas grandes, con un promedio de 8.830 litros por dia, lograron una tasa positiva de 1,3%, pero aun muy por debajo de la tasa exigible del 5% sobre el capital. En terminos generales, salvo en un par de meses, las tasas de rentabilidad mostraron una tendencia decreciente a lo largo de los ultimos 16 meses.
La relacion insumo-producto es otro capitulo del analisis. El precio relativo del maiz, insumo fundamental en la alimentacion del rodeo, mostro durante gran parte de 2024 y 2025 relaciones muy por encima de 2 a 1 respecto al precio de la leche, pero en los ultimos meses esa barrera se rompio y las relaciones comenzaron a indicar que los costos se van emparejando o incluso superando a los ingresos. En el caso de la soja, su efecto es doble: por un lado a traves del expeller utilizado en la alimentacion; por otro, como referencia en contratos de arrendamiento, ya que mas del 50% de la superficie destinada a la produccion de leche se realiza en campos arrendados y muchos alquileres se fijan en funcion del precio de la soja.
Entre otros insumos relevantes, la vaquillona de reposicion cumple un rol importante sobre los costos. Tras un periodo de baja que atempero el incremento de costos, en los ultimos dos meses disponibles registro una suba medida en litros de leche, lo que contribuye a aumentar el costo de producir leche. La vaca de rechazo, que suele operar como un recupero o ingreso indirecto al ser vendida para carne, habia mejorado el balance al subir su precio constante y reducir asi el costo neto de produccion; sin embargo, en los ultimos dos meses tambien se observo un deterioro en esa relacion.
Las diferencias de escala y tecnologia entre tambos explican parte de la heterogeneidad: los establecimientos mas grandes suelen acceder a mejores tecnologias de insumos y procesos, lo que se traduce en mayor productividad y eficiencia y, por ende, mejores resultados economicos comparativos. En cambio, los tambos mas pequenos, con menores economias de escala, son los que estan sufriendo con mayor intensidad la caida de la rentabilidad.
En sintesis, el panorama que dibujan los informes es de una produccion que mantiene niveles altos o cercanos a record desde el punto de vista fisico, pero cuyos resultados economicos se deterioran por una combinacion de precios de la leche que no acompanan la inflacion de costos y variaciones en los precios relativos de insumos clave. Para consultar el informe completo de OCLA y los valores actualizados a diciembre, puede consultarse: https://ocla.org.ar/noticias/35376341-costos-regionales-de-produccion-de-leche-valores-actualizados-a-diciembre-del-20.


