Modelo cordobés de negocio e inversiones que integra producción desde ternero hasta carnicería

Pretto Agronegocios: un modelo integrado que une producción, feedlot e industria cárnica

Pretto Agronegocios, empresa familiar con sede en Sacanta, Córdoba, propone una cadena ganadera integrada que busca acortar la brecha entre la producción en el campo, el engorde a corral y la venta al mostrador. Con Rodrigo Bosch como director comercial y socio junto a Mauricio y Mario Pretto, la compañía combina recría, engorde en feedlot, agricultura y comercialización de carne —incluyendo carne de búfalo— bajo una lógica de planificación industrial que apunta a mayor eficiencia y previsibilidad financiera.

Una respuesta a la desconexión de la cadena cárnica

La experiencia de Bosch ilustra un problema habitual en la cadena: carniceros y otros eslabones que nunca vieron cómo se produce un animal en un feedlot. El modelo de Pretto Agronegocios integra productor, engorde y comercializador en una misma estructura, reduciendo intermediaciones y mejorando la trazabilidad. Esto permite ofrecer servicios definidos —como el engorde por contrato— y proyectar costos con anticipación, algo clave para la planificación comercial y para vender carne a futuro.

Cómo funciona el esquema integrado

El sistema combina recría, engorde a corral y comercialización directa a carnicerías y abastecedores. Dentro del feedlot ingresan animales con alrededor de 180 kilos y, tras unos 200 días de engorde, salen cerca de 380 kilos de faena. La empresa estima una relación promedio de producción en la que se requieren unos ocho kilos de maíz para producir un kilo de carne terminado. Ese cálculo permite a la firma proyectar costos y márgenes con mayor certidumbre.

Un actor clave en el esquema son los llamados “hoteleros”: inversores que compran hacienda y pagan por el servicio de engorde en el feedlot. Estos inversores mantienen la titularidad del animal, pueden venderlo por su cuenta o negociar la compraventa posterior con la empresa. Entre ellos se encuentran abastecedores, cadenas de carnicerías, productores agrícolas e inversores externos al agro que buscan una alternativa de renta a corto plazo. Este tipo de integración posibilita financiar la compra de terneros entregando maíz o capital, y permite proyectar precios futuros cuando se fijan contratos de media res con anticipación.

Agricultura y ganadería: sinergias que transforman el negocio

El vínculo entre agricultura y ganadería es central en la propuesta. Parte del maíz que se consume en los lotes se produce internamente y otra llega como pago de productores agrícolas que, por distintas razones (calidad de grano tras sequías o excedentes locales), prefieren entregar cereal en vez de venderlo en mercados con descuentos de logística. Según la empresa, esta operatoria puede mejorar significativamente la renta del agricultor, ya que evita costos de flete y márgenes comerciales al vender directamente como insumo para el feedlot.

Durante episodios de sequía o caída de calidad del grano, muchos productores recurrieron a pagar con maíz, lo que permitió a la compañía comprar hacienda a nombre del agricultor y resolver un problema de comercialización. Lo que en su origen fue una solución operativa terminó transformándose en una oportunidad de negocio y en una nueva forma de integración entre actividades.

Ventajas del contexto actual y escala operativa

El modelo recibió impulso por un contexto más favorable: maíz relativamente barato, retorno de la demanda exportadora y mejores precios para la hacienda. Pretto Agronegocios consume en torno a 8.000 toneladas de maíz por año, una escala que permite optimizar costos y ofrecer servicios competitivos de hotelería y engorde. La combinación de precios de insumos y demanda internacional sitúa al sistema de engorde a corral en un momento atractivo para la inversión.

La empresa también destaca la posibilidad de fijar precios y vender media res con meses de anticipación, lo que ayuda a mitigar la volatilidad de precios en la plaza del gordo. La previsibilidad es un valor central: conocer cuánto cuesta el ternero y cuánto vale el maíz reduce incertidumbres, aunque persiste la variable del precio del animal terminado dentro de varios meses.

Expansión hacia la producción y comercialización de búfalos

Entre las alternativas desarrolladas por la empresa figura la producción y comercialización de carne de búfalo. El negocio se probó con una compra inicial de 300 animales y hoy se sostiene en una demanda creciente. La ventaja económica radica en un costo inicial por animal más bajo, que según la firma puede representar una diferencia cercana al 20% respecto de la carne vacuna. Además, la carne de búfalo se destaca por ser más magra y con mayor contenido de hierro, lo que la posiciona como una proteína alternativa y de menor costo dentro del surtido cárnico.

La empresa trabaja en integrar comercialmente a abastecedores y cadenas de carnicerías para vender medias reses con plazos de entrega fijados, y así poder ofrecer precios y volúmenes estables. La expectativa es que la carne de búfalo complemente la oferta local y ayude a satisfacer demanda tanto interna como, potencialmente, externa.

Desafíos estructurales y oportunidades para aumentar la oferta

A pesar de estas iniciativas, el país enfrenta desafíos para incrementar la oferta cárnica. En las últimas dos décadas la tasa de cabezas por habitante se estancó o retrocedió: hace 20 años había cerca de tres vacas por habitante y hoy la relación es de aproximadamente una. El retorno de las exportaciones, sin embargo, reactiva la demanda y abre nuevos mercados para los productores.

Bosch plantea dos vías para aumentar la oferta: retención de hembras y aumento del peso de faena. Elevar el peso promedio de sacrificio de animales internos desde 370–380 kilos hasta 400–450 kilos puede incrementar el volumen de carne cercano a un 30%. En mercados como Estados Unidos se faenan animales de hasta 600 kilos para consumo interno; adoptar cambios en genética, dieta y sistemas de producción podría contribuir a cerrar la brecha entre oferta y demanda doméstica.

Profesionalización y eficiencia como condición necesaria

El sector atraviesa una “profesionalización forzada”: los beneficios relativos de la inflación y las devaluaciones ya no son suficientes y la eficiencia se mide hoy por costos y escala. Carnicerías de barrio que antes sobrevivían con pequeñas compras de medias reses enfrentan una mayor presión para optimizar su operación o cerrar. La integración vertical, la previsibilidad de costos y la escala productiva aparecen como respuestas para mantener competitividad y poder atender tanto al mercado interno como al externo.

Conclusión: transformar proteína vegetal en proteína animal

Pretto Agronegocios propone que la solución no es elegir entre agricultura o ganadería, sino integrar ambas actividades para transformar más proteína vegetal en proteína animal, como demanda el mercado global. La combinación de feedlot, financiación de inversores, canales de comercialización y alternativas como la carne de búfalo muestra un rumbo posible: mayor trazabilidad, mejores márgenes para productores y opciones más económicas para consumidores. En un contexto en que la exportación vuelve a empujar la demanda, esos modelos integrados pueden ser clave para aumentar la producción y fortalecer la cadena cárnica argentina.

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