El gobierno de la provincia de Santa Fe dio un paso concreto para reforzar la competitividad de su sector frigorífico y promover una mayor inserción en mercados internacionales exigentes. En una reunión convocada por la cartera de Desarrollo Productivo, autoridades provinciales y nacionales, cámaras del sector y representantes de las bolsas de comercio acordaron avanzar en mecanismos de certificación, mejora de procesos y coordinación público-privada destinados a potenciar las exportaciones de carne.
El encuentro, que sirvió para trazar la hoja de ruta de la llamada Mesa de la Industria Frigorífica, coincidió con señales de apertura comercial para la carne argentina y con la expectativa de nuevas cuotas de exportación para 2026. Entre las acciones acordadas se incluye una carta de intención para que los laboratorios de las Bolsas de Comercio de Rosario y de Santa Fe certifiquen la calidad de los productos provinciales, un paso pensado para elevar los estándares y facilitar el acceso a mercados como la Unión Europea y Estados Unidos.
El desafío de la carne santafesina
El ministro de Desarrollo Productivo provincial, Gustavo Puccini, señaló que Santa Fe cuenta con una estructura productiva relevante: durante 2025 se faenaron más de 2,3 millones de bovinos, lo que ubica a la provincia entre los principales eslabones de la cadena cárnica del país.
Al mismo tiempo, Puccini advirtió sobre dificultades internas que condicionan el desarrollo del sector: la caída del consumo doméstico frente a un aumento notable en los precios de la carne y la volatilidad cambiaria que complica la planificación de productores e industrias. En ese marco, subrayó la necesidad de combinar mayor productividad con mecanismos que garanticen trazabilidad, calidad y prácticas sustentables para acceder a mercados premium.
Oportunidades externas y requisitos
En la mesa participaron funcionarios nacionales —entre ellos Pablo Lavigne, secretario coordinador de Producción, y Sergio Iraeta, secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca— quienes destacaron la ventana de oportunidad que abre la creciente demanda mundial de proteínas. Pese a ese contexto favorable, advirtieron que para sostener mayores volúmenes de exportación será imprescindible consolidar estándares sanitarios y eficientes procesos logísticos.
Durante el encuentro se remarcó que la simplificación administrativa puede mejorar la competitividad, pero nunca a costa de bajar los controles sanitarios. En ese sentido, se valoró el avance de acuerdos como el convenio entre Assal y Senasa, que evitó la duplicación de trámites y homogeneizó controles de transporte, mejorando la operatividad del sector.
Qué se acordó y cómo impacta
- Firma de una carta de intención para que los laboratorios de las Bolsas de Comercio de Rosario y de Santa Fe realicen certificaciones de calidad que faciliten las exportaciones. Este tipo de acreditaciones suele apoyarse en estándares internacionales (por ejemplo, la norma ISO/IEC 17025) para garantizar resultados confiables ante compradores externos.
- Constitución de la Mesa de la Industria Frigorífica como espacio permanente de coordinación entre la industria, organismos de control (Senasa, Assal), centros de investigación y cámaras empresarias, con el objetivo de alinear criterios, reducir costos y mantener requisitos sanitarios exigidos por los mercados destino.
- Demandas por mayor previsibilidad institucional: los participantes reclamaron reglas claras y estables que permitan planificar inversiones a mediano y largo plazo y reducir la incertidumbre sobre aperturas y cierres de mercados.
Cuotas y perspectivas para 2026
En la reunión se analizó el impacto de nuevas asignaciones de cupos para 2026: entre las oportunidades mencionadas figura la posibilidad de exportar 80.000 toneladas adicionales hacia Estados Unidos y hasta 8.500 toneladas extra en el marco del Mercosur con destino a la Unión Europea. Estas aperturas requieren, sin embargo, adaptación de plantas y certificaciones que acrediten trazabilidad y cumplimiento de normas internacionales.
Actores presentes
Asistieron representantes provinciales de las áreas de industria, agricultura y comercio exterior; autoridades de las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe; funcionarios y técnicos de Senasa, Assal y Conicet; además de integrantes de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe y de Rosgan. Entre las empresas presentes estuvieron Paladini, Carnave, Friar, Rafaela Alimentos, Swift-Minerva y la Unión Agrícola de Avellaneda, entre otras.
Próximos pasos
La Mesa se propone consolidarse como un foro estable para monitorear la implementación de las certificaciones, coordinar mejoras en transporte y logística, y acompañar inversiones en innovación y sostenibilidad. El avance dependerá de la concreción de acuerdos técnicos, la acreditación de laboratorios y la adopción de sistemas de trazabilidad que respondan a las exigencias de los mercados internacionales.
Para que la iniciativa rinda resultados sostenibles, actores públicos y privados coinciden en la necesidad de reglas claras y previsibles, incentivos a la inversión productiva y continuidad en los controles sanitarios que garanticen la calidad de la carne santafesina en el exterior.





