Después de más de 14 años de trabajo, el INTA presentó Tonada INTA, una nueva variedad de cebolla de baja pungencia que promete cambiar el consumo en fresco y abrir nuevas oportunidades para la exportación. El desarrollo, realizado por un equipo del INTA La Consulta (Mendoza), ya fue inscripto en el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y se posiciona como una alternativa de calidad para diversificar el mercado interno y potenciar el perfil exportador del país.
Claudio Galmarini, responsable del programa de mejoramiento genético de cebolla del INTA, explicó que “Tonada INTA es una cebolla de día intermedio, que se cosecha entre fines de diciembre y principios de enero. Tiene baja sensación de ardor, bajo contenido de sólidos solubles, bulbos esféricos de color bronceado y pulpa blanca”.
Además, resaltó que sus propiedades hacen que sea especialmente atractiva para consumidores que prefieren cebollas más suaves al paladar. En términos de producción, sus características agronómicas le dan ventajas competitivas que podrían consolidarla como una opción clave para el segmento premium del mercado de cebolla fresca.
De los Valles del país a los estantes internacionales
El desarrollo de Tonada INTA forma parte del programa de mejoramiento genético que la institución lleva adelante desde la Estación Experimental Agropecuaria La Consulta. Su génesis se remonta a una selección recurrente de cebollas tipo torrentinas, nativas de la región cuyana, combinadas con el cultivar Navideña INTA, al que se asemeja en forma y comportamiento.
Héctor Fuligna, especialista del INTA, precisó que “la nueva variedad está pensada para ocupar el nicho de las cebollas torrentinas, con una cosecha que puede extenderse desde diciembre hasta finales de enero. Estimamos un potencial de alrededor de 1500 hectáreas, con posibilidades comerciales en países como Chile y Uruguay”.
La adaptabilidad geográfica de Tonada INTA es otro de sus puntos fuertes. Ensayos realizados en campos experimentales de Mendoza, San Juan, Buenos Aires y Río Negro demostraron su buen desempeño, lo que amplía su potencial para ser adoptada en zonas productoras clave del país. El INTA destacó que este cultivar es apto para las condiciones agroclimáticas de Cuyo, el sur bonaerense y los Valles Medio e Inferior del Río Negro.

Argentina produce anualmente cerca de 700.000 toneladas de cebolla en unas 16.000 hectáreas, y se ubica entre los principales exportadores de cebolla fresca y deshidratada de América Latina. En ese contexto, Tonada INTA ofrece al productor un producto con más valor agregado, menor ardor y buena conservación, tres atributos que suman frente a los exigentes mercados internacionales.
Más rendimiento, mejor forma y vida útil más larga
El INTA, responsable del desarrollo de alrededor del 60% de las variedades de cebolla que se siembran actualmente en el país, pone en esta nueva variedad una fuerte expectativa comercial. El equipo técnico subrayó que Tonada INTA supera en rendimiento a otras cebollas frescas, presenta bulbos de forma esférica más homogéneos y tiene una vida postcosecha más prolongada, lo que facilita su almacenamiento, transporte y exportación.
“Esta variedad tiene todo lo que necesita una cebolla para destacarse en góndola: forma atractiva, color bronceado uniforme, menor contenido de compuestos sulfurosos —responsables de la irritación— y una textura crujiente en fresco”, detallaron los especialistas.
El lanzamiento llega en un contexto donde la diversificación de cultivares y la mejora genética son claves para sostener la competitividad del agro argentino. Desde el INTA, ya invitaron a semilleros interesados a establecer convenios de vinculación tecnológica para avanzar en la multiplicación y evaluación comercial de esta variedad.
Con Tonada INTA, el país suma una herramienta más para enfrentar los desafíos del comercio internacional, aprovechando un nicho de consumo que demanda productos suaves, durables y visualmente atractivos.


