“Puede decirse que en materia de superficie y por ende volúmenes, la campaña promete, pero el clima tendrá la última palabra”, indicó la consultora en su último Informe de Coyuntura.
Según el trabajo, “el desarrollo de los cultivos enfrentará luego una condición desafiante, la posibilidad de desplegarse bajo un fenómeno Niña, de un clima que suele ser más seco y caluroso en este tipo de eventos, y que no permite aprovechar el potencial pleno en materia de rindes que ofrece la tecnología”.
En cuanto a los precios internacionales, agrega el informe, los escenarios hoy más probables son aquellos que cuentan con “valores medios similares a los del ciclo previo o en un escalón levemente por debajo de este año (-5%, -10%), salvo que se presente una situación climática muy compleja para los países de Sudamérica, entre ellos la Argentina”.
Una relativamente buena producción de Estados Unidos (ya prácticamente definida en números) y cierto amesetamiento de la demanda China disminuirían la presión sobre el abastecimiento global, permitiendo cierto relajamiento en los precios.
Con un volumen de 135 millones de toneladas (en seis cultivos: trigo, maíz, sorgo, soja, girasol y maní), levemente superior al del ciclo previo (cuando se produjeron 131 millones de toneladas), y suponiendo precios internacionales que se ubican 5% abajo, la cosecha 2021/22 tendría un valor de US$ 46.900 millones, 2,3% menos que la cosecha 2020/21, estimó el Ieral.





