Gobierno propone reforzar controles de semillas y suma al sector privado en la fiscalización
El Ejecutivo presentó al sector agropecuario una iniciativa para reforzar la inspección de semillas, con una mayor participación de organismos privados controlados por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). El objetivo es facilitar la entrada de nuevas tecnologías genéticas y mejorar el respeto a los derechos de propiedad intelectual en cultivos autógamos como la soja y el trigo, además de otros productos regionales.
La propuesta se presentó en una reunión en la Secretaría de Agricultura a la que asistieron autoridades nacionales y representantes de toda la cadena productiva. Se acordó que el nuevo esquema se aplicará exclusivamente a variedades que se registren a partir de su implementación y que la adopción por parte de los productores será voluntaria.
En el encuentro participaron el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta; el director del INASE, Martín Famulari; y dirigentes de la Mesa de Enlace y del sector semillero, entre ellos representantes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro, Federación Agraria Argentina (FAA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Asociación de Semilleros de la Argentina (ASA), CREA y Aapresid.

Carlos Castagnani, presidente de CRA, al ingresar a la reunión en la Secretaría de Agricultura.
Qué propone el plan
Según explicaron desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, el INASE suscribirá convenios con entidades habilitadas para realizar controles y análisis de identidad varietal en puntos clave del circuito comercial. Los resultados de esos análisis se remitirán a los titulares de las variedades registradas para que, si corresponde, puedan iniciar denuncias ante el organismo y activar las acciones administrativas o judiciales que consideren necesarias.
La implementación se hará por medio de una resolución conjunta entre la Secretaría de Agricultura y el INASE, que será publicada en el Boletín Oficial. El esquema combina el papel regulador del Estado con la utilización de capacidad técnica y de infraestructura del sector privado, sin sustituir a la autoridad de aplicación.
Controles en puntos primarios y uso del SISA
Uno de los ejes del plan es concentrar la fiscalización en los puntos de entrega primaria del grano —acopios, plantas de procesamiento y puertos—, lugares que condensan el flujo comercial antes de su dispersión. Para eso, se integrará la verificación varietal con el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA): todos los establecimientos que actúen como puntos de entrega primaria deberán estar registrados en el SISA, en línea con las resoluciones conjuntas 4248/2018 y 5673/2025.
Los análisis de identidad varietal se realizarán con métodos reconocidos por el INASE, y se conservarán muestras de respaldo. Además, está prevista la participación de cámaras arbitrales y otras entidades que firmen convenios con el instituto para agilizar los procedimientos de control.

Alfredo Paseyro, director de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), llega a la reunión en Agricultura.
Marco legal y alcance
La iniciativa no implica una reforma de la ley de semillas vigente; busca aplicar herramientas operativas dentro del marco normativo existente, combinando la normativa del INASE y la ley de semillas (No 20.247). Las sanciones por infracciones a los derechos de los obtentores se aplicarán conforme a lo establecido en la normativa vigente.
Desde la cartera señalaron que el nuevo sistema es transitorio y se aplicará solo a las variedades que se registren a partir de su entrada en vigencia. Los lotes y materiales ya comercializados permanecen sujetos a las reglas actuales, con la intención de no perjudicar a los productores que trabajan con semillas ya en uso.
Motivos y expectativas
Autoridades y representantes del sector coincidieron en que mejorar el cumplimiento de la propiedad intelectual en semillas es un paso necesario para incentivar la adopción de genética de mayor rendimiento. En cultivos autógamos —aquellos que se autopolinzan, como la soja y el trigo— es más complejo proteger los desarrollos por licencias, lo que, según el diagnóstico oficial, ha limitado la incorporación de nuevas tecnologías en la Argentina.
El Gobierno estima que una mayor adopción de genética mejorada podría elevar la productividad y traducirse en un incremento significativo de las exportaciones: cálculos oficiales sitúan el potencial adicional en torno a US$4.000–5.000 millones si el país se alineara con niveles internacionales de rendimiento.

Desde la década de 1990 se observa una brecha entre los rendimientos locales y el potencial técnico, atribuida en parte a una adopción tecnológica más lenta.
Reacciones del sector
Fuentes del Ministerio describieron el encuentro como positivo y con amplio acuerdo en la necesidad de impulsar la productividad. Voces del sector remarcaron la importancia de generar condiciones que permitan introducir materiales con mayor rendimiento sin que la tecnología desarrollada en el país se pierda de cara a mercados externos.
Para los productores, la clave estará en que el esquema combine garantías para proteger los derechos de los obtentores con mecanismos claros y prácticos para evitar costos y complicaciones operativas en la comercialización.
Próximos pasos
El plan avanzará mediante la resolución conjunta que publicará la Secretaría de Agricultura y el INASE en el Boletín Oficial. A partir de esa publicación se definirán los plazos de adhesión, los requisitos de registro en el SISA para los puntos de entrega y los protocolos técnicos para los análisis de identidad varietal. También se formalizarán los convenios con las entidades habilitadas que participarán de los controles.
En los próximos días el Gobierno y el INASE deberían precisar el cronograma de aplicación y los mecanismos de supervisión, así como los detalles sobre la conservación de muestras, los métodos de análisis aceptados y los canales para la presentación de reclamos por parte de los titulares de variedades.
Contacto: Secretaría de Agricultura / Instituto Nacional de Semillas (INASE).



