El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, lanzó una advertencia sobre el presente del agro y apuntó contra la macroeconomía por su impacto en la producción. En Palabra de Campo, el programa conducido por Daniel Aprile y Viviana Valles, sostuvo que el contexto actual “es hostil” para el sector.
Rodríguez trazó un diagnóstico amplio que combina variables productivas, climáticas y políticas en un momento clave para el campo argentino. Si bien reconoció mejoras en algunas campañas gracias al clima, advirtió que los costos, la incertidumbre global y la falta de coordinación institucional generan un escenario complejo.
Una campaña que mejoró por el clima, pero con costos en alza
El funcionario destacó que la última campaña de trigo dejó resultados positivos impulsados por condiciones climáticas favorables. Explicó que los buenos rindes permitieron recomponer la rentabilidad en un contexto donde los costos venían presionando con fuerza.
Según detalló, el aumento en insumos clave como el combustible había generado una ecuación económica muy ajustada. Sin embargo, el rendimiento final permitió amortiguar ese impacto y mejorar los márgenes productivos.
Incertidumbre global y presión sobre los insumos
Rodríguez puso el foco en el escenario internacional y su impacto directo sobre el agro argentino. Remarcó que la suba del precio de la urea y el petróleo introduce una fuerte incertidumbre sobre los costos futuros.
Advirtió que resulta difícil proyectar el corto plazo debido a la volatilidad global y a la dependencia de estos insumos en cultivos como el trigo. En ese marco, señaló que el incremento del combustible ya está impactando en la estructura productiva local.
“La macroeconomía es hostil”: la frase que resume la mirada sobre el agro
El tramo más contundente de la entrevista estuvo marcado por una crítica directa al rumbo económico. Rodríguez aseguró que la macroeconomía actual no está orientada a la producción y que, en muchos casos, resulta “muy hostil” para el sector.
Mencionó variables como las tasas de interés, el tipo de cambio y las condiciones generales del sistema económico como factores que condicionan la actividad. Según su análisis, la falta de políticas productivas claras limita las decisiones de inversión en el agro.
Falta de coordinación con el Gobierno nacional
El ministro también cuestionó la relación con el Gobierno nacional y la falta de diálogo en temas clave. Aseguró que desde la provincia existe voluntad de coordinación, pero que en la práctica ese intercambio no se está dando.
Como ejemplo, mencionó modificaciones recientes en políticas sanitarias que no fueron consultadas con las provincias. Para Rodríguez, esta dinámica debilita la construcción de soluciones integrales para el sector agropecuario.
Ganadería: sanidad, productividad y financiamiento
En el plano ganadero, el funcionario destacó el avance del plan de prevención de enfermedades venéreas. Señaló que estas patologías generan una pérdida estimada de 780.000 terneros anuales en la provincia de Buenos Aires.
Explicó que el programa incluye controles obligatorios, financiamiento y una estrategia sostenida en el tiempo. Además, subrayó el rol del crédito productivo, con herramientas del Banco Provincia y líneas específicas para pequeños productores.
Cambio climático: eventos extremos cada vez más frecuentes
Rodríguez fue enfático al señalar que el cambio climático ya impacta de lleno en la producción agropecuaria. Afirmó que la mayor frecuencia de eventos extremos es una realidad que el sector no puede ignorar.

Recordó la sequía histórica de 2023 y las inundaciones de 2025 como ejemplos de esa variabilidad creciente. En ese contexto, planteó la necesidad de avanzar en seguros multirriesgo y políticas de adaptación productiva.
Infraestructura: el punto crítico que define la producción
El ministro identificó a la infraestructura como uno de los principales desafíos del agro. Puso en el centro al Plan Maestro del Río Salado, una obra estratégica que impacta sobre millones de hectáreas productivas.
Destacó los avances de la provincia, pero cuestionó la paralización de obras por parte del Gobierno nacional. Según sostuvo, la falta de inversión pública limita el desarrollo productivo y agrava los efectos climáticos.
Aftosa: preocupación por cambios en el sistema de vacunación
Otro eje de conflicto se vincula con la modificación del sistema de vacunación contra la fiebre aftosa. Rodríguez advirtió que los cambios impulsados a nivel nacional podrían afectar la cobertura sanitaria.
Señaló que el nuevo esquema debilita el rol de los entes vacunatorios y pone en riesgo el alcance universal del sistema. También cuestionó la flexibilización de los plazos de vacunación, al considerar que afecta el control sanitario.
Un escenario en tensión que puede definir el futuro del agro
Con costos en alza, incertidumbre global y tensiones políticas internas, el agro entra en una etapa donde cada decisión pesa más que nunca. La combinación entre clima, economía e infraestructura define un escenario en el que la previsibilidad se vuelve un recurso escaso.
En ese contexto, la falta de coordinación entre Nación y provincia aparece como un factor crítico que puede amplificar los problemas existentes. Y en un sector donde los tiempos productivos no se detienen, esa tensión podría terminar siendo tan determinante como el propio clima.





