SANTA FE – Mal dia para Algodonera Avellaneda: el Banco Nacion (BNA), principal acreedor en el concurso preventivo de la historica textil vinculada al grupo Vicentin, comunico formalmente al juez de los tribunales de Reconquista, Fabian Lorenzini, el rechazo a la ultima propuesta de pago presentada por la concursada. La notificacion llego un dia antes del vencimiento del periodo de exclusividad que la Justicia habia concedido para intentar cerrar un acuerdo con la mayoria de los acreedores.
La decision del BNA complica el escenario para la planta de Reconquista y pone en tension a 366 trabajadores que dependen de la continuidad de la produccion -entre empleados mensuales y quincenales- y a mas de medio centenar de trabajadores en desmotadoras de Chaco y Santiago del Estero. Segun fuentes judiciales consultadas, la negativa acrecienta el riesgo de que la algodonera quede fuera del paquete negociado por la cerealera asociada ahora al grupo Grassi, con lo que la firma vinculada a Vicentin quedaria “al borde de perder la empresa”.
Rechazo del Banco Nacion: fundamentos tecnicos
En el escrito presentado ante el juez Lorenzini, la apoderada del Banco Nacion, Eleonora Sartor, califico la propuesta de la concursada como “insignificante e inaceptable”. El BNA planteo que las ofertas implican, en la practica, una quita economica implicita sobre la magnitud del credito y que no se cumplen “las condiciones minimas de plazo y carga financiera exigibles” para la aceptacion de una reestructuracion por parte de la entidad.
Segun el analisis que consigno la entidad, la oferta sobre los pasivos en moneda extranjera, al descontar flujos a una tasa del 12% anual, arrojaria un Valor Actual Neto (VAN) cercano a US$5,7 millones -aproximadamente el 2,2% del capital nominal-. Para la porcion en pesos, al descontarse a una tasa anual del 30%, el VAN se situaria en torno a $316.738, equivalente a un 0,02% del credito nominal. Para el BNA, esos montos son “insignificantes” frente a la deuda total y requieren una “mejora” en plazo de repago y costo financiero para que la propuesta pueda ser evaluada favorablemente por el Directorio del banco.
La concursada habia presentado en la audiencia judicial del 7 de abril una nueva propuesta con cinco alternativas de pago que iban desde un supuesto pago al contado del 9% hasta la cancelacion total con un pago unico dentro de 35 anos. Ninguna de esas alternativas convencio al principal acreedor.
Alternativas sobre la mesa y el rol de Grupo Grassi
Frente al rechazo del BNA, el juez Lorenzini debe decidir si concede una prorroga del periodo de exclusividad -plazo que da a la concursada la posibilidad de negociar sin la presion de ofertas competitivas- o si habilita otras vias procesales. Entre las opciones abiertas en la ley concursal figura la posibilidad de un “periodo de salvataje” o, en terminos anglosajones, un cramdown: la homologacion judicial de un convenio aun cuando no alcance la adhesion unanime de acreedores, siempre que se cumplan ciertas condiciones y prevalezcan intereses generales previstos por la normativa.
En paralelo, fuentes que siguen la causa recuerdan que hace dias se anuncio una propuesta de reactivacion de la planta vinculada a la firma Grassi, que habria ofrecido inyectar un flujo de fondos para recomponer la operativa y sostener fuentes de empleo. Sin embargo, el rechazo explicito del Banco Nacion puede retrasar o condicionar la concrecion de cualquier plan de reactivacion, porque la aceptacion de un acuerdo requiere en muchos casos el aval del principal acreedor o, a falta de este, una decision judicial fundada que permita sobrepasar la objecion.
Para los trabajadores y los proveedores locales, la posibilidad de una oferta sostenida por un inversor privado es el escenario mas deseable para preservar capacidad productiva y cadenas de valor. Si la firma no logra mejorar su propuesta y el BNA se mantiene en su postura, la siguiente hora judicial sera decisiva: prorrogas, nuevas ofertas o, en el peor de los casos, avance hacia la liquidacion de activos.
Impacto en el mercado local y escenarios posibles
La situacion de Algodonera Avellaneda tiene efectos que exceden la planta de Reconquista. La firma es parte de una cadena integrada con productores de algodon, desmotadoras en provincias del norte y proveedores de insumos y servicios en la region. Tres impactos claves a rastrear:
– Empleo y consumo local: mantener la actividad de la planta implica sostener 366 puestos formales y, de manera indirecta, otros empleos en logistica, servicio y distribucion. Un cierre o reduccion significativa de la planta reduciria la demanda interna en una ciudad industrial como Reconquista y afectaria el consumo local.
– Proveedores y mercado algodonero: las desmotadoras ligadas a la algodonera en Chaco y Santiago del Estero dependen de la continuidad de la industrializacion. La interrupcion de la cadena puede generar cuellos de botella en la comercializacion del algodon, presionar a la baja los precios locales o forzar a productores a buscar otros canales, con costos logisticos adicionales.
– Competitividad regional y oferta textil: la salida de una planta de procesamiento reduce la capacidad regional para agregar valor al algodon. En un mercado donde la exportacion de granos y oleaginosas compite por infraestructura y credito, la perdida de capacidad textil local debilita la diversificacion productiva de la provincia.
En terminos juridicos y financieros, varios escenarios son plausibles en las proximas semanas: (1) el juez concede una prorroga para intentar cerrar una mejora de la oferta -lo que daria un margen transitorio para que Grassi u otros inversores ajusten propuestas-; (2) el magistrado habilita un proceso de cramdown, con intervencion judicial para homologar un plan que no cuente con la adhesion del BNA; o (3) si no hay acuerdo ni via judicial que permita una reestructuracion viable, el proceso evoluciona hacia la liquidacion ordenada de activos.
Cada alternativa conlleva consecuencias distintas: una prorroga permitiria negociar un plan que mantenga parcialmente el empleo; un cramdown puede forzar una reestructuracion que conserve actividad pero deje disconformes a acreedores mayoritarios; la liquidacion, en cambio, suele traducirse en perdida de puestos y venta despiece de activos productivos.
Que hay que mirar en lo inmediato: los proximos pasos del Directorio del Banco Nacion -si mantiene la posicion expresada por su apoderada o si abre la puerta a negociar-; la decision del juez Lorenzini sobre la exclusividad; y la voluntad de actores privados como Grupo Grassi de mejorar su oferta financiera y operativa. Tambien sera relevante la intervencion de actores locales y provinciales: sindicatos, camaras empresarias y autoridades publicas pueden intentar facilitar acuerdos o participar en mesas de reactivacion para minimizar el impacto social.
La disputa revela, ademas, una tension recurrente en procesos concursales de empresas con fuerte arraigo regional: la viabilidad tecnica y economica de una propuesta de reestructuracion puede chocar con la necesidad social y politica de preservar empleos y capacidad instalada. Como se resuelva el caso de Algodonera Avellaneda puede servir de referencia para futuras reestructuraciones industriales en la region y para la dinamica entre acreedores publicos y privados en procesos de concurso.
Mientras tanto, los empleados esperan definiciones que marquen si la planta podra seguir operando con una masa de trabajadores reducida -la empresa habia indicado su intencion de retener unos 120 empleados para una hipotetica etapa futura- o si la actividad quedara desarticulada en los proximos meses. La delicada combinacion de decisiones judiciales, apetito inversor y disposicion de los acreedores definira en breve el pulso economico de una industria que, por su historia y encadenamientos, tiene implicaciones mas alla de sus paredes fabriles.





