Las legumbres vienen de una cosecha récord y Rosario pondrá bajo la lupa el clima, los mercados y la competencia global

CLERA realizará el 3 de noviembre una jornada técnica y comercial en el City Center. El encuentro llega después de una campaña que llevó la producción argentina de legumbres a 1,29 millones de toneladas.

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La cadena argentina de legumbres llegará a noviembre con una combinación poco habitual: una cosecha récord reciente, mayor presencia exportadora y preguntas abiertas sobre clima, calidad y competencia internacional. Ese será el marco de la Jornada de Actualización Técnica y Comercial que la Cámara de Legumbres de la República Argentina realizará el 3 de noviembre en el City Center de Rosario.

El encuentro organizado por CLERA reunirá especialistas en tecnología de alimentos, meteorología, manejo de arveja y lenteja, mercados y coyuntura económica. La agenda busca conectar decisiones que suelen analizarse por separado: qué producir, cómo sostener la calidad, qué demanda el comprador y cómo afectan las disrupciones globales a un sector orientado en gran medida al comercio exterior.

La cita llega después de que la campaña 2024/25 marcara un máximo para el complejo. La Secretaría de Agricultura informó una producción de 1.292.600 toneladas de porotos, garbanzos, arvejas y lentejas, 57% superior a la del ciclo previo y 29% por encima del promedio de las cinco campañas anteriores.

Un récord que amplía las preguntas

La superficie sembrada alcanzó 956.000 hectáreas, con un crecimiento interanual del 20%. El poroto ocupó 666.000 hectáreas; el garbanzo, 151.500; la arveja, 107.000; y la lenteja, 31.500. El rendimiento promedio aumentó 34%, impulsado especialmente por poroto y garbanzo.

El salto productivo abre oportunidades, pero también eleva la exigencia comercial. A diferencia de otros granos, muchas legumbres se consumen con escasa transformación. Color, calibre, uniformidad y ausencia de defectos son atributos que pueden definir el acceso a un mercado o el valor de una partida. La selección y el acondicionamiento, por lo tanto, forman parte del negocio tanto como el rendimiento por hectárea.

Argentina vende legumbres a unos 85 países. Según los datos oficiales de 2024, el poroto representó 51% del volumen exportado, con México y Venezuela como destinos relevantes para el poroto negro y España y Brasil para el alubia. La arveja y el garbanzo aportaron 23% cada uno, con compradores distribuidos entre América Latina, Asia y Europa.

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Ese perfil externo explica por qué la agenda de CLERA combina producción y comercio. Una campaña puede ser agronómicamente exitosa y, sin embargo, enfrentar dificultades si cambia la demanda, se altera una ruta logística o aparece un competidor con ventajas de precio o calidad.

Innovación alimentaria y una década de alianzas

La apertura incluirá la presentación “Alianzas que alimentan: 10 años construyendo impacto”, a cargo de Marcela Curci. Luego, Mariana Sánchez, especialista del INTI, abordará la innovación en tecnología de alimentos.

El agregado de valor es uno de los desafíos persistentes de la cadena. Buena parte de la producción argentina sale como grano seco clasificado, mientras que el procesamiento en harinas, ingredientes, conservas o alimentos listos para consumir ocupa una proporción menor. La expansión de dietas basadas en proteínas vegetales y la búsqueda de alimentos con mejor perfil nutricional crean una oportunidad, pero exigen desarrollo de productos, escala industrial y regularidad.

La innovación también puede ampliar el mercado interno. El consumo local de legumbres continúa siendo bajo frente al volumen producido. Transformar arvejas, lentejas, garbanzos y porotos en ingredientes accesibles y fáciles de incorporar a la dieta permitiría reducir la dependencia exclusiva de los destinos externos.

El clima y las lecciones de un año Niño

Leonardo De Benedictis tendrá a su cargo el bloque meteorológico, con foco en el escenario de “Súper Niño”. La distribución de las lluvias será determinante para cultivos invernales que pueden beneficiarse con mejores reservas, pero también sufrir excesos durante etapas sensibles o cerca de la cosecha.

Gabriel Prieto, consultor y referente técnico en legumbres, compartirá lecciones de la producción de arveja y lenteja en un año Niño. En esos cultivos, el ambiente puede afectar tanto el rendimiento como la calidad comercial. Excesos de humedad elevan el riesgo de enfermedades y complican la cosecha, mientras que un período seco en momentos críticos limita el llenado.

La arveja se concentra principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos. Además de ofrecer una alternativa invernal, puede aportar nitrógeno a la rotación, consume menos agua que algunos cereales y libera temprano el lote para un cultivo de segunda. Esas ventajas conviven con una mayor sensibilidad a condiciones ambientales y con un mercado que requiere calidad específica.

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Mercados alterados por nuevos jugadores

Adrián Poletti analizará la evolución de los mercados y los efectos de las disrupciones globales. Por la tarde, un panel de miembros de CLERA abordará el panorama comercial, los nuevos competidores y los cambios entre compradores.

La apertura de China para la arveja argentina amplió el horizonte del sector, aunque competir en ese destino requiere volumen, uniformidad y logística. Canadá y Rusia son actores centrales en el comercio mundial de arvejas secas, mientras que Turquía, Pakistán, la Unión Europea y distintos países latinoamericanos participan como compradores relevantes según la especie.

Las legumbres no cuentan con la misma profundidad de mercados de referencia que soja, maíz o trigo. Los negocios son más específicos y dependen de contratos, calidad y destino. Esa característica aumenta el valor de la información comercial y de los vínculos estables entre productores, procesadores y exportadores.

La mirada puesta en 2027

El cierre estará a cargo de Lucas Romero, con una exposición sobre las perspectivas de 2027 y la posibilidad de continuidad o cambio en el escenario económico. Costos, tipo de cambio, acceso al crédito, reglas comerciales y demanda externa influirán sobre la intención de siembra tanto como el clima.

La jornada será de acceso gratuito con acreditación previa. Para CLERA, el objetivo es ofrecer un espacio en el que los distintos eslabones puedan contrastar información y anticipar decisiones.

Después de una cosecha récord, el reto ya no consiste solamente en sostener el volumen. La cadena necesita mejorar calidad, diversificar mercados, agregar valor y ordenar la producción frente a un clima más variable. Rosario concentrará esas preguntas en una jornada que buscará convertir el buen punto de partida en una estrategia de crecimiento más estable.

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