Cuestionan destino de miles de millones del Fondo Hídrico y piden un portal público para seguir los gastos
El debate sobre el uso del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica se reavivó tras un informe del Ministerio de Economía remitido al Congreso. En ese documento, fechado al 6 de abril de 2026, el Gobierno detalló que el fideicomiso tenía $34.922 millones en cuentas a la vista y $258.000 millones colocados en Lecap (Letras del Tesoro Capitalizables en Pesos), sin indicar a qué obras concretas corresponden esos recursos ni cómo se ejecutan los desembolsos.
Qué dicen los datos oficiales
La presentación ante la Cámara incluyó el saldo en caja y el monto invertido en instrumentos financieros, pero no desglosó partidas por proyecto ni cronogramas de ejecución. Esa falta de precisión motivó cuestionamientos de productores rurales y dirigentes políticos, que reclaman claridad sobre si los recursos se destinan efectivamente a obras contra inundaciones.
Inversión en instrumentos financieros y críticas
El Gobierno confirmó que parte del fondo está colocada en activos financieros, lo que llevó a voces del sector agropecuario y a legisladores a pedir explicaciones. Señalan que una porción relevante del fideicomiso no se está aplicando en obras hidráulicas urgentes y exigen transparencia para poder seguir el recorrido del dinero, como ocurría años atrás.
Reclamos por transparencia: la propuesta de un portal público
Alberto Larrañaga, presidente del Consejo Asesor del Plan Maestro del Salado, pidió restablecer un mecanismo público que permita rastrear ingresos y egresos del Fondo Hídrico Nacional. Recordó que, en el inicio del plan, existía un sitio oficial con acceso libre que facilitaba el control del flujo de fondos y consideró apropiado volver a esa práctica para garantizar el derecho a la información.
Reacciones políticas
La diputada provincial Silvina Vaccarezza (UCR-Cambio Federal) rechazó que cerca de $290.000 millones estén “en el circuito financiero y no en el Salado”, y calificó de inaceptable que los recursos queden invertidos en instrumentos financieros mientras permanecen sin completar obras preventivas contra inundaciones. Para la diputada, la decisión responde más a criterios políticos que a razones técnicas y evidencia una descoordinación entre prioridades nacionales y las necesidades del interior.
Origen legal del Fondo y antecedentes
El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica fue creado por decreto en 2001 con el objetivo de financiar intervenciones vinculadas al manejo hídrico, especialmente para mitigar inundaciones. Se nutre, entre otras fuentes, de impuestos sobre combustibles y con el tiempo se transformó en un instrumento clave para iniciativas provinciales. Una ley de 2006 fijó que sus recursos deben asignarse específicamente a obras hidráulicas.
En el pasado, la herramienta sufrió desgaste público cuando se detectó que parte de los recursos se habían utilizado para fines distintos a obras. Un caso difundido en los medios mostraba asignaciones vinculadas a un stand en Tecnópolis, lo que derivó en la eliminación del sitio público donde se publicaban los movimientos del fideicomiso y complicó el seguimiento posterior.
Seguimiento histórico y faltante de datos
En los primeros años, la Unidad de Coordinación de Fideicomisos de Infraestructura (Ucofin) mantenía un registro público con pagos, beneficiarios y conceptos. Ese acceso permitía auditorías y seguimientos periodísticos. Desde que esa plataforma dejó de operar públicamente, resulta más difícil reconstruir con precisión la destinación de los fondos, según asesores y actores del Plan Maestro del Salado.
Impacto en el Plan Maestro del Río Salado
La controversia coincide con informes que muestran avances limitados en tramos clave del Plan Maestro del Río Salado, una obra estratégica para el ordenamiento hidráulico en la provincia de Buenos Aires y la región pampeana, que comprende cerca de 17 millones de hectáreas.
Uno de los puntos más críticos es el Tramo IV, Etapa II, en Roque Pérez. Las obras quedaron paralizadas en febrero de 2025 y la paralización fue formalizada por actas administrativas, con la emergencia económica invocada por el Decreto 70/2023 como justificación. Aunque en octubre se anunció su reactivación tras gestiones con la Mesa de Enlace, el informe al Congreso seis meses después mostró avances modestos: el Subtramo A con 13,88% de ejecución física, el C con 31,69% y el B con 58,63%.
Qué reclaman los distintos actores y posibles próximos pasos
Productores, referentes del Plan Maestro y legisladores insisten en que se restituya un acceso público y actualizado a la información financiera del fideicomiso, con detalles de partidas, beneficiarios y cronogramas. Además de la reapertura de una plataforma en línea, piden informes periódicos al Congreso y mayor control externo para evitar desviaciones de recursos destinados a obras hidráulicas.
El debate plantea preguntas sobre la mejor combinación entre gestión financiera de los saldos del fondo y la ejecución prioritizada de obras que reduzcan el riesgo de inundaciones. Para los interesados en seguimiento y fiscalización, los próximos pasos incluyen pedidos de informes en comisión, solicitudes de auditoría y la demanda pública por la publicación detallada de los movimientos del fideicomiso.
Enlaces de interés: informe oficial al Congreso; antecedentes periodísticos sobre el uso de fondos.





