Cabe destacar que en el tercer trimestre del 2025, la entidad había acumulado pérdidas por $54.223,6 millones. La reducción de 64% entre un trimestre y otro refleja la normalización gradual de las condiciones financieras que comenzó a sentirse tras las elecciones legislativas de octubre.
Grupo Supervielle reportó una pérdida neta de $19.525,3 millones en el cuarto trimestre del 2025. La cifra en rojo contrasta con la ganancia de $37.075,8 millones de igual período del 2024, pero marca una mejora sustancial respecto al trimestre anterior.
Un cierre de año con altibajos
Desde la entidad explicaron que el último trimestre del año pasado mostró dos caras bien diferenciadas. Octubre arrastró la volatilidad preelectoral y tasas de interés reales que presionaban sobre toda la operatoria bancaria.
Sin embargo, el año completo dejó números negativos: Supervielle cerró el año fiscal 2025 con una pérdida acumulada de $48.582,4 millones, un giro completo respecto a la ganancia de $164.675 millones que había registrado en el año fiscal 2024.
Esos cambios favorecieron una recuperación en la captación de fondos y en la intermediación financiera. Sin embargo, la rentabilidad del banco siguió sintiendo el impacto rezagado del período restrictivo previo.
El panorama cambió a partir de noviembre. Las elecciones de medio término celebradas a fines de octubre destrabaron una normalización de las condiciones monetarias que incluyó baja de tasas, mejora en la liquidez del sistema y cierta flexibilización de los requerimientos de efectivo mínimo.
Rentabilidad en caída y las claves detrás de los números en rojo
Los indicadores de rentabilidad reflejaron la dureza del año. El ROE (retorno sobre el patrimonio) del cuarto trimestre del 2025 quedó en -7,7%, mientras que el ROA (retorno sobre los activos) alcanzó -1,0%.
El margen financiero neto mostró recuperación trimestral significativa. Pero los costos de riesgo de crédito permanecieron elevados, arrastrando la performance general del negocio.
Los gastos operativos crecieron en el último trimestre del año pasado. El incremento obedeció a gastos administrativos estacionalmente más altos y a iniciativas de posicionamiento comercial de fin de año.
Para el año completo, el ROE de Supervielle fue de -4,6%, muy lejos del 15,7% que había marcado en el año fiscal 2024. La variación responde al combo de condiciones contractivas extraordinarias y mayores cargos por incobrabilidad.
Los ingresos por servicios netos se mantuvieron prácticamente planos durante el trimestre. Los mayores ingresos del broker fueron compensados por menores ingresos de servicios bancarios, ya que las medidas de repricing implementadas sobre el cierre del año tuvieron impacto limitado.
Sin embargo, la entidad destacó avances en eficiencia estructural. Los gastos de personal bajaron en términos reales, como resultado de un control de costos disciplinado.
El problema se amplificó por el fuerte crecimiento de la cartera de préstamos que el banco había registrado en el año anterior. Ese impulso previo chocó contra un entorno más complejo en 2025.
El deterioro de activos marcó a fuego el 2025
Los cargos por incobrabilidad subieron de manera significativa a lo largo de 2025. El deterioro de la calidad de los activos estuvo directamente vinculado al contexto macroeconómico menos favorable que enfrentó el país.
Pero esas mejoras no alcanzaron. Fueron más que compensadas por la compresión del margen financiero neto durante el período de mayor endurecimiento monetario y por los mayores cargos por incobrabilidad asociados al crecimiento de la cartera desde marzo de 2024.
Desde Supervielle reconocieron que los resultados del año fiscal 2025 reflejan desafíos macrofinancieros, aunque también señalaron mejoras estructurales. La compañía destacó que logró avances significativos en eficiencia de costos, con gastos de personal y administrativos cayendo en términos reales, y mantuvo una generación de ingresos por servicios resiliente.
En ese marco, la morosidad del sector privado alcanzó el 5,5% en diciembre de 2025, el nivel más alto desde julio de 2021. El deterioro fue impulsado principalmente por el segmento de familias, donde la mora trepó al 9,3%, mientras que en el caso de las empresas se ubicó en 2,5%.
Un momento difícil para el sector bancario en general
Los niveles de morosidad en el sistema financiero argentino seguirán deteriorándose durante el primer semestre y comenzarían a estabilizarse de forma gradual hacia la segunda mitad del año, según el último informe de Moody’s. La calificadora advierte que este proceso ya se refleja tanto en los indicadores de mora como en los cargos por incobrabilidad, que están presionando la rentabilidad del sistema en un contexto de creciente competencia por resultados.
La calificadora también destacó que el deterioro de los salarios reales agravó la capacidad de pago de los hogares. A esto se sumó el proceso de desinflación, que redujo el efecto licuador que antes tenía la inflación sobre el valor real de las cuotas, incrementando así la carga de los servicios de deuda.
Según Moody’s, el aumento en la proporción de préstamos con pagos atrasados se dio en un entorno macrofinanciero volátil, marcado por tasas de interés elevadas —tanto nominales como reales— que encarecieron el financiamiento para los deudores.
Optimismo para 2026 con reformas en marcha
Patricio Supervielle, Presidente y CEO de Grupo Supervielle, mostró una mirada positiva sobre lo que viene: “Cerramos 2025 con un renovado optimismo sobre el sistema financiero argentino y sobre nuestro rol en su continuo desarrollo“, afirmó.
En este contexto, la entidad remarcó que “el deterioro de la cartera continuará presionando la rentabilidad del sistema financiero, principalmente a través de mayores cargos por incobrabilidad”.
Destacó la estabilidad del tipo de cambio, el mantenimiento del superávit fiscal respaldado por un saldo comercial positivo, y el impulso que ganó la agenda legislativa. La aprobación reciente de la reforma laboral representa un hito clave, al impulsar la competitividad y promover el empleo formal.
El ejecutivo reconoció la volatilidad que marcó el trimestre, vinculada a las elecciones de medio término, cierto repunte inflacionario y tasas reales elevadas. Pero subrayó que el entorno macroeconómico más amplio continúa mostrando señales alentadoras.
Esas condiciones, según el CEO, sentarán las bases para una expansión sostenida del crédito y de la actividad económica en los próximos meses.
“A medida que la inflación continúa descendiendo y que las condiciones monetarias y los requerimientos de efectivo mínimo se normalizan, esperamos que la liquidez se recupere y que las tasas nominales disminuyan”, proyectó Supervielle.
“Con una base de capital robusta, una gestión del riesgo disciplinada y un ecosistema digital escalable, Grupo Supervielle está bien posicionado para acompañar la reactivación de la Argentina y aprovechar la próxima fase de crecimiento”, concluyó el CEO.





