El otoño astronómico comenzó este miércoles 20 de marzo y lo hizo con una postal típica del verano: tormentas eléctricas, chaparrones intensos y altos niveles de humedad. Así transcurre el fin de semana largo en Buenos Aires, en el resto del territorio bonaerense y también en vastas zonas del interior del país. Sin embargo, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que las condiciones climáticas empiecen a mejorar a partir del domingo 24.
El cambio de estación vino acompañado por la llegada de un sistema frontal que, al interactuar con el aire cálido y húmedo dominante, provocó lluvias persistentes desde el jueves en adelante. A lo largo del sábado, seguirán presentes las precipitaciones aisladas en la Ciudad y el Gran Buenos Aires, con probabilidad de tormentas por momentos, aunque con tendencia a una paulatina disminución hacia la noche.
Lluvias en el interior bonaerense: acumulados importantes en el sur
El fenómeno no se limitó al Área Metropolitana. En el sur de la provincia de Buenos Aires, particularmente en los partidos de Bahía Blanca, Coronel Suárez, Tornquist, Puan y Guaminí, se registraron acumulados superiores a los 60 mm en menos de 48 horas, según reportes de estaciones meteorológicas y productores locales. En algunos sectores bajos, los campos ya mostraban signos de saturación, lo que dificulta el ingreso de maquinaria y el normal desarrollo de tareas de cosecha o fertilización.
En otras zonas de la provincia, como el centro bonaerense (Olavarría, Azul, Tandil), las lluvias también fueron intensas, aunque de menor duración. El norte bonaerense —incluyendo los partidos de Pergamino, San Nicolás y Rojas— recibió lluvias intermitentes desde mediados de semana, sumando entre 25 y 40 mm en la mayoría de los casos.
Para los productores, este régimen de lluvias excesivo tiene un impacto dual: mientras favorece la disponibilidad de agua para los cultivos de segunda y los verdeos, también puede generar problemas sanitarios en el ganado, pérdidas de calidad en granos, dificultades logísticas y mayores riesgos de anegamientos en lotes con escasa pendiente.
¿Cómo sigue el clima en la región pampeana?
El domingo 24 de marzo, feriado puente, se presenta como el día más estable del fin de semana largo. El SMN prevé una jornada con cielo parcialmente nublado, sin lluvias, y con temperaturas más frescas, que oscilarán entre los 15°C de mínima y 21°C de máxima. Esta mejora se consolidará hacia el lunes, aunque no se descartan lloviznas aisladas en el sur y el este provincial.
El lunes 25, feriado por el Día de la Memoria, el tiempo se mantendrá fresco e inestable. Si bien no se esperan tormentas fuertes, sí podría haber nieblas matinales y humedad persistente. Las temperaturas seguirán descendiendo, con máximas que no superarán los 20°C en gran parte del centro-este del país.
El pronóstico para el resto de la semana indica una leve recuperación térmica a partir del martes, pero con nuevas lluvias hacia el miércoles y jueves, lo que obliga a planificar con cautela las actividades en el campo.
Panorama nacional: lluvias en otras regiones productivas
Las precipitaciones también se hicieron sentir en otras zonas clave del país. En el litoral argentino, particularmente en Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe, se registraron tormentas moderadas a fuertes entre el viernes y el sábado, con acumulados que rondaron los 40 mm, y algunos focos aislados de mayor intensidad.
En el NEA, las lluvias fueron beneficiosas para los cultivos de algodón y soja tardía, aunque en zonas como Goya y Resistencia hubo reportes de ráfagas fuertes y calles anegadas.
Por su parte, en el NOA, se observaron tormentas puntuales en Tucumán, Salta y Santiago del Estero, aunque con menor intensidad. La humedad también fue elevada en esas regiones, complicando el almacenamiento de granos ya cosechados.
En la zona núcleo, que abarca el sur santafesino, el noreste bonaerense y el sudeste cordobés, los acumulados fueron dispares pero significativos. Allí, la saturación hídrica en algunos sectores comienza a preocupar, especialmente de cara a la trilla de soja de primera y el maíz temprano.
Un otoño húmedo: el impacto de El Niño
El SMN ya lo había anticipado: el otoño 2024 se perfila como más húmedo que lo normal, en buena parte del centro y norte del país. Esta tendencia está asociada a los remanentes del fenómeno de El Niño, que aún genera una circulación atmosférica favorable a la formación de sistemas de tormenta recurrentes.
Según especialistas, si bien estas lluvias pueden ser positivas para el desarrollo tardío de cultivos y las reservas de agua, también elevan los riesgos de enfermedades fúngicas, pérdida de peso en animales y problemas operativos para las labores de cosecha y transporte.
“La ventana de buen tiempo será breve. Hay que aprovecharla al máximo porque vuelven las lluvias a mitad de semana”, señalaron desde el INTA Pergamino.





