Rizobacter Argentina logró una adhesión mayor al 86% en su oferta de canje de obligaciones negociables por aproximadamente US$42,68 millones, un resultado que le permitirá extender plazos de vencimiento hasta septiembre de 2029 y avanzar en la reestructuración de su perfil financiero. La operación incluyó las series IX y X, integradas por las clases A y B, y habilitó la emisión de nuevas obligaciones Serie XI, divididas en clases A, B y C, con una tasa anual del 9% y vencimiento fijado para el 3 de septiembre de 2029.
La propuesta incorporó un incentivo para los acreedores adherentes: un pago inicial equivalente al 20% del capital comprometido, programado para el 28 de junio, sujeto al cumplimiento de las condiciones establecidas en la oferta. Ese anticipo buscó aumentar la aceptación entre tenedores de deuda y facilitar la migración hacia los nuevos títulos con plazos más largos.
Contexto y motivo del canje
En febrero pasado la compañía había abierto negociaciones con acreedores tras no cancelar en la fecha prevista un vencimiento por US$5 millones, lo que marcó el inicio de un proceso de reordenamiento de sus obligaciones financieras. Frente a ese escenario, Rizobacter presentó en abril una oferta de canje sobre las Obligaciones Negociables Series IX y X por más de US$42 millones, cuyo objetivo central era desplazar vencimientos originalmente programados entre 2026 y 2027 hacia 2029. Con ello la empresa busca aliviar la concentración de pagos en los próximos años y ganar previsibilidad en su flujo de caja.
Para que la operación se ejecutara, la compañía necesitaba al menos un 70% de adhesión en cada serie involucrada. El nivel final de aceptación superó ampliamente ese umbral, lo que permitió concretar la emisión de la Serie XI y consolidar la extensión de los plazos. Según explicó la empresa, la iniciativa forma parte de una estrategia diseñada para mejorar la previsibilidad financiera y alinear el perfil de deuda con las necesidades operativas del negocio agrícola.
Impacto financiero y alcance
Con este canje, Rizobacter consiguió desplazar vencimientos por más de US$42 millones; sumado a una operación previa sobre la serie VIII clase B —que alcanzó una adhesión superior al 75% por aproximadamente US$3,8 millones— la compañía logró extender vencimientos por más de US$46 millones en total. Estas acciones elevan la liquidez inmediata de la compañía y reducen la presión sobre sus obligaciones a corto y mediano plazo.
Además de las renegociaciones en el mercado de capitales, Rizobacter informó que alcanzó acuerdos en términos similares con una parte sustancial de sus entidades bancarias operativas. De esta manera, la empresa procura completar un esquema integral de adecuación financiera que incluya tanto la deuda negociable como sus compromisos con el sistema bancario, buscando coordinar vencimientos y reducir riesgos financieros asociados a concentraciones de pagos.
Reacción y mensaje de la compañía
Gerónimo Watson, director de Rizobacter Argentina, expresó que el resultado “refleja la confianza del mercado en la compañía y en el camino que venimos llevando adelante”. Según Watson, la adhesión obtenida brinda mayor previsibilidad financiera y permite focalizar esfuerzos en la operación y el negocio. La firma forma parte del grupo Bioceres Crop Solutions y tiene sede en Pergamino, provincia de Buenos Aires, desde donde desarrolla su actividad en el segmento de microbiología agrícola y bioinsumos.
Estrategia de mercado y comunicación a acreedores
La oferta planteó condiciones concretas para incentivar la aceptación: la emisión de nuevos títulos con una tasa nominal del 9% anual y un pago anticipado parcial del capital. Ese esquema buscó equilibrar la extensión de plazos con una compensación inmediata a los inversores que aceptaran el canje. La disposición a ofrecer un anticipo del 20% del capital fue clave para asegurar la mayor adhesión posible y transmitir un compromiso de la compañía con la satisfacción de los derechos de los acreedores.
La secuencia de negociaciones y canjes muestra una estrategia deliberada de Rizobacter para recuperar estabilidad financiera mediante instrumentos de mercado y acuerdos bancarios, en lugar de recurrir exclusivamente a fuentes externas o a medidas de ajuste abruptas. La empresa mantuvo canales de diálogo con distintos tenedores y entidades para coordinar los términos de cada operación y asegurar que las condiciones sean aceptables para las partes involucradas.
Perspectivas y riesgos
Extender vencimientos hasta 2029 reduce la presión inmediata sobre los flujos operativos, pero implica que la compañía deberá sostener resultados y mantener acceso al mercado de capitales para cumplir los compromisos futuros. La tasa del 9% anual y las nuevas condiciones de las obligaciones Serie XI marcan el costo financiero que Rizobacter enfrentará durante el período de extensión. El éxito de la reestructuración dependerá de factores operativos propios —como la demanda de sus productos, gestión de costos y eficiencia— y del entorno macroeconómico y financiero, que puede influir en la capacidad de refinanciamiento o en las condiciones de acceso al crédito.
Conclusión
El canje por US$42,68 millones y la emisión de la Serie XI representan un avance significativo en la reestructuración de la deuda de Rizobacter Argentina. Con más del 86% de adhesión, la compañía consiguió extender vencimientos concentrados en 2026–2027 hacia septiembre de 2029, incorporó un pago anticipado para acreedores y obtuvo acuerdos complementarios con bancos. Estas medidas buscan mejorar la previsibilidad financiera y permitir que la firma, perteneciente a Bioceres Crop Solutions y con base en Pergamino, enfoque recursos en su operación y desarrollo de productos agrícolas. No obstante, el éxito final dependerá de la evolución del negocio y de su capacidad para gestionar el costo financiero y las condiciones del mercado hasta el nuevo vencimiento.


