Buenos Aires, 26 abril (NA)– El economista y director de EcoGo, Sebastián Menescaldi, indicó que la economía local está atravesando un proceso de “estancamiento”, en donde la disparidad de los sectores sigue siendo elevada.
“Más allá de que te puede funcionar el agro, el petróleo y gas, la minería, y lo que es la parte de las finanzas, todo el resto de la economía no está funcionando. Y hay una transición donde se está acomodando la economía y por otro lado tampoco creo que haya tanta rentabilidad. El Gobierno debería darle un poco más de aire y un poco más de rentabilidad, que me parece que eso en un momento lo va a tener que ajustar para poder traccionar la actividad”, sostuvo.
En una entrevista exclusiva con la Agencia Noticias Argentinas, Menescaldi dialogó sobre los tópicos de inflación, reactivación de la economía y cuentas pendientes del Gobierno. También deslizó la posibilidad de comprar más dólares de los que estaban previstos para fortalecer las reservas del Banco Central (BCRA), como a su vez el desafío del Ejecutivo de afrontar los vencimientos de deuda por US$4.300 millones a mitad de año.
-Me gustaría hablar de inflación, que es uno de los temas que más reciente está, dado que la semana pasada se conoció el dato. Se aceleró, siendo el décimo mes que sigue en alza, al 3,4%. Además de los factores de estacionalidad (que tienen que ver con lo que es educación y, si se quiere también, transporte y los combustibles), ¿hubo algún otro argumento por el que haya subido? En los meses anteriores se mantuvo en 2,9% siempre constante, pero acá tuvo un salto de 0,5 puntos porcentuales.
-Yo haría un cuento, digamos, un poco más largo. ¿Por qué se aceleró desde mayo del año pasado? Yo creo que fue una combinación: la suba que tuviste este mes es una mezcla de suba de cambios de precios relativos. Tuviste cambios de precios relativos en servicios regulados, tenés cambios de precios relativos en carnes donde no hay carne en el mundo, entonces el precio subió más del 60% a nivel global. Tuviste el shock particular también de la guerra y el impacto en el petróleo. Y después está el cuarto efecto, que es lo que genera toda la suba que vimos desde mayo del año pasado hasta ahora: es parte del pass-through del tipo de cambio el año pasado. En 2025 habíamos pensado, milagrosamente, que el pass-through (el traspaso del aumento del dólar a los precios de la economía o parte de los precios de la economía) no existía. Y en verdad terminás verificando que existe, pero quizás lo tuviste con un mayor retraso. Se siguió haciendo este traspaso, que me parece que es lo que estás terminando de ver ahora en estos meses. Entonces, en el mes tuviste estacionalidad y cambios de precios relativos: petróleo, carne, tarifas. Y hay otra parte que es la inflación que tenías acumulada, que después de la elección de medio término la empezaste a pasar al mercado y que es lo que estamos viendo ahora. Me parece que fue eso y, una vez que estos procesos vayan desapareciendo, la inflación va a empezar a bajar y es lo que estamos viendo nosotros, en particular, en abril. Para el cuarto mes estamos viendo que la inflación se va a ubicar en torno al 2,5%.
-Se desaceleraría y volvería al rango del 2%.
-Exactamente. Lo más lógico sería que la inflación vuelva a este rango del 2%, e incluso estamos previendo que en lo que falta del año vaya en un promedio del 2%. Obviamente, ahora un poco más del 2% y por debajo del 2% hacia fin de año. Estamos previendo que debería volver a reencauzarse la inflación luego de todo este proceso de ajuste de precios relativos que terminan siendo la carne, el petróleo, los regulados y el dólar.
-Vos dijiste que la barrera del 2% recién la va a quebrar a fin de año.
-Puede haber algún mes que tengas más baja estacionalidad y te presente entre 1,9% y 1,7%; pero sí, estaría más consolidada y creo que la desinflación debería ser más lenta probablemente. Y para a fin de año lograrlo.
-El último REM (Relevamiento de Expectativas de Mercado) había pronosticado que recién iba a quedar abajo del 2% en agosto o septiembre.
-Hay productos que están indexados y te siguen pegando al mes siguiente, como el transporte y los alquileres. Las cosas que están indexadas te provocan que la desinflación sea más lenta.
-Un tiempo atrás el presidente Javier Milei había dicho que para agosto la inflación iba a empezar en cero. ¿Qué tan probable lo ves?
