Don Mauricio en Navarro impulsa valor agregado en origen con expeller balanceados y aceite refinado

Volví a Navarro después de cuatro años y encontré una historia de transformación industrial que vale la pena contar.
La capacidad de los emprendedores rurales para generar **valor agregado en origen** no solo diversifica la economía local, sino que impacta cadenas productivas nacionales.

El protagonista es el Grupo **Don Mauricio**, una empresa familiar que evolucionó desde la agricultura y la ganadería hacia una integración vertical en la cadena de la soja.
Ese proceso incluyó la puesta en marcha de plantas de **balanceado** y de **extrusión de soja**, dos eslabones que conectan el cultivo con la industria alimentaria.

La planta de extrusión hoy procesa entre **4.000 y 5.000 toneladas** de soja por mes, una escala que aporta competitividad y estabilidad productiva.
Para mantener consistencia en el **expeller** y cumplir recetas de nutricionistas, incorporaron equipos de análisis por **infrarrojos** que aseguran calidad y trazabilidad.

EN NAVARRO, LA SOJA SE TRANSFORMA
La empresa no se limitó a procesar materia prima; notó además una demanda creciente de sistemas de automatización y creó **ULTRA**, la unidad que diseña y monta estos equipos.
ULTRA ya exporta servicios y tecnología a **Chile y Bolivia**, y provee a nuevas plantas en el interior agrícola profundo argentino.

Otro paso fue refinar el aceite que surge del extrusado y comercializarlo con marca propia y por contrato para terceros.
Hasta hace dos años vendían el aceite crudo a aceiteras y plantas de biodiésel; ahora lo refinan mediante **fasón** y lo embotellan en el parque industrial de Navarro.

La intención es montar una planta de refinación propia en el complejo industrial cuando el acceso al financiamiento lo permita.
Esa integración permitiría certificar métodos de extracción y elevar el precio final del producto en origen.

UN EJEMPLO DE VALOR AGREGADO EN ORIGEN
Navarro es un municipio de alrededor de **12.000 habitantes** donde un grupo empresario hace extrusión de soja, elabora balanceados, automatiza plantas y embotella aceite refinado.
Ese desarrollo industrial genera empleo directo y demanda local de insumos: **más de 100 familias** dependen de estas actividades en la localidad.

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El aceite para consumo doméstico sale al mercado con la marca **Primordial** y la empresa también procesa por contrato para cadenas mayoristas.
La desodorización y los procesos de refinación aportan **calidad superior**, relevante para un nicho de consumidores que prioriza aceites no extraídos por solventes.

Un dato comercial que llamó la atención de la empresa es que las ventas a **Santiago del Estero** representan **24 %** del total, una señal de mercado regional atractivo.
Con la refinadora propia podrían certificar procesos y ampliar la demanda en segmentos premium y de distribución masiva.

El impacto económico se aprecia en la conversión de valor: de un grano que entra a la planta a **$ 460.000 la tonelada** se llega a un aceite que puede salir refinado a **$ 2.000.000** por tonelada.
Ese margen no solo remunera la actividad industrial, sino que genera cadena de proveedores, servicios logísticos y empleo indirecto en la región.

Más allá de la soja, el grupo está terminando una planta para procesar **girasol**, un cultivo en expansión campaña tras campaña.
Ese movimiento muestra que la estrategia de integración y diversificación puede replicarse y potenciar corredores agroindustriales locales.

El caso de Don Mauricio ilustra cómo el agro puede ser motor de desarrollo territorial cuando se combina inversión, tecnología y acceso a mercados.
Queda, sin embargo, el desafío del financiamiento y las inversiones en infraestructura para escalar modelos similares en otras localidades del interior.

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