Las negociaciones se desarrollan en un nuevo escenario político tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero.
“Esta es la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido en más de una generación”, afirmó Rubio en español, tras reunirse en Washington con la dirigente opositora Dinorah Figuera, quien encabeza una delegación que participa en las conversaciones respaldadas por Estados Unidos con el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Lo que nosotros deseamos más que nada es que Venezuela tenga no simplemente una democracia, sino una democracia que pueda gobernar”, sostuvo el jefe de la diplomacia estadounidense.
Rubio anunció que se espera una nueva ronda de conversaciones el 14 de octubre y destacó que el proceso debe involucrar a todos los sectores de la sociedad venezolana para garantizar no solamente elecciones libres, sino también instituciones capaces de sostener la democracia a largo plazo.
El funcionario subrayó que Washington desea comicios libres y democráticos lo antes posible, pero también una república funcional, con estabilidad, prosperidad y libertad, respaldada por instituciones que garanticen la continuidad democrática para las futuras generaciones.
Según Rubio, Venezuela sufrió entre 20 y 25 años de un profundo trauma político y social, por lo que su recuperación requiere mucho más que la organización de elecciones presidenciales.
Por su parte, Figuera agradeció al secretario de Estado y al gobierno del presidente Donald Trump por respaldar las negociaciones y afirmó que la oposición está comprometida con la reconstrucción de los poderes públicos venezolanos.
“Este esfuerzo tiene nuestro apoyo de los más altos niveles del Gobierno norteamericano”, aseguró Rubio. “Vamos a hacer todo lo posible para que este proceso logre lo que todos queremos”, agregó.
“¨Es un proceso fácil? No lo es, pero es un proceso posible”, sostuvo Figuera, quien destacó la importancia de establecer garantías políticas y civiles y avanzar hacia la reconciliación nacional.
“Estamos comprometidos con la reinstitucionalización de los poderes públicos”, señaló la dirigente, quien mencionó especialmente la necesidad de reformar el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral, organismos cuya independencia ha sido cuestionada durante años por sectores opositores.
En ese sentido, celebró los avances en materia de inversión petrolera y destacó la necesidad de generar condiciones para el desarrollo económico.
La dirigente explicó que las conversaciones siguen una hoja de ruta elaborada con el acompañamiento estadounidense y consideró que la reconstrucción institucional y la recuperación económica constituyen dos pilares fundamentales para el futuro del país.
“Vamos a estar garantizando el camino y la hoja de ruta para que haya elecciones”, respondió al ser consultada sobre la posibilidad de celebrar comicios en un futuro cercano.
Sin embargo, Figuera evitó establecer una fecha para las elecciones presidenciales.
(ANSA).
La ausencia de un calendario electoral concreto constituye uno de los principales puntos de discusión dentro de la oposición venezolana, dividida sobre los tiempos de la transición y el alcance del diálogo respaldado por Washington.