-Lo veo poco probable. Para volver a conseguir ese cero, el Gobierno debería mantener una política monetaria mucho más restrictiva y eso te afectaría seriamente el nivel de actividad y el nivel de empleo, y no creo que sea políticamente sustentable para conseguir ese cero. Por otro lado, hay algo que al Gobierno le está faltando, que es el flanco externo. Esa es su gran debilidad, sumado a la acumulación de reservas, que es algo que no logró hacer. Y para poder comprar reservas necesitás parte de inflación. Necesitás crear pesos para poder comprar esas reservas y, si bien una parte de esos pesos va a estar avalada por la mayor demanda, hay una parte que no lo está. Si de repente tu inflación fuera cero, no podrías comprar las reservas que necesitás en el tiempo adecuado. Podrías crear pesos pero una cantidad mucho más chica de dólares; entonces no recompondrías las reservas. Eso para mí sería un problema. El proceso de desinflación se va a hacer. Se puede llegar a hacer mucho más fuerte en el momento que estén restaurados todos los equilibrios. Hoy los equilibrios no están restaurados.
-¿Cuáles son los que faltan restaurar?
-Lo que te falta, por ejemplo, es el tema de las reservas. Vos tenés que acumular reservas. Si hay un shock externo negativo, no como el último que fue más positivo para Argentina, pero si hay un shock externo negativo, el país hoy no se puede defender porque no tiene divisas para hacerlo. Lo mismo te pasa con el acceso al crédito; también te falta restaurar eso. En la medida en que consigas esos equilibrios o esas variables estén fundamentadas y fortalecidas —que tengas reservas y que puedas rollear tu deuda— ahí va a ser distinto. Ahí vas a poder hacer una política plena para poder bajar la inflación. En el medio tenés que hacer una transición hasta que puedas asegurar ambas cosas, que es volver a acumular y tener las reservas suficientes, como también tener acceso a los mercados de manera irrestricta.
-Luis Caputo dijo que todavía no van a volver a los mercados porque sigue diciendo que las tasas dentro del mercado local son más baratas que las que ofrece el mercado internacional.
-En verdad van a pedir un crédito internacional. Van a pedir un crédito a un banco con algunas garantías para conseguirlo más barato. Hay que preguntarse por qué todavía no consiguen esas tasas que él quiere. Yo creo que una parte importante de la respuesta está en la política. No sabés si el que viene va a cumplir con los compromisos que están asumiendo ellos (sea la deuda, sea el RIGI) y no vuelve el péndulo a Argentina; y por otra cuestión es por qué puede pasar esto. Una parte tiene que ver con esto de las reservas. Si hoy tuvieras US$80.000 millones o US$100.000 millones de reservas, si Caputo hubiera logrado comprar esa cantidad de reservas, la verdad es que cualquier transición política no te genera ruido. ¿Por qué? Porque viene y te dice «che, no voy a pagar la deuda» y decís «che, pará, tenés US$100.000 millones al lado; es difícil que no vayas a pagar la deuda». Porque hemos tenido a alguien que llegó diciendo «la deuda externa es impagable», tuvimos a alguien que quería llegar diciendo «hay una bomba en la deuda de pesos», o tuvimos a alguien que llegó diciendo «el peso es excremento». La verdad es que si vos tuvieras US$100.000 millones de reservas, US$120.000 millones, cualquiera de esas amenazas no generaría una gran incertidumbre. Hoy, como no pudiste restaurar el stock de reservas, esas amenazas te pueden, nuevamente, desestabilizar tu sistema económico.
-Ahora con la liquidación del agro se estima que van a ingresar más dólares, lo que se traduce en más reservas.
-En principio es como dijiste, van a poder comprar más divisas. Es positivo. También tuviste un fuerte salto en los precios del petróleo, también en los precios de todo lo que es oro y plata respecto al año pasado. Todo eso te va a generar que este año las exportaciones crezcan más de 10%, 12% y tengas un saldo comercial de casi US$22.000 millones, el doble del año pasado. Estos números no eran así a principio de año. Lo que está sucediendo es eso, parece que vas a tener más dólares. Por otro lado, la economía no está funcionando mucho, con lo cual tampoco estás demandando dólares, no hay dólares de importación que requiera. Parece que va a haber un flujo de dólares importante, sobre todo en este primer semestre del año.
-¿Notás que todavía falta una cierta reactivación en la economía o en ciertos sectores de la misma?
