En el Congreso anual de Aapresid en Rosario se debatió el futuro de la hidrovía en un panel titulado “El capital del agro navega por la hidrovía”, moderado por Javier Cervio, director Ejecutivo de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Los panelistas fueron Iñaki Arreseygor, director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), y Gustavo Idígoras, presidente de CIARA‐CEC y del Consejo Agroindustrial Argentino.
La convocatoria reunió a representantes públicos y privados para discutir el control y la concesión de la vía navegable que articula la salida de granos y aceites desde el sur del país.
La movida es relevante porque decisiones sobre la hidrovía afectan costos logísticos, tiempos de exportación y, en definitiva, el resultado económico de los productores.
EL CONTROL DE LA HIDROVÍA, CON VOTO RURAL
Arreseygor anunció la constitución del Consejo Asesor que actuará como órgano de control de la concesión, donde estarán representados puertos privados, la Unión Industrial, agroexportadores, cooperativas y la Mesa de Enlace con voz y voto.
La inclusión del sector agropecuario busca que las decisiones operativas se discutan con los actores que aportan la mayor carga del flujo comercial.
Según el titular de la ANPyN, el objetivo del Consejo es evitar la burocracia, asegurar que todas las voces sean escuchadas y que las necesidades se reflejen con rapidez en el contrato.
El enfoque es que los cambios operativos se traduzcan en mejoras tangibles para la cadena de valor y no queden atascados en procesos administrativos.
Arreseygor explicó que la participación del campo permitirá que el productor conozca de primera mano la logística desde los puertos y entienda cómo impactan las decisiones en sus costos.
La expectativa oficial es que la curva de mejora en el mediano plazo beneficie directamente a quienes producen y exportan.

En la imagen, el presidente de la ANPyN, Iñaki Arreseygor, destacó la participación del campo como actor esencial del sistema logístico.
La foto acompaña el anuncio formal sobre la conformación del órgano asesor y la convocatoria a diversos actores rurales.
Arreseygor recordó que la Mesa de Enlace había sido invitada a los debates iniciales, aunque la presencia estable fue principalmente de la Sociedad Rural Argentina.
Esa experiencia motivó la ampliación para incorporar cooperativas y otras asociaciones que acrediten representatividad.
El argumento para incluir al sector agropecuario fue que la mejora en las tarifas de la hidrovía incide directamente en el bolsillo del productor, por lo que su voz es clave en la negociación.
La apuesta oficial es que los actores privados se controlen entre sí en la mesa en lugar de recurrir a intervenciones estatales en la cadena de valor.
Según la agencia, el consejo tendrá hoy un recuento aproximado de 21 miembros, sin contar la expansión prevista para representantes de productores.
Se busca un esquema de representatividad interna que permita un funcionamiento dinámico sin trabas por la cantidad de participantes.
Qué cambia y qué queda en manos del Estado
El órgano funcionará como un consejo asesor que orientará a la ANPyN, pero las decisiones legales y la definición de la vía navegable seguirán siendo de jurisdicción nacional.
El consejo sesionará ordinariamente cada dos meses y tendrá capacidad de influir en el seguimiento del contrato y en las exigencias al contratista.
Para los productores, la novedad es la posibilidad de tener un asiento y voto en las decisiones que afectan la salida de la producción al mercado internacional.
El desafío ahora es que la representación sea amplia, funcional y traduzca las necesidades del campo en mejoras concretas en la operación portuaria y la reducción de costos logísticos.



