Con alrededor del 47,1% de los votos válidos frente al 45,1% de Lula, Bolsonaro llegará al balotaje del 25 de octubre tras superar las previsiones de las encuestas. Goldman Sachs destaca que obtuvo más de cuatro puntos porcentuales por encima del promedio de los sondeos y que los candidatos conservadores también tuvieron un desempeño fuerte en las elecciones legislativas y de gobernadores.
La ventaja de Flávio Bolsonaro sobre Lula da Silva en la primera vuelta electoral abrió una apuesta favorable para los activos brasileños: un real más fuerte, tasas largas más bajas y acciones con mejores valuaciones. Sin embargo, después de la reacción inicial, el mercado necesita señales sobre el programa económico para sostener ese movimiento.
El gigante de Wall Street divide ese recorrido en dos etapas. Alrededor de 10% a 11% podría incorporarse rápidamente a los precios por el cambio de expectativas; el resto dependería del programa económico, el gabinete y medidas que permitan bajar las tasas, además de un contexto internacional favorable. Se trata de una mejora de la valuación, no de una proyección de crecimiento equivalente de las ganancias empresariales.
Qué espera Wall Street de cara al balotaje en Brasil
JP Morgan considera que ese mapa podría facilitar la construcción de una coalición si el opositor gana la Presidencia. El banco presenta la apuesta más concreta para los mercados: espera que el dólar pruebe la zona de 5 reales y plantea un potencial de aproximadamente 22% para el MSCI Brazil (EWZ), asociado a una expansión de su valuación desde 8,9 hasta 10,9 veces las ganancias esperadas a doce meses.
Barclays advierte sobre el riesgo que puede frenar el entusiasmo: nuevas promesas de gasto durante la campaña. Según sus cálculos, las medidas anunciadas por el Gobierno en las tres semanas previas podrían costar más de 40.000 millones de reales, equivalentes a 0,3% del PIB, en el presupuesto de 2027. Nuevos desembolsos sin financiamiento claro serían mal recibidos por los inversores.
Morgan Stanley, por su parte, lleva esa tesis a las acciones financieras. Aunque su análisis histórico identifica a PagSeguro y StoneCo entre las más sensibles a una caída del rendimiento soberano brasileño en dólares a diez años, prefiere expresar esa apuesta mediante Nubank y XP Inc (XP), ambas con recomendación de sobreponderar y una visión favorable sobre sus negocios.
Segovia recuerda que Brasil llegaba a las elecciones con una combinación de tasas de interés todavía elevadas, inflación por encima de la meta, desaceleración de las perspectivas de crecimiento y un frente fiscal que continuaba siendo uno de los principales riesgos para la economía. “La Selic se encontraba en 13,75%, mientras que la deuda bruta rondaba el 82,5% del PBI”, dice Segovia.
Santiago Segovia, asesor financiero y agente productor, dice a iProfesional: “Soy positivo con Brasil hacia adelante, aunque considero que, después de la fuerte reacción del mercado al resultado de la primera vuelta, comienza una etapa de mayor selectividad“.
“El movimiento refleja una anticipación de un escenario de mayor disciplina fiscal, menor prima de riesgo y políticas más favorables a la inversión privada”, desliza el analista de mercados.
Para el experto, el resultado de la primera vuelta modificó significativamente las expectativas del mercado. La reacción de los activos fue contundente: el Ibovespa llegó a subir más de 8%, mientras que el real se apreció más de 4% frente al dólar y el EWZ registró una suba de dos dígitos.
Dentro de renta variable, Segovia destaca Nu Holdings (NU) por su capacidad de crecimiento y expansión del negocio financiero en América Latina; Vale (VALE) por su exposición al mineral de hierro y al ciclo de commodities; y Petrobras, por su escala, generación de caja y exposición a la producción de petróleo.
Las acciones brasileñas bajo la lupa del mercado
Hacia adelante, no obstante, Segovia dice que la extensión del rally dependerá de que esas expectativas se traduzcan en política económica efectiva: “Consolidación fiscal, reducción de la prima de riesgo y una trayectoria descendente de las tasas. El mercado ya incorporó una parte importante de ese escenario en precios”.
“Si nos enfocamos en que sectores podrían quedar rezagados ante el cambio de gobierno en el corto plazo hablamos de exportadoras muy dependientes del tipo de cambio y empresas con contratos inmensos, empresas subsidiadas con el estado”, advierte.