-El modelo económico genera ciertos sectores ganadores y otros perdedores. Los ganadores no generan la suficiente tracción para traccionar a toda la economía. Y los perdedores son pesos pesados: la industria, el comercio y la construcción. Lo que estás viendo ahora es un estancamiento de la economía. Más allá de que te puede funcionar el agro, el petróleo y gas, la minería, y lo que es la parte de las finanzas, pero todo el resto de la economía no está funcionando. Y hay una transición donde se está acomodando la economía y por otro lado tampoco creo que haya tanta rentabilidad. El Gobierno debería darle un poco más de aire y un poco más de rentabilidad, que me parece que eso en un momento lo va a tener que ajustar para poder traccionar la actividad.
-¿Esa rentabilidad se puede dar con la reactivación del crédito, entre otros factores?
-La rentabilidad la vas a dar dándole un poco más de aire y mejores precios, sobre todo, de exportación a las industrias no tan tradicionales. Es por ese lado donde vas a darle la rentabilidad. Todas las que son las industrias locales perdieron rentabilidad porque bajaste mucho el tipo de cambio, entonces tenés más competencia y se les hace difícil con la inflación, una suba del costo en dólares y un tipo de cambio que baja; se hace cada vez mucho más difícil. No existe el margen o no existe posibilidad de que exista una industria que pueda competir con algunas cosas importadas, sobre todo en un contexto donde hay una cuestión global donde China tiene muy fuertes excedentes y los está colocando en todo el mundo y todo el mundo se está protegiendo, no está abriendo la economía. Ahí tenés una cuestión, que me parece que hay cierta industria que vale la pena. Hay una industria que no que solo vivía del cepo, de las prebendas; esa industria no es que la quieras justificar. Pero hay una industria que incluso es competitiva y que, quizás a este tipo de cambio, no tiene rentabilidad. Tenés que defender a esa industria.
-Un tipo de cambio que ahora está bajo, a menos de $1.400 y está transitando una pax cambiaria.
-Hoy el equilibrio te da que está entrando más flujo de lo que estás demandando. Por eso tenés esta pax cambiaria y una tasa no tan alta. Pero la verdad es que, para mí, el tipo de cambio quizás debería ser un poco más alto para proteger estos sectores.
-¿Habría que hacer una devaluación?
-No sé si devaluar. El año pasado tuvimos algún ajuste de tipo de cambio sin que tuvieras ningún sobresalto importante. Lo que sí debería pasar va a ser lo que te dije antes: que el Gobierno debería comprar más reservas de las que está comprando. Aprovechar el momento y comprar más; si tiene que comprar entre US$8.000 millones a US$10.000 millones en el año para subir las reservas netas, quizás tenga que adquirir, si puede, comprar US$12.000 millones. Eso te va a llevar a un tipo de cambio un poco más alto y a una desinflación más lenta. Hay una cuestión que es clara: cambiaste el esquema y la estructura es más sólida que en el pasado, con lo cual es algo que mejoraría el bienestar social y del país al llevar a este tipo de política.
-El esquema está más sólido, como decís vos.
-Yo creo que sí. Respecto a lo que teníamos en 2023 estabas a un tri de tener una crisis todos los fines de semana. Hoy cambió todo eso. Pero lo que hay que buscar es la sustentabilidad a largo plazo.
-Hablemos del tema de los créditos. Vos habías dicho que hace falta una reactivación en los créditos; la semana pasada el BCRA bajó la integración mínima diaria del 75% al 65%. ¿Que haya más pesos en el mercado puede ayudar a que se reactive más rápido? ¿O tiene que haber otra incidencia del Gobierno para acelerar ese proceso?
-La reducción de la volatilidad favorece al que toma crédito de corto plazo y se lo entrega y da en el mercado. Con lo cual, la reducción de la volatilidad te facilita poder pensar en dar un crédito a más largo plazo. Eso es positivo y va a reactivar, pero después vos necesitás tener demanda. Si la demanda que voy a tener hoy es porque bajó la tasa, la gente me va a refinanciar y esa va a ser la demanda de crédito, pero no voy a tener todavía para crecer. Para poder aumentar y apalancarte (parecido a lo que pasó entre 2024 y hasta inicios de 2025), lo otro que tiene que pasar para que te sirva el crédito es tener una perspectiva de crecimiento, y empezar a crecer y que crezcan los ingresos tanto de las empresas como de las familias. Si esa parte no está, que esté la oportunidad de tener un crédito solo te va a servir para refinanciar pero no te va a servir para impulsar la actividad económica ni la inversión.
-En las familias la mora está en niveles récord, ya superó el 11% según los últimos datos oficiales.
