Región norte enfrenta nueva confirmación de la chicharrita del maíz como amenaza agraria

Si las condiciones continúan siendo favorables para su proliferación, la chicharrita del maíz podría volver a generar complicaciones, tras una cosecha que ya tuvo de nuevo algunos daños. Será uno de los temas del próximo Congreso Aapresid.

La cosecha de maíz en el norte argentino avanza con **niveles de daño** notablemente superiores a la campaña pasada, y los técnicos atribuyen la mayor parte del impacto al regreso de la **chicharrita del maíz (Dalbulus maidis)**.

El panorama obliga a hablar de una campaña estival bajo presión: lo que ocurra el próximo verano dependerá en gran medida del manejo agronómico y del clima de los próximos meses.

LA CHICHARRITA DEL MAÍZ Y EL FRÍO

El insecto vector del “achaparramiento” por spiroplasma presenta **baja resistencia al frío** y fuera de temporada busca refugio en cultivos invernales que funcionan como **“puente verde”** para sobrevivir.

Por eso los investigadores insisten en que las heladas de **junio y julio** pueden ser clave para “resetear” las poblaciones y reducir la presión sobre los maíces tardíos.

El investigador **Alejandro Vera (EEAOC)** recomienda esperar la evolución climática y reservar el uso de insecticidas de contacto para los momentos en que sea realmente necesario.

Vera advierte, sin embargo, que esa estrategia no es aplicable en todo el territorio: en el Norte la mayoría de la producción es tardía y comienza en **enero**, lo que modifica las ventanas de riesgo.

En los lotes de siembra temprana, el control químico voluntario debe pensarse como una **“bala de plata”** a utilizar solo en última instancia y, preferentemente, de manera coordinada entre productores.

UNA “SUMA DE MANEJOS” CONTRA LA CHICHARRITA DEL MAÍZ

Los especialistas coinciden en que no existe una solución única: la lucha contra la chicharrita requiere una **suma de manejos** que combine genética, monitoreo y decisiones de manejo adaptativo.

El monitoreo continuo con trampas cromáticas de la **Red Nacional de Monitoreo de D. maidis** permite inferir cómo está influyendo el clima en la dinámica poblacional y orientar las decisiones de campo.

La asesora de CREA San Patricio, **Laura Carabaca**, subraya que el control con insecticidas tiene éxito solo cuando las poblaciones son bajas y que la coordinación regional mejora la eficacia.

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Carabaca recomienda, además, **concentrar las siembras** —en la región norte se ubica entre el **1 al 10 de enero**— para evitar escalonamientos que faciliten la alimentación y dispersión del vector.

Eliminar los maíces voluntarios o “**maíces guachos**” que actúan como puente verde y elegir híbridos con **tolerancia** a la plaga son otras medidas que los técnicos integran en la estrategia.

Desde la genética, destaca la incorporación de materiales más tolerantes después de la epifitia de **2023**, lo que aporta herramientas adicionales al manejo integrado.

LOS APRENDIZAJES DE LA CHICHARRITA DEL MAÍZ

La experiencia nacional de la campaña **2023/24** marcó un punto de inflexión y aceleró la adopción de prácticas de manejo, aunque los especialistas advierten que aún falta consolidar conocimiento desde redes e instituciones.

“Todavía estamos aprendiendo: son **solo tres campañas** de registro acumulado y esto no se resuelve de un año para otro”, señala Carabaca, que apuesta a la investigación y al intercambio federal de datos.

En ese sentido, la discusión técnica estará presente en el **Congreso Aapresid 2026** con la fuerza de **Expoagro**, que se realizará del **4 al 6 de agosto en Rosario**, donde Vera y Beto Peralta debatirán perspectivas y manejo de esta y otras plagas en maíces tardíos.

El desafío para productores y técnicos es claro: mantener la rentabilidad del cultivo más importante del Norte argentino sin sacrificar sostenibilidad, seguridad alimentaria ni la salud del sistema productivo.

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