También considera atractivo el EWZ como vehículo diversificado para capturar una eventual compresión de la prima de riesgo brasileña.
“Esto puede favorecer a los exportadores argentinos hacia Brasil y, al mismo tiempo, una moneda brasileña más fuerte incrementa el poder de compra de los consumidores y empresas brasileñas, lo que puede sostener la demanda de importaciones”, plantea.
Cómo puede impactar en la economía argentina
Para Argentina, remarca Segovia, una eventual apreciación del real mejora la competitividad-precio relativa de los productos argentinos frente a la producción brasileña, siempre que el tipo de cambio real argentino no se mueva en sentido contrario.
Para Argentina, sin embargo, el impacto más relevante sería económico: un Brasil con mayor crecimiento, un real más firme y mejores condiciones financieras tendría efectos favorables sobre el comercio bilateral y la demanda de productos argentinos”.
En términos políticos y económicos, una eventual presidencia de Flávio Bolsonaro podría generar una mayor convergencia con el gobierno de Javier Milei “en materia de disciplina fiscal, participación del sector privado y orientación de las políticas económicas”, dice.
Por eso, mantiene las posiciones previas y posterga nuevas compras hasta confirmar que la suba se sostiene al cierre del viernes 9 de octubre o que el EWZ devuelve la mitad del salto del lunes. Su foco está en EWZ, Nu, XP, Banco do Brasil y BTG Pactual.
Becerra Bursátil: esperar antes de ampliar la apuesta
Ignacio Franco Altamirano, analista de Research en Becerra Bursátil, distingue entre una lectura favorable y el momento de comprar. Explica que la primera vuelta cumplió la condición prevista para ampliar la posición táctica, “pero que los precios de apertura ya superaban lo que estimaban para una victoria completa”.
Para Argentina, identifica al tipo de cambio como el canal más inmediato. Con un dólar mayorista de $1520 y una cotización de 4,97 reales por dólar, calcula que el real pasó de $291,4 a $305,6, una apreciación de 4,9% frente al peso.
El analista evita sumar exportadoras con un real fortalecido y reserva el último tramo de inversión para conocer al eventual ministro de Hacienda. Si las primeras encuestas muestran a Lula adelante fuera del margen de error, prevé desarmar la posición táctica.
Franco Altamirano mantiene sin cambios la cartera argentina. Y es que considera que los bonos soberanos seguirán respondiendo a sus factores domésticos y al contexto internacional. En empresas, identifica a Mercado Libre como uno de los beneficiarios más directos por el peso de Brasil en su negocio.
Según su estimación, dado que Brasil pondera 28% en el tipo de cambio real multilateral, ese movimiento aportaría una mejora de alrededor de 1,4% en la competitividad argentina, sin cambios del peso frente al dólar. El beneficio más directo alcanzaría a la industria que exporta a Brasil, especialmente la automotriz.
Haugaard agrega que los mercados de predicción ya sitúan por encima del 80% la probabilidad de una victoria de Bolsonaro tras conocerse el resultado del domingo.
Janus Henderson: la credibilidad fiscal definirá el recorrido
Thomas Haugaard, gestor de carteras en Janus Henderson, señala: “La segunda vuelta tendrá lugar el 25 de octubre y Bolsonaro parte ahora como favorito. Comienza con una ventaja de dos puntos y debería captar una mayor proporción del voto restante de centro y centroderecha”.
Y es que el resultado aumenta la probabilidad de una orientación económica más favorable al mercado, “basada en la consolidación fiscal, las reformas económicas y un mayor alineamiento con Estados Unidos”.
“Sin embargo, la elección aún no está definida. Las principales variables serán las primeras encuestas de cara al balotaje, los respaldos que reciban los candidatos, los niveles de rechazo, el desempeño en los debates, la participación electoral y la movilización del 21,1% del electorado que se abstuvo en la primera vuelta”, advierte el estratega.
Por lo tanto, la credibilidad fiscal seguirá siendo la principal variable a mediano plazo: “Un marco fiscal disciplinado podría reducir las primas de riesgo soberano, mejorar la dinámica de la deuda y favorecer los flujos de capital”.
Sin embargo, las propuestas fiscales detalladas “siguen siendo limitadas y ninguna de las dos campañas ha ofrecido hasta ahora suficiente claridad sobre el ritmo, la composición o la viabilidad política de un eventual ajuste”, sostiene el experto.



