En Mar del Plata se celebró el VIII Congreso Argentino del Girasol con una presencia numerosa de productores, técnicos, empresas del sector y funcionarios. El evento dejó un clima de optimismo sobre el crecimiento de la cadena del girasol y sus derivados industriales, pero también destacó desafíos comerciales y logísticos que, según los protagonistas, requieren decisiones rápidas del Estado y del sector privado.
La intervención más comentada fue la del presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, cuyo análisis sobre mercados internacionales, demanda de pellets y la necesidad de acuerdos comerciales marcó la agenda del congreso. Junto a él participó Agustín Tejeda, subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, encargado de negociar nuevos destinos para la producción argentina. En este artículo sintetizamos las principales conclusiones del encuentro y cuál es la estrategia que proponen los actores de la cadena para subir de escala.
Demanda internacional y la apuesta por pellets: China e India en el centro
Los oradores coincidieron en que las oportunidades externas son la clave para absorber el crecimiento productivo del girasol. Los cálculos del sector indican un potencial de cosecha que podría acercarse a los 9,5 millones de toneladas si se mantienen las tendencias actuales de área y rendimiento. Esa mayor producción genera excedentes de subproductos industriales, especialmente de pellets, cuya salida depende en buena medida de la apertura de mercados asiáticos.
China aparece como el mercado con mayor demanda inmediata para pellets de girasol, y desde la industria advierten que el país ya está incorporando ese insumo en dietas animales que cambian hacia proteínas de origen vegetal. Por eso pidieron acelerar negociaciones para poder exportar sin perder competitividad por descuentos de precio. India, por su parte, fue señalada como un objetivo estratégico a mediano plazo: con una población y crecimiento económico que la ubicarán entre las principales potencias, ofrece demanda significativa para aceite, harinas y biocombustibles.
Acuerdos comerciales y plazos: urgencia para aprovechar la coyuntura
El avance de acuerdos como el reciente entendimiento entre la Unión Europea y Mercosur y las conversaciones con Estados Unidos sirven de referencia, pero desde la industria reclamaron mayor rapidez en negociaciones con China e India. Según los analistas consultados en el congreso, un plazo razonable para cerrar un acuerdo con India sería de entre 18 y 24 meses, condicionado por la coyuntura geopolítica y las prioridades de cada país.
La apertura de China al pellet argentino se considera prioritaria para evitar la necesidad de bonificar precios que terminarían afectando el valor del grano y la rentabilidad de toda la cadena. En este punto, el trabajo diplomático y la coordinación público-privada fueron señalados como determinantes para posicionar a Argentina como proveedor confiable y competitivo.
Logística, segregación y quién debe invertir
Entre los asuntos domésticos que preocupan a la cadena figura la capacidad de segregación en acopios, cooperativas, transporte y puertos. Para mantener estándares de humedad y calidad, y evitar mezclas con otras cargas, la industria considera imprescindible inversiones específicas en infraestructura y controles. El consenso del sector es que esas inversiones deben realizarse mayoritariamente con fondos privados, acompañadas de normativas y facilidades regulatorias que incentiven la mejora de la logística.
También se puso sobre la mesa el conflicto del transporte de cargas y la proliferación de remises y autoconvocados, que han reducido la representatividad de las cámaras tradicionales y generado tensiones en tarifas. Desde la industria se reclamó mayor flexibilidad provincial para permitir la negociación libre entre prestadores y contratantes, de modo de evitar prácticas que encarezcan los costos y afecten la cadena.
Impacto económico y la ambición de duplicar exportaciones
En cifras, el complejo girasolero aporta hoy cerca de u$s2.800 millones en divisas, según las estimaciones presentadas en el congreso. Con una política comercial e industrial adecuada, el sector calcula que ese monto podría acercarse a los u$s5.000 millones anuales en los próximos tres años, lo que lo posicionaría como una de las principales fuentes de divisas del país.
La industria se plantea la meta de duplicar las exportaciones del complejo girasolero apoyada en mayores rindes, expansión de plantas de molienda y en la apertura de mercados para pellets y harinas. Para lograrlo, reclaman una combinación de acuerdos comerciales, inversión privada en segregación y logística, y una estrategia estatal que priorice la integración de la cadena en destinos de alto crecimiento como China e India.
Nota: este resumen recoge las intervenciones y análisis difundidos en el VIII Congreso Argentino del Girasol, celebrado en Mar del Plata, y las principales propuestas planteadas por autoridades de CIARA-CEC y responsables de la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios.





