El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) avanza en el registro de dos nuevas variedades de colza pensadas para la región pampeana: Juana INTA, de ciclo largo, y Floriana INTA, de ciclo intermedio a largo. Los materiales mostraron buen desempeño en ensayos realizados en Oro Verde, Pergamino y Barrow a lo largo de varios ciclos agrícolas, con respuesta positiva a siembras tempranas y niveles de rendimiento competitivos.
Nuevas variedades y rendimiento
Las evaluaciones multilocal confirmaron que ambos cultivares presentan potencial productivo y adaptación a distintos ambientes pampeanos. Floriana INTA destaca por una mayor plasticidad frente a la fecha de siembra gracias a su ciclo algo más corto, lo que facilita su integración en diferentes rotaciones. Juana INTA, por su parte, es más conservadora en el desarrollo vegetativo al ser de ciclo largo.
Estas características facilitan que los productores elijan la variedad según la ventana de implantación disponible y la estrategia de rotación para optimizar aprovechamiento de agua y nutrientes.
Sanidad y calidad para la industria
La selección de los materiales priorizó la tolerancia a cancro de la base del tallo (Plenodomus lingam). Según la coordinación del programa de mejoramiento de colza del INTA, las pruebas incluyeron inoculación en invernadero y ensayos en campo para evaluar la resistencia en condiciones controladas y reales. Además, ambos cultivares presentan buena calidad de semilla y contenido de materia grasa, un atributo clave para el procesamiento y la demanda de la industria aceitera.
Comercialización y disponibilidad
Floriana INTA ya cuenta con registro en Uruguay, donde se comprobó su adaptación y buenos rendimientos. La multiplicación y venta de semilla correrán por cuenta de la Cooperativa de Aranguren (COOPAR), mientras que la comercialización de Floriana INTA en Uruguay será gestionada por una empresa local en convenio con MegaAgro. Estas iniciativas se suman a otras variedades desarrolladas por el INTA, como Delfina INTA, Macacha INTA y Guyunusa INTA.
El programa estima que Juana INTA y Floriana INTA estarán disponibles comercialmente a partir de 2027, fecha a partir de la cual los productores podrán acceder a semilla certificada adaptada a la región.
Recomendaciones para productores
Para maximizar el rendimiento de colza, los especialistas recomiendan ajustar la elección del cultivar al calendario de siembra y al esquema de rotación del establecimiento. Las siembras tempranas son una herramienta efectiva para aprovechar la ventana de humedad y luz, pero requieren materiales con buen comportamiento sanitario. Seleccionar variedades con ciclo y resistencia adecuados ayuda a estabilizar rendimientos y reducir riesgos frente a variaciones climáticas.
En los próximos años, la incorporación de estos nuevos cultivares del INTA podría contribuir a revitalizar la producción de colza en Argentina, la segunda oleaginosa más cultivada a nivel mundial, apoyando tanto la rentabilidad de los productores como las cadenas industriales locales.