-Tenés empleo que viene a la baja, salario real que también viene a la baja, y lo que te pasa ahí es que aunque vos bajes la tasa la verdad es que todos ya están pagando lo máximo que podían de cuota. No tenés mucho espacio para tomar más crédito. Ya están todas las familias muy cargadas de deuda hoy. La cuestión es que la deuda es de corto plazo, con lo cual las cuotas son altas, entonces en relación a tu ingreso ya cubriste con la cuota el 30%; por más que no sean muchos sueldos tuyos, ya lo que podés pagar está. No tenés mucha chance de seguir financiándote con eso, salvo que tuvieras un mercado de capitales e hicieras más como Estados Unidos, que financian el crédito con hipoteca, la segunda hipoteca, la tercera, etcétera. Es distinto, pero es otro mercado de capital que tampoco hay en Argentina.
-Sobre los pagos de deuda que ahora tiene que hacer el Gobierno a mediados de año, que son más o menos US$4.300 millones, US$4.500 millones.
-Sí.
-En la semana, Caputo estuvo en Washington y tuvo reuniones con distintos organismos multilaterales para conseguir los fondos necesarios. ¿Cuánto tiene realmente el Gobierno y en cuánto pueden afectar a las reservas los pagos que se van a tener que hacer?
-Lo que hasta ahora se sabe es lo que fuimos escuchando: hubo un compromiso de garantías por US$ 2.000 millones con el Banco Mundial, otro de US$ 550 millones con el BID, esto hasta ahora está anunciado. Habría algún monto similar al del BID o un poquito menor con la CAF, con lo cual ya de esos US$ 4.500 millones el Gobierno podría conseguir, de base, préstamos comerciales con bancos por US$ 3.000 millones, que los garantizarían estas entidades. Después, eventualmente, podría existir otro tramo de deuda que no sea garantizado. El Gobierno aspira a conseguir esos fondos con los préstamos comerciales y de esa manera no impactaría. Todavía no está definido ese esquema. Hay que ver de cuánto es el impacto. Si están todas estas garantías y los préstamos, al menos por US$ 3.000 millones, te faltarían US$ 1.500 millones que podrían pegar en reservas. O si consigue más, digamos apalancarse en esas garantías y conseguir más crédito, podría ser menor e incluso quedarse con algún superávit.
-Para fin de año tiene que seguir pagando compromisos de deuda que ascienden a US$ 19.000 millones.
-El gap (brecha) que te queda no sería mucho. Más o menos el número sería de US$ 5.600 millones, también hay que ver los pagos del BCRA que tiene que cancelar un repo que lo puede llegar a renovar. Lo más importante es lo de julio. El resto lo podés ir pagando con parte del superávit que va teniendo.
-Entonces faltarían alrededor de US$ 1.500 millones.
-Sí. Hay que ver cómo instrumenta la medida porque ellos, desde el Gobierno, te dan a entender que en verdad van a conseguir más dinero que esas propias garantías. Hay que ver cómo implementan.
-Las licitaciones de los Bonares 2027 y 2028 también sirven para recaudar.
-Exacto. Ahí están juntando, pero hasta ahora la mayor parte de todo lo que se endeudó lo utilizó para cancelar deuda. Hoy, en los depósitos en dólares, el Gobierno tiene solamente US$600 millones. No es que todo lo que emitió se lo quedó, sino que ya lo estuvo utilizando para cancelar deuda. Intereses o deuda. Ahí tendrías US$1.200 millones más que podría llegar a conseguir de acá a fin de año.
-Y de esa manera que no impacte muy de lleno en las reservas.
-Sí. Llega julio, pero después ya tenés que ponerte a pensar en cómo vas a pagar enero. Es así, es secuencial. No es que tenés mucho tiempo para relajarte, dado que todavía no tenés acceso al mercado, lamentablemente.
-Cierto impacto va a tener, directa o indirectamente.
-Tendría que volver a conseguir el acceso al mercado. La cuestión es que hay una traba política que te impide tener ese acceso al mercado a una tasa razonable, que es la elección del próximo año. Poca gente te presta con los Bonares. De corto, la última vez que lo vi era de 4%, 4,8% era del corto plazo y era antes de la elección; y la tasa implícita para prestarte después de la elección era 13%. Esa es la cuestión: todavía no sabés qué va a pasar en la elección del 2027 y todo eso te condiciona.
-El mercado todavía no definió si va a haber o no una reelección.
-Es que todavía falta, todavía no sabemos quiénes van a estar. Es mucha incertidumbre al respecto y, la verdad, que hoy tampoco iba a estar definido eso.
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