Disputa de la familia Zuccardi pone en jaque más que una herencia: está en juego parte de la vitivinicultura argentina
La histórica bodega Zuccardi ya no solo ocupa titulares por sus vinos, sino por una disputa sucesoria que escaló hasta la Corte Suprema de la Nación. El conflicto entre hermanos por la repartición del patrimonio puede redefinir cómo se resuelven controversias en empresas familiares del sector agroindustrial.
La causa, originada en una reorganización patrimonial de 1992, mantiene en vilo a la tercera generación de la familia y a empleados vinculados a las empresas del grupo. Además del drama familiar, la disputa tiene un peso económico significativo que afecta la percepción del mercado sobre la gobernanza en bodegas familiares.
La nueva defensa de José Zuccardi
La defensa de José “Pepe” Zuccardi presentó un recurso ante la Corte Suprema de la Nación solicitando la revisión de la sentencia que lo condenó. Los abogados Bernardo Saravia Frías y Miguel Francisco Bóo sostienen que la Suprema Corte de Justicia de Mendoza dictó el fallo sin tomar en cuenta documentación clave.
Según la presentación, el expediente remitido a la Corte nacional estaba incompleto y faltaban centenares de fojas que considerarían decisivas para el fallo. Los defensores señalan que, de admitirse la omisión, podría cuestionarse la validez del procedimiento que llevó a la condena.
Nuevo capítulo en la novela Zuccardi
La controversia tomó mayor relevancia cuando la Corte Suprema solicitó a la justicia mendocina el expediente completo para analizar el planteo de la defensa. La Suprema Corte provincial, en primera instancia, rechazó el recurso extraordinario federal que intentaba abrir la revisión del caso.
La defensa afirma que hubo “arbitrariedad y violación del debido proceso” porque la sentencia se habría basado en una prueba documental parcial. Además, estiman que con intereses acumulados la condena podría superar hoy los US$ 20 millones, cifra que magnifica el impacto económico del conflicto.
La génesis del conflicto entre los Zuccardi
El origen de la disputa se remonta a la partición por donación de 1992, cuando el fundador distribuyó empresas del grupo entre sus hijos. En ese reparto, José recibió una participación en La Agrícola S.A. mientras que sus hermanas, María Cristina y Ema Inés, obtuvieron partes en otras compañías del holding familiar.
María Cristina cuestiona que esa distribución generó un perjuicio económico para las hijas y un beneficio desproporcionado para el heredero varón. La discusión judicial se centra en si los efectos económicos posteriores del crecimiento del grupo justifican la diferencia patrimonial entre los herederos.
El fallo que cambió el rumbo de la causa Zuccardi
En 2024 la Suprema Corte de Justicia de Mendoza revocó fallos anteriores y condenó a José Zuccardi a pagar US$ 12.002.827,72, más intereses, por afectar la legítima hereditaria de su hermana. La demanda, presentada en 2018, cuestionó la validez y equidad de la partición patrimonial tras el fallecimiento del fundador en 2014.
La sentencia, firmada por los jueces Teresa Day, Omar Palermo y Pedro Llorente, incorporó una perspectiva de género al considerar estereotipos presentes en las decisiones patrimoniales del causante. Según el fallo, el patrimonio involucrado alcanzaba un valor aproximado de US$ 119,5 millones, con María Cristina y Ema Inés percibiendo cerca de US$ 7,8 millones cada una frente a los aproximadamente US$ 94,7 millones que concentró José.
Los jueces concluyeron que existió trato desigual hacia las hijas tanto en los adelantos de herencia de 1992 como en la distribución posterior tras la muerte del padre. Esa interpretación motivó la condena y marcó un antecedente relevante para disputas sucesorias en el país, especialmente en empresas familiares del agro.
Qué está en juego para la agroindustria y la vitivinicultura
Más allá del monto, el caso plantea interrogantes sobre gobernanza corporativa y transparencia en empresas familiares agropecuarias. Un fallo definitivo que consolide la decisión mendocina podría abrir la puerta a reclamos similares en otros grupos familiares del sector.
La eventual revisión por parte de la Corte Suprema nacional será clave para determinar precedentes judiciales sobre la valoración de aportes empresariales, la protección de la legítima hereditaria y la aplicación de la perspectiva de género en sucesiones. Los tiempos procesales y la posible incorporación de la documentación faltante serán factores determinantes para el desenlace.
Mientras tanto, empleados, proveedores y comunidades vinculadas a las bodegas siguen atentos a un expediente que podría afectar decisiones de inversión y la reputación de una de las familias más reconocidas del vino argentino. El caso Zuccardi combina lo legal, lo económico y lo humano en un ejemplo que la agroindustria no puede ignorar.


