Un brote de gripe aviar en Brasil encendió las alarmas sanitarias y económicas en la región. La aparición del virus en una granja de Rio Grande do Sul, principal polo avícola del país, desató una ola de suspensiones comerciales por parte de sus principales socios: China, la Unión Europea, México, Chile y Perú, entre otros.
La FAO advirtió que el impacto podría trasladarse a los precios de la carne de pollo y los huevos en América Latina. “Es posible que los países enfrenten situaciones de menor disponibilidad de huevos y carne de ave”, afirmó Andrés González, especialista en ganadería sostenible y biodiversidad animal para América Latina y el Caribe del organismo.
La preocupación se da en un contexto donde, según González, ya se observó un alza transitoria de precios en productos avícolas en brotes anteriores. Aunque el impacto dependerá de la duración y extensión del brote, la amenaza sobre el abastecimiento es real, especialmente en países con alta dependencia del pollo como proteína base en su dieta.
Exportaciones suspendidas y presión interna en el mercado brasileño
Brasil intenta contener el brote con una estrategia de regionalización, que implica aislar las zonas afectadas sin comprometer el comercio del resto del país. El primer caso se detectó en una granja de Montenegro, en el estado de Rio Grande do Sul, una zona orientada al mercado interno. Sin embargo, la desconfianza de los países compradores llevó a suspensiones generalizadas.

China, la UE y varios mercados latinoamericanos cerraron temporalmente sus puertas a las importaciones avícolas brasileñas, incluso desde regiones sin casos reportados. Este escenario amenaza una actividad clave para la economía brasileña: solo en 2024, las exportaciones de carne de pollo superaron los 10.000 millones de dólares, según datos oficiales.
“El efecto final dependerá de si la contención se limita a una microrregión o si se expande. Una restricción nacional, aunque poco probable, tendría un impacto severo”, advirtió el banco Citi en un reciente informe.
En tanto, el mercado interno comienza a absorber la sobreoferta generada por las exportaciones bloqueadas. En abril, el precio de la caja de 30 docenas de huevos en Bastos (São Paulo), principal centro avícola brasileño, cayó de R$220 a R$200, según el CEPEA.
EE.UU. y la presión política por el abastecimiento de huevos
En Estados Unidos, la gripe aviar también provocó sacrificios masivos de aves, lo que derivó en una crisis de oferta. Frente a ello, en enero la administración Biden autorizó la importación de huevos desde Brasil, que se convirtió en su principal proveedor por primera vez en la historia.
Sólo en marzo, las exportaciones brasileñas de huevos al mercado estadounidense se triplicaron, alcanzando las 2.705 toneladas, según la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA).
El tema se volvió eje de controversia política interna. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca durante la gestión Trump, responsabilizó a la administración actual por la crisis de abastecimiento y la matanza de más de 100 millones de aves.
Prevención regional y medidas sanitarias para frenar la expansión
Ante la amenaza de expansión de la influenza aviar H5N1, la FAO colabora con los países de América Latina y el Caribe para reforzar sus sistemas de vigilancia y respuesta sanitaria. Se han intensificado las capacitaciones, el monitoreo de aves silvestres y domésticas y la coordinación regional para detectar rápidamente nuevos focos.
González subraya que, aunque el brote actual no es aún crítico, la preparación es clave para minimizar sus efectos sobre la producción avícola y la seguridad alimentaria regional. “Hay una buena reacción de los países para evitar su diseminación, porque el sector animal es clave en la economía”, explicó.
En Brasil, las autoridades pusieron en marcha protocolos de aislamiento, erradicación y comunicación en tiempo realmediante paneles sanitarios actualizados, con un foco especial en rastrear el origen del virus.
Cristina Helena Pinto de Mello, economista de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, destacó la rapidez de las respuestas sanitarias: “Brasil está dando un ejemplo en cuanto a su preparación. El brote está bastante localizado y se actúa con firmeza para contenerlo”.
Impacto económico en el mercado avícola y perspectivas de recuperación
Según la ABPA, entre enero y abril de 2025, las exportaciones de carne de pollo de Brasil totalizaron US$3.490 millones, un 15,5 % más que el año anterior. China, la UE, Sudáfrica, México y Filipinas fueron los principales destinos.
No obstante, la parálisis comercial derivada del brote puede frenar ese crecimiento e impactar en el empleo, la producción y los ingresos del sector, especialmente si se prolonga más de un mes. Citi estima que, si no surgen nuevos focos, las exportaciones podrían retomarse en menos de 30 días, como ocurrió en 2024 tras el brote de la enfermedad de Newcastle.
El desafío inmediato es equilibrar el mercado interno y reconstruir la confianza internacional sin descuidar los controles sanitarios.




