La semana pasada, el juez Fabian Lorenzini rechazo las impugnaciones presentadas por Molinos Agro y LDC -otra de las partes interesadas en quedarse con Vicentin- y ordeno el traspaso accionario de la compania a la firma Grassi S.A. Con esa resolucion se cerro una etapa prolongada del concurso y se concreto el cambio de control.
El jueves 18, el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominacion de Reconquista dicto la homologacion definitiva y dispuso el traspaso inmediato de las acciones de Vicentin SAIC. En un comunicado, la nueva conduccion celebro el cierre del proceso y anuncio la creacion de lo que definieron como “la Nueva Vicentin Argentina”, comprometiendose a encarar la gestion con conviccion, entusiasmo y confianza en la experiencia y el personal que aun forma parte de la compania.
Mariano Grassi, titular de la empresa adquirente, hablo en el programa La Red Rural de radio La Red y destaco varios aspectos centrales del proceso y de los pasos pendientes. Senalo primero que la operacion deja a la compania “100% en manos de Argentina”, algo que para el fue una prioridad y el objetivo central de su propuesta. Afirmo ademas que, descartada la estatizacion, las otras alternativas que estaban en disputa habrian implicado un “desguace” de la empresa, mientras que la propuesta de Grassi respeto la integridad de Vicentin: no se vendio ninguna accion ni activo relevante en el proceso.
Grassi tambien resalto la magnitud judicial del caso. Describio el concurso como el mayor en la historia reciente del pais que termino mediante un cramdown -una resolucion judicial que impone una reestructuracion aun cuando no exista un acuerdo entre la mayoria de los acreedores- y subrayo el rol del juez Lorenzini: desde el juzgado de Reconquista tuvo que manejar un expediente de gran complejidad y dimension. En su opinion, la sentencia sera estudiada en facultades de Derecho de varios paises, no solo por el resultado favorable para su grupo, sino porque los acreedores terminaron cobrando mas de lo que se habia ofrecido en instancias previas.
Uno de los temas centrales que Grassi abordo fue la relacion con Banco Nacion, el principal acreedor de Vicentin. En el marco del concurso, la entidad tuvo varios presidentes; Grassi comento que durante el proceso se reunio con cuatro titulares distintos de la entidad. Recordo que Banco Nacion tiene posiciones de distinto tipo dentro de la estructura de deuda: una porcion quirografaria -es decir, deuda no garantizada- y otra privilegiada. Explico que, para que los acreedores privilegiados puedan votar como quirografarios en la propuesta de reestructuracion, tendrian que renunciar explicitamente a su privilegio, algo que en la practica rara vez ocurre. Por eso, la porcion quirografaria de la deuda se integrara a la propuesta general y cobrara segun la categoria que los acreedores elijan en el marco del proceso.
Grassi insistio en que todavia quedan aspectos de la deuda con Banco Nacion por negociar. Al hacerse cargo de la totalidad de Vicentin, la nueva conduccion asumio tambien responsabilidades por obligaciones que se generaron despues del concurso -las llamadas deudas posconcursales- y por otras partidas derivadas del funcionamiento y las relaciones contractuales previas. Puso como ejemplo una deuda con la empresa de abastecimiento electrico Cammesa, que debera ser considerada dentro de las negociaciones pendientes. En su formulacion: al hacerse cargo de la compania en su totalidad, corresponde atender esas obligaciones porque ahora la compania actua con una nueva administracion pero conserva las responsabilidades acumuladas.
En cuanto a la relacion con el sector productivo, Grassi subrayo que restaurar la confianza de los productores agropecuarios depende en gran medida del cambio de propietarios. Senalo la trayectoria historica de su grupo como argumento de solvencia y continuidad: Grassi se presenta como el primer corredor de granos de Argentina, con 137 anos de actividad en el mercado, incluso anterior a la llegada de la soja como cultivo dominante. Ese pasado -dijo- es uno de los principales activos de la nueva administracion y se reforzo con la incorporacion de Vicentin al proyecto.
Sobre la necesidad de inversiones, Grassi admitio que los niveles requeridos seran importantes, pero enfatizo que se trata de inversiones con alta rentabilidad, por lo que no deberian representar un problema insalvable para la compania cuando la gestion se organiza adecuadamente. La idea es impulsar mejoras operativas y de mercado que permitan recuperar y potenciar la capacidad productiva y comercial de Vicentin bajo la nueva conduccion.
El anuncio de la homologacion definitiva y el traspaso accionario culminan una larga disputa judicial y comercial que involucro a distintos actores del sector agroindustrial, bancos y empresas postulantes. Con la sentencia firme y la “Nueva Vicentin Argentina” en marcha, las prioridades inmediatas del nuevo equipo de conduccion incluyen cerrar las negociaciones de deuda pendientes, asegurar las condiciones de cobro para los distintos grupos de acreedores y recomponer las relaciones comerciales con productores y proveedores. A partir de ahora, la gestion debera demostrar la capacidad de sostener la continuidad operativa, cumplir con las obligaciones adquiridas y ejecutar las inversiones necesarias para restablecer la competitividad de la compania.
En sintesis, la resolucion judicial que autorizo el traspaso a Grassi S.A. significo el fin de una etapa conflictiva y el inicio de otra en la que la empresa debera consolidarse bajo la nueva direccion. La operacion se presenta como una alternativa que preserva la integridad de la compania y la situa bajo control nacional, segun los promotores del acuerdo, mientras que el camino por delante incluye la negociacion de pasivos residuales, la recuperacion de la confianza del mercado y la concrecion de inversiones destinadas a poner en marcha la actividad con normalidad.





