En la agenda del agro argentino, las retenciones siguen siendo prioridad, pero un tema que viene ganando terreno es la infraestructura, clave para la competitividad del sector.
La falta de rutas en buen estado y un sistema ferroviario limitado aparecen como freno para las economías regionales y elevan los costos logísticos.
El debate quedó en evidencia durante el seminario anual de Acsoja y el lanzamiento de La Rural 2026, donde representantes de la Mesa de Enlace coincidieron en el diagnóstico estructural.
Entender por qué esto importa implica ver que la logística incide en precios, calidad de llegada a puerto y en la capacidad de expandir mercados.
LA INFRAESTRUCTURA SEGÚN LA MESA DE ENLACE
En el panel “Entre la coyuntura y la oportunidad”, estuvieron Carlos Castagnani (CRA), Lucas Magnano (Coninagro), Andrea Sarnari (Federación Agraria) y Carlos Uranga (SRA), moderado por Ángeles Naveyra.
Los dirigentes señalaron que, pese al potencial productivo, problemas de décadas como la falta de mantenimiento afectan la sustentabilidad de la producción.
Un punto central fue el predominio del transporte por camión: hoy más del 90 % de la producción argentina se moviliza por ruta, según los expositores.
Ese modelo concentra costos y riesgos, y para muchos productores ubicados lejos de los puertos resulta económicamente y ambientalmente ineficiente.
Castagnani destacó que recuperar la red ferroviaria sería determinante para bajar costos y mejorar competitividad, especialmente en zonas del norte.
Magnano subrayó que un país de la extensión de Argentina no puede depender casi exclusivamente del transporte por camión y pidió avanzar en un sistema ferroviario que alivie rutas y reduzca la huella logística.
Los representantes coincidieron en que la logística se transformó en un componente clave del llamado “costo argentino” y que resolverlo exige coordinación entre niveles de gobierno.
Para Coninagro, sin una logística más eficiente será difícil sostener la producción a largo plazo y sostener la inserción en mercados internacionales.
LA VISIÓN DESDE LA SOCIEDAD RURAL
En el lanzamiento de La Rural 2026, el presidente de la SRA, Nicolás Pino, reafirmó que la infraestructura será uno de los temas que exigirán en Palermo ante las autoridades.
Pino aseguró que la falta de infraestructura es generadora de costo y que mejorar rutas impactará no solo en productores sino en la seguridad vial y la logística del país.
El dirigente remarcó cifras que el Gobierno viene difundiendo: de los 40.000 kilómetros de rutas nacionales, unos 15.000 estarían en condiciones de circular con seguridad, y parte de esos tramos ya reciben obras.
Según Pino, de esos 15.000 kilómetros ya se avanzó en 9.000 y están por iniciarse otros 4.000, aunque advirtió que la mejora será gradual por años de desinversión.
Pino defendió la apertura de licitaciones y concesiones como mecanismo para acelerar obras y destacó ejemplos provinciales que podrían replicarse en otras jurisdicciones.
Al mismo tiempo pidió a las autoridades priorizar tres ejes: eliminación de derechos de exportación, mayor velocidad en obras de infraestructura y más recursos para financiación.
Los reclamos del campo combinan un diagnóstico técnico con una demanda política concreta: menos barreras a la inversión y más rapidez en el mantenimiento de rutas y vías férreas.
Resolver esos puntos impactaría en la competitividad del agro, en la reducción de costos logísticos y en la capacidad del país para sostener y ampliar su producción exportable.
Para productores, transportistas y mercados, la pregunta no es solo cuándo se harán las obras sino cómo se articulan planes, financiamiento y fiscalización para que las intervenciones perduren.
Si el objetivo es mejorar la ecuación económica y ambiental del sector, la infraestructura aparece hoy como una prioridad ineludible que exige decisiones públicas y privadas coordinadas.


