Quienes sufrieron perdidas importantes en la cosecha 2023/24 recuerdan que la aparicion de la chicharrita del maiz (Dalbulus maidis) puede resultar en danos economicos significativos cuando su presencia es alta y se combina con condiciones favorables para la transmision de la enfermedad conocida como achaparramiento del maiz. En los ultimos dias se han detectado poblaciones mas numerosas de este insecto en algunas zonas endemicas, lo que ha generado alertas locales. No se trata, por ahora, de una alarma generalizada en toda la region central del pais, pero si de una luz amarilla que recomienda aumentar la atencion y reforzar medidas de manejo.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), en coordinacion con la Secretaria de Agricultura, Ganaderia y Pesca de la Nacion y con la participacion del sector privado, ha enfatizado la importancia de la prevencion y del fortalecimiento de acciones destinadas a controlar tanto al vector -la chicharrita- como la enfermedad asociada. El organismo recordo que la gestion temprana y coordinada reduce la probabilidad de perdidas y contribuye a proteger el rendimiento y la calidad del cultivo.
En lo relativo a herramientas fitosanitarias, SENASA informo que hay un registro vigente de 24 productos autorizados para el control de la chicharrita del maiz, y que otros agentes se encuentran en evaluacion para ampliar las alternativas disponibles. Es fundamental que los productores utilicen exclusivamente productos autorizados y que consulten la lista oficial antes de aplicar cualquier tratamiento. La eleccion de un producto debe basarse en la eficacia demostrada, el perfil de seguridad, las recomendaciones tecnicas y el cumplimiento estricto de la etiqueta.
Mas alla de los productos quimicos, el manejo integrado de esta plaga debe combinar varias tacticas. Entre las medidas prioritarias se aconseja intensificar los monitoreos del cultivo para detectar tempranamente la presencia del insecto y la aparicion de sintomas de achaparramiento. Los monitoreos pueden realizarse mediante inspecciones visuales de plantas en distintos lotes, uso de trampas adhesivas amarillas para capturas y muestreos con red de golpeo o aspiradores para estimar densidades poblacionales. Registrar observaciones por lote y fecha facilita la toma de decisiones.
El control del maiz voluntario -plantulas no deseadas que germinan fuera del periodo de siembra- es otra medida clave. Estas plantas actuan como refugio para la chicharrita y como fuente de inoculo para la enfermedad. Su eliminacion temprana reduce la continuidad del ciclo del vector y baja la presion de infestacion hacia los cultivos comerciales. Asimismo, la sincronizacion de fechas de siembra a nivel zonal contribuye a disminuir ventanas largas de hospedero disponible, dificultando la explosion poblacional del insecto.
La seleccion de hibridos con mejor comportamiento frente a la plaga y la enfermedad es una herramienta preventiva valiosa. No existe un hibrido totalmente resistente a todas las situaciones, pero algunos materiales presentan menor susceptibilidad o menor perdida de rendimiento frente a incidencia de achaparramiento. Consultar los resultados de ensayos locales y las recomendaciones de institutos de investigacion como INTA ayuda a definir las mejores opciones para cada zona productiva.
Los tratamientos de semillas son una alternativa de manejo que puede reducir la incidencia inicial de vectores y enfermedades transmitidas por insectos durante las primeras etapas del cultivo. Sin embargo, su uso debe evaluarse dentro de una estrategia integral que considere la presion de plaga local, la rotacion de cultivos, la presencia de enemigos naturales y el manejo de residuos. No es recomendable depender unicamente de un tratamiento quimico: la rotacion de principios activos y el uso combinado de tacticas culturales contribuyen a retrasar la aparicion de resistencia.
La aplicacion de insecticidas foliares puede estar indicada cuando los umbrales de dano o densidades de chicharrita superan valores que justifican intervencion. Es importante realizar aplicaciones en el momento adecuado del ciclo del cultivo y del insecto para maximizar la eficacia y minimizar impactos no deseados. Ademas, la rotacion entre modos de accion y el respeto de las dosis y plazos de seguridad establecidos en la etiqueta son practicas esenciales para preservar la efectividad de las herramientas disponibles.
La conservacion de enemigos naturales y la reduccion de efectos colaterales sobre polinizadores y otros insectos beneficiosos deben considerarse en cualquier plan de manejo. El uso de formulaciones y tecnicas de aplicacion que reduzcan la deriva y la exposicion, la evitacion de aplicaciones innecesarias y la adherencia a buenas practicas agronomicas ayudan a equilibrar el control de la plaga con la proteccion del medio ambiente y la biodiversidad agricola.
La comunicacion entre productores, asesores tecnicos, organismos publicos y empresas es determinante para una respuesta coordinada. Reportar detecciones de chicharrita y sintomas de achaparramiento a las autoridades sanitarias permite un seguimiento epidemiologico y la toma de decisiones a nivel zonal. A su vez, la difusion de informacion sobre medidas preventivas y de control aumenta la capacidad colectiva para mitigar riesgos.
Finalmente, SENASA e INTA recomiendan a los productores informarse por canales oficiales sobre la lista de productos autorizados, las practicas de manejo sugeridas y los protocolos de monitoreo. Seguir las recomendaciones tecnicas, mantener registros de aplicaciones y de observaciones de campo, y participar en iniciativas de manejo a escala de region son acciones concretas que reducen la vulnerabilidad del cultivo. Aunque la situacion actual no amerita alarma inmediata en la zona central, la deteccion de mayores poblaciones en areas endemicas justifica que los productores y las instituciones intensifiquen la vigilancia y adopten medidas preventivas para minimizar el riesgo y proteger la proxima campana.





