De Pablo analizó el 3,4% de marzo y advirtió por el efecto del petróleo en el IPC de abril

El economista comparó el comportamiento local con lo ocurrido en Estados Unidos en un contexto atravesado por tensiones geopolíticas recientes, y sostuvo: “Hay una cosa ausente en el aumento de precios al consumidor de marzo: la guerra“, sostuvo en una entrevista televisiva en LN+.

El economista Juan Carlos de Pablo, cercano al presidente Javier Milei, se refirió al índice de inflación de marzo difundido por el INDEC, que marcó un 3,4%, y planteó que el análisis oficial podría estar dejando afuera un componente clave en la dinámica de precios.

De Pablo explicó que, en febrero, sin el impacto del conflicto, la inflación había sido del 2,9%, mientras que en marzo ya se ubicó “de tres para arriba”, marcando una aceleración.

Energía y conflicto internacional en el centro del análisis

Para De Pablo, el dato difundido “no es para festejar” y señaló que el salto del petróleo a nivel global todavía no fue plenamente incorporado en las estimaciones. En ese sentido, insistió en que “hay que tener cuidado” al interpretar la evolución del IPC.

En esa línea, contrastó con el caso estadounidense, donde —según detalló— la inflación pasó de niveles cercanos al 0,2% mensual a 0,9%, con una suba interanual del 2,4% al 3,3%. “La energía aumentó 10,9% y el gasoil 21,2%“, precisó.

El efecto internacional que aún no se refleja en Argentina

Según su análisis, la economía local todavía no absorbió de forma directa las consecuencias del enfrentamiento en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán, que sí generó efectos en otros países a través del encarecimiento del crudo, especialmente por las tensiones en el estrecho de Ormuz.

La moraleja es que tuvieron una triplicación de la tasa de inflación por el impacto de energía, lo que en la Argentina no ocurrió. Uno tiene que mirar los promedios y, después, desagregar para ver qué es lo que ocurrió. Ahora estamos en abril y pasan millones de cosas”, planteó.

La moraleja es la energía

De Pablo resumió su lectura señalando que el fenómeno observado en Estados Unidos muestra cómo el componente energético puede alterar fuertemente los índices generales.

¿Seguro que, de todos los gastos, el único que no podés cambiar es la demanda de alimentos? Tengo dudas porque la tasa de interés más cara en todos los lugares del mundo, incluida la Argentina, es la tarjeta de crédito”, expresó.

Consumo, deuda y hábitos de gasto

En otro tramo de la entrevista, el economista puso en duda algunas lecturas sobre el comportamiento de los hogares y el supuesto endeudamiento para cubrir alimentos.

De Pablo consideró razonable esa postura, aunque aclaró que no ve al Gobierno desbordado por la situación. “Su reacción es lógica, no puede estar contento con una tasa de inflación del 3% mensual. Tampoco lo veo desesperado. No tiene que meter la gamba dibujando el Indec, prohibiendo las importaciones, congelando precios o moviendo la banda para abajo”, señaló.

Lectura sobre la reacción oficial

También se refirió a las declaraciones del presidente Javier Milei tras conocerse el IPC, quien calificó el dato como “un número malo”, pero lo contextualizó dentro de factores estructurales.

El dato oficial y la mirada del Gobierno

Desde el Ministerio de Economía, Luis “Toto” Caputo había anticipado que el número de marzo superaría el 3%, pero sostuvo que el proceso general apunta a una desinflación gradual.

El informe del INDEC confirmó que la inflación de marzo alcanzó el 3,4% y encadenó diez meses consecutivos sin descensos, con fuerte incidencia de tarifas, educación y el impacto indirecto del petróleo. En el acumulado del primer trimestre, el índice trepó al 9,4%, en tanto la variación interanual llegó al 32,6%.

En ese marco, destacó que, pese al incremento del IPC, se observó una desaceleración en la Canasta Básica Alimentaria, que bajó de 3,2% en febrero a 2,2% en marzo, mientras que la Canasta Básica Total también mostró una leve reducción en su ritmo de aumento.

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