¿Colapsa la exportación de granos? La protesta de transportistas paraliza puertos y amenaza US$100 millones
Negociación frustrada en La Plata; reclamos salariales y subas del gasoil tensan la cadena logística agrícola.
La negociación por las tarifas del transporte de granos volvió a fracasar y dejó a la agroindustria sin cuadro tarifario de referencia actualizado. ¿Podrá la cadena de valor soportar una huelga prolongada de la protesta de transportistas que ya afecta puertos clave?
Negociación estancada en La Plata
En la última reunión de la Comisión Asesora del Transporte del Agro, celebrada en La Plata, no hubo consenso entre las cámaras, los dadores de carga y los conductores autoconvocados. Las diferencias se profundizaron entre una propuesta de actualización cercana al 14% y pedidos que oscilan entre el 25% y más del 30%.
La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) emitió un duro comunicado frente a la protesta de transportistas y advirtió sobre consecuencias inmediatas. “Las prácticas extorsivas de los transportistas autoconvocados de la provincia de Buenos Aires han hecho colapsar las operaciones de exportación en los puertos de Bahía Blanca y en Necochea”, dijeron, y pidieron el cese de las medidas.
¿Qué está pidiendo la protesta de transportistas?
Los transportistas argumentan que las tarifas vigentes están desfasadas frente a aumentos de costos como el gasoil, los peajes y el mantenimiento de las unidades, y por eso reclaman incrementos que superan el 25%. El precio del gasoil acumula cerca de un 30% de aumento en lo que va del año, lo que alimenta la exigencia y el malestar en las rutas.
Los autoconvocados sostienen que la propuesta de la Federación de Acopiadores, similar al 14% ofrecido anteriormente, no alcanza para sostener las operaciones en el corto plazo. Carlos Geneiro, secretario general de Untra, puntualizó: “No se llegó a ningún acuerdo; las cámaras están plantadas en lo que quieren pagar y no hubo avances”.
Impacto económico y logístico en puertos y exportación
La interrupción de la operatoria comenzó a traducirse en cifras concretas para la agroexportación y la economía regional, con barcos que no completan carga y rotaciones que se pierden. Fuentes del sector estimaron que dejarán de ingresarse alrededor de US$100 millones por buques que viajaron de Rosario a Bahía Blanca y Quequén sin completar su carga, además de otras cargas que no salieron desde estos puertos.
El efecto no se limita a un puerto: los focos de protesta se concentran en corredores estratégicos del sudoeste y oeste bonaerense y en puntos de La Pampa, donde la circulación de camiones con granos se ve comprometida. En la práctica, la cadena logística se resiente porque operadores y productores enfrentan costos crecientes y retrasos operativos que encarecen la comercialización del cereal y la oleaginosa.
Desde las Bolsas de Cereales y cámaras exportadoras pidieron intervención policial en tramos críticos para garantizar el paso de camiones dispuestos a cargar y así mitigar el impacto inmediato en los embarques. Ciara-CEC insistió en que “la situación es insostenible: los barcos no están viniendo a cargar a la Argentina, por lo que el daño económico para toda la cadena de valor cerealera y oleaginosa es inmenso”.
Voces desde las rutas y los acopiadores
En terreno, los transportistas que permanecen en puntos de protesta describen una mezcla de tensión y determinación mientras la operación portuaria intenta normalizarse. Claudio, un conductor apostado en “El Triángulo” de Bahía Blanca, afirmó que la protesta se hace a los costados y que la presión policial y sindical busca levantar las medidas, y remarcó que cada chofer busca “sobrevivir para no fundirse”.
Los representantes de los dadores de carga presentaron sus delegados en la mesa de La Plata, con la presencia de Daniel Asseff, asesor de la Federación de Acopiadores, Lucas Magnano, presidente de Coninagro, y Marcelo Fielder, de Carbap, quienes pidieron sostener el diálogo para evitar mayores perjuicios. “Al no ser dadores de carga, no integramos las mesas provinciales de negociación, pero entendemos que hoy no prosperaron acuerdos en la mesa de Buenos Aires”, planteó Ciara-CEC en su comunicado.
Organizaciones como Atcade ratificaron la necesidad de un ajuste del 25% que, según sus representantes, responde a un cálculo de costos realista para mantener la prestación del servicio. Por su parte, Catac había anunciado un aumento del 14% en enero, cifra que no conformó a los autoconvocados y fue motor de la creciente protesta en rutas y accesos a puertos.
Perspectivas y posibles escenarios
Si la protesta de transportistas persiste, el riesgo es que se agrave la escasez de oferta logística y se profundice el encarecimiento del flete, con efectos en los precios internos y en la competitividad de las exportaciones argentinas. Las pérdidas proyectadas y la caída en la llegada de barcos ponen en tensión la capacidad del país para mantener ritmos de embarque en un mercado internacional exigente.
En ese contexto, las empresas y entidades del agro reclaman levantar las medidas y retomar un diálogo técnico que permita establecer un cuadro tarifario de referencia que refleje costos reales y la dinámica del mercado energético. El Gobierno y las cámaras tendrán que mediar con rapidez si quieren evitar que una pugna tarifaria derive en un conflicto de mayor impacto para la producción y la economía nacional.





