NUEVA YORK/WASHINGTON/KIEV, 12 oct (Reuters) – Los enviados del presidente Donald Trump comunicaron el viernes a las autoridades ucranianas que un acuerdo para permitir las exportaciones de diesel ruso forma parte de un intento por atraer a Moscú de nuevo a la mesa de negociaciones, dijeron a Reuters tres fuentes.
Por Erin Banco, Daniel Flynn y Gram Slattery
La tercera persona afirmó que Estados Unidos transmitió a los ucranianos que el acuerdo sobre el diesel podría ayudar a “suavizar” la postura de Moscú, en parte porque “envía una señal de que Trump está dispuesto a hacer cosas” con Rusia.
El enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, explicaron a los ucranianos que el presidente ruso, Vladímir Putin, no estaba dispuesto a negociar el fin de la guerra y que el acuerdo anunciado la semana pasada podría ayudar a reanudar las conversaciones trilaterales, afirmaron dos fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato.
El lunes, Trump defendió públicamente el acuerdo.
Ese acuerdo, en virtud del cual Rusia suministrará más de 2,25 millones de barriles de diesel a los mercados, ha provocado una reacción negativa por parte de algunos legisladores estadounidenses, que afirman que proporcionará a Moscú fondos para continuar con su guerra sin obligar a Putin a hacer concesiones para poner fin al conflicto.
Trump ha dicho que los ataques de Ucrania están aumentando los precios mundiales del combustible, pero la mayoría de los expertos sostienen que la guerra en Irán es el principal factor que impulsa los altos costes.
Trump también quería que los ucranianos dejaran de atacar las refinerías rusas, dijo Kushner en la reunión, reiterando que Washington había planteado esa petición en varias ocasiones, según afirmaron ambas personas.
Trump anunció el domingo un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, días después de dar a conocer el acuerdo. Sin embargo, las partes no han confirmado tal medida, y Rusia atacó el lunes objetivos energéticos dentro de Ucrania, mientras el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, rechazó una propuesta del presidente Volodimir Zelenski para una tregua total de 60 días.
“La idea era que EEUU pudiera volver a dirigirse a Rusia y decir: ‘Miren, los ucranianos han dejado de atacar y les hemos concedido este acuerdo. Ahora es turno de que ustedes hagan algo'”, afirmó una de las fuentes.
Una de las personas familiarizadas con la reunión señaló que el acuerdo sobre el gasóleo es parte de un diálogo más amplio sobre cómo llevar a Ucrania y Rusia de vuelta a la mesa de negociaciones y poner fin a la guerra.
La embajada rusa en Washington y la oficina presidencial en Kiev no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios. Una persona cercana al Kremlin afirmó que el acuerdo sobre el gasóleo “es una forma de traer de vuelta a Rusia” a las negociaciones.
Los funcionarios ucranianos que asistieron a la reunión se mostraron escépticos ante el enfoque estadounidense, que consideran un intento de apaciguar a Rusia mediante acuerdos comerciales, afirmaron las dos personas informadas y un asistente a la reunión.
Trump ha dicho en repetidas ocasiones que Putin quiere alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra. Funcionarios ucranianos y europeos han expresado sus dudas sobre la disposición del líder ruso a poner fin pronto a la campaña militar.
La persona cercana al Kremlin afirmó que Putin solo volverá a la mesa de negociaciones cuando “consiga el 11% restante del Donbás, lo que podrá presentar a nivel nacional como una victoria”.
El Gobierno de Trump ya había intentado antes atraer a Putin, entre otras cosas mediante propuestas de alivio de las sanciones y posibles acuerdos sobre minerales. Ninguna de estas medidas ha cambiado sustancialmente las exigencias fundamentales de Rusia ni la ha persuadido para que acepte un acuerdo de alto el fuego integral.
(Reporte de Erin Banco en Nueva York, Dan Flynn en Kiev y Gram Slattery en Washington. Reporte adicional de Steve Holland en Washington y Gleb Bryanksi en Moscú; Editado en español por Javier Leira)
Ucrania ha declarado que no cederá más territorio a Rusia, pero que congelar el conflicto en las líneas de frente actuales podría ser la base para un acuerdo de paz.



