El mercado ganadero de Rosario, Rosgan, publicó su informe semanal que analiza la evolución de la rentabilidad ganadera y concluye que, aunque hubo un leve deterioro respecto del récord de meses recientes, los márgenes ganaderos siguen muy por encima del promedio histórico. Esta situación abre una ventana para que los productores evalúen inversiones que mejoren la eficiencia y la estabilidad de sus sistemas productivos.
El análisis se apoya en el último Informe Trimestral de Resultados Económicos Ganaderos, elaborado desde junio de 2011 por la Coordinación de Análisis Pecuario de la Dirección Nacional de Producción Ganadera de la SAGYP. Ese respaldo técnico aporta consistencia al diagnóstico y permite comparar tendencias a lo largo de la serie histórica.
Márgenes ganaderos en el segundo trimestre
Rosgan advierte que durante el segundo trimestre (cerrado a mayo de 2026) los precios de la hacienda mostraron una tendencia a la baja mientras que el nivel general de precios continuó en alza, lo que erosionó parte de la ganancia real obtenida a comienzos del año. Pese a esa corrección, tanto el novillo como el ternero de invernada se mantienen en niveles históricamente elevados, sosteniendo resultados económicos favorables para el sector.
El cálculo de márgenes refleja un retroceso tanto en actividades de cría como en el ciclo completo, por la desaceleración de precios y la mayor presión de costos directos. No obstante, Rosgan subraya que los resultados se posicionan claramente por encima del promedio de la serie histórica.
El negocio de la cría
En la Cuenca del Salado el margen bruto actual de la cría se ubica en $310.573/ha, uno de los valores más altos de los últimos 15 años y un 25 % superior al registrado hace doce meses. Respecto del promedio de la serie 2011-2025, la mejora alcanza un 37 %, lo que explica el interés por consolidar esa renta mediante inversiones.
El documento señala que los gastos directos se mantuvieron relativamente estables, por lo que la dinámica del negocio está fuertemente ligada a la evolución del precio del ternero y de la vaca de descarte. Aunque ambos se hayan alejado de los máximos de comienzos de 2026, su nivel sigue siendo un factor central para la rentabilidad del sistema de cría.
Los números del ciclo completo
En los planteos de ciclo completo la tendencia fue similar a la de cría, aunque con un ajuste más marcado: los márgenes brutos cayeron alrededor de un 15 % respecto del trimestre anterior por mayor presión de costos y la estabilización de la hacienda terminada. El modelo para el centro-sur de Córdoba muestra un margen bruto actual de $305.636/ha, que refleja esa corrección.
Aunque ese resultado se aleja del máximo histórico de noviembre pasado ($402.098/ha), sigue siendo un 42 % superior al promedio histórico de la serie y un 27 % mayor al de hace un año. Esa holgura explica por qué muchos sistemas de engorde y terminación mantienen resultados por encima de la media histórica.
La lupa en la invernada
Las condiciones climáticas de este año, con temperaturas moderadas y buenas precipitaciones, favorecieron las recrías pastoriles y sostuvieron la demanda por invernada. Ese contexto, junto con los elevados precios de la hacienda, apuntaló la dinámica de compra-venta en los últimos meses.
Sin embargo, en los planteos de invernada la rentabilidad depende en gran medida de la relación de compra y venta de la hacienda, por lo que la presión sobre los márgenes es mayor. En el último trimestre esa modalidad mostró una contracción cercana al 30 % en los márgenes brutos.

El poder de compra del novillito
La relación compra/venta se mantiene en niveles estructuralmente altos, ubicándose actualmente entre 1,4 y 1,5 terneros por novillo, frente a la relación de aproximadamente 1,2 a 1,3 de hace un año. Ese desplazamiento erosiona parte de la ventaja frente al grano, pero no elimina la competitividad de los esquemas de engorde y recría integrados.
Las simulaciones del informe muestran que al aumentar la intensidad de engorde, la escala de producción o la incorporación de maíz propio, los resultados económicos mejoran de forma significativa. Hoy por hoy, por cada kilo de novillito vendido se pueden adquirir cerca de 19 kilos de maíz, contra unos 15 kilos hace un año y un promedio histórico cercano a 12 kilos.

Rosgan enfatiza que, en un escenario condicionado por factores externos e inciertos, la anticipación y la planificación son claves para preservar capital y sostener la actividad. Señala la conveniencia de destinar recursos a infraestructura, limpieza de canales, sistemas de drenaje, confección de reservas forrajeras y previsión financiera para mitigar el impacto de eventos climáticos extremos.
La recomendación final hacia los productores es capitalizar los buenos resultados actuales para fortalecer la gestión y reducir la probabilidad de descapitalizaciones forzadas. Así, se podrá contribuir a mantener sistemas productivos más estables y resilientes en los próximos ciclos, según concluye el informe de Rosgan.


