En la campaña 2026/27 la colza puede dar una rentabilidad mayor a la del cultivo de trigo. En el cuadro siguiente, preparado por Carlos Pouiller, director de AZ-Group, se puede ver que el margen neto de la oleaginosa, luego de pagar los gastos de implantación, protección, cosecha y alquiler, puede alcanzar los 183US$/ha versus 77US$/ha del trigo en la provincia de Entre Ríos. Los rindes proyectados son de 17qq/ha para la colza y 40 para el trigo. Los precios considerados son 523US$/ha para colza y 230 para el trigo. La rentabilidad proyectada sobre el capital invertido es de 29% versus 11%.
La colza es el tercer cultivo que genera mayor producción de aceite en el mundo, luego de los de palma y de soja y es utilizado para consumo humano y para fabricar biodiésel. Es una oleaginosa en franca expansión en el mundo y promete resultados económicos competitivos con los cultivos invernales en la Argentina.
Colza o canola es una especie de la familia de las crucíferas que da aceite de calidad y un residuo con alto nivel proteico luego de la extracción.
En detalle, en el cuadro, preparado con datos de principios de mayo, se estimó un ingreso neto de 818US$/ha para la colza versus 782 del trigo, mientras que los gastos de implantación y protección de la colza ascendieron a 380US$/ha versus 450 del trigo. Los costos totales resultaron de 635US$/ha para la colza versus 705 del trigo. En síntesis: un ingreso neto mayor y menores costos explican los mayores márgenes netos de la colza versus el trigo en la campaña 2026/27 en el modelo considerado.
La cosecha puede ser directa con 15% de humedad y baja velocidad de avance o con corte e hilerado previo, hasta alcanzar 10% de humedad. Puede rendir del 45 al 60% del trigo.
La siembra debe ser temprana, en abril-mayo, con una densidad de 5-6 kilos por hectárea, muy superficial, a no más de 1,5cm de profundidad, porque la semilla es muy chica. Requiere adecuados niveles de nitrógeno, fósforo y azufre en el suelo. Su cultivo permite cortar el ciclo de enfermedades del trigo (royas, septoria, fusariosis).
“Se trata del aceite que más creció en los últimos 20 años, impulsado por una demanda sostenida y en permanente expansión”, observa Pouiller. Se utiliza para consumo humano y para producir biodiésel.
La colza participa con el 17% de la producción mundial de aceites, que alcanza aproximadamente 235 millones de toneladas. A su vez, representa el 10% de las exportaciones globales de óleos, las cuales totalizan cerca de 88 millones de toneladas.
En relación con los precios, el aceite de colza, como otros aceites, sigue la tendencia de los valores del petróleo; durante los últimos seis años cotizó en torno de los 500 dólares por tonelada en el mercado Matiff de Francia. “El área sembrada en la Argentina alcanzó un pico en la campaña 2012/13, cuando llegó a 90.000 hectáreas. Sin embargo, en los últimos años se estabilizó alrededor de las 40.000 hectáreas, con Entre Ríos y Buenos Aires como las principales provincias productoras”, concluye el analista.
Los principales países productores son Canadá, con 22 millones de toneladas en la campaña 2025/26; la Unión Europea, con 20 millones; China, con 16 millones; India, con 12 millones; Australia, con 7,6 millones y Ucrania, con 3,5 millones de toneladas (ver cuadro). La producción argentina es muy reducida y en los últimos años se sembraron alrededor de 40.000 hectáreas.